Existimos amantes que olvidamos la flor, con tal de ir de la mano de quien nos la regaló…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de agosto de 2,017

Anuncios

Esperanza

Esperanza es un brebaje que emborracha a los amantes; que no necesitan recordar que existe la soledad.

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 15 de febrero de 2,017

Te Invitaré a Cenar

Te invitaré a cenar
y brindaremos con Chardonay
por volvernos a ver,
por volvernos a encontrar.

Jugamos hace lunas tu juego,
el perdedor obviamente fui yo
pero ni perdiendo he perdido
si cada beso en verdad existió.

Recordaremos aquel roce
tan natural y hermoso de nuestros cuerpos,
el absurdo arte de frenar los impulsos
y el de aquella noche respetarte.

Te invitaré a cenar
y será luna tu vestido decorando el paisaje,
noche el fuego de mis ojos que amenazantes
vociferen los evangelios de tus poros
como recuerdos imborrables y dolosos.

Te llevaré a pasear por el cráter de mi obsesión,
ese en el que ninguna otra mujer jamás anidó
y verás evaporadas las lágrimas que tuve alguna vez,
cuando a rienda suelta mis antojos te quieran morder.

Te invitaré a cenar y a dormir sobre mis versos,
al amanecer te podrás marchar, llévate tu nombre,
los sitios en los que me hiciste feliz y tus besos;
te invitaré a cenar y a bailar sobre mis astros,
al despertar te podrás marchar, llévate tu calle,
los sitios en los que te hice tan feliz y mis besos;
porque el futuro aguarda como nos aguardaba
el amor de una sola noche en el hotel de aquella cama
con destino a la pérfida y clandestina esperanza…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de enero de 2,017

Beso en Fa Durmiendo

Yo le canto a la verbena de tu alondra,
al motín aglutinado de esa vez,
y al recuerdo pesadilla de escapar,
porque hay veces en las que,
verte atardecer a mi lado es todo lo que quiero.

Pero dicen que la vida es un enigma,
un misterio de colores matinales,
que al mínimo resuello se transforma
en cortinas de abstracciones colosales.

Siempre he sido indiferente con el fuero
de falsos compañeros de la ciudad mía,
yo prefiero aquella playa que encontré allí en tu cuerpo.

Y ojala que las banderas de ese oro crujidero
se agoten un buen día de tanta rabia prisma,
que volvamos a encontrarnos libres de su verbo.

Y cantar juntos la esperanza prometida,
a tu cuerpo junto al mío, como encinta la revuelta
que por las calles va imantando los delirios de cereza
de un grupo de amantes a los que importa poco
si esta misma tarde estalla en mil pedazos el planeta tierra.

Que puede más el amor vivir de los momentos
y olvidar todas las guerras en segundos,
cuando cierres tus ojos lo entenderás, al recordar
el mejor de aquellos besos, aquel beso en Fa durmiendo…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23/07/2016


CONTACTO & REDES
messieral.com
E-mail: luiseduardo.messieral@gmail.com
Facebook | Twitter | 
Instagram | Tumblr | Youtube


Al Cantar del Resto de los Inviernos

Recién llegado del fuego original me vio diciembre,
en un acto de ternura, magia intacta en los silencios,
devoción a la palabra y ocho gramos de dulzura
acordonando la escena del más bello de todos los inviernos.

Calló el muro y su arrogancia disparatada,
cayó el muro y con él cada vieja desesperanza.

Correrían todos los ríos en dirección al mismo sur,
pero hay lugares tan secretos que cambian de dirección
cuando un paso oxidado restablece su andar consolidado,
porque fui creciendo, soñando menos dormido que despierto,
abriendo el alma y los antojos a tantos amores buenos.

Es indudable el error humano, la soledad de tardes blancas,
el encanto de verbena, cuando te sientes inmortal con seiscientos
dólares cada mes entre las manos, justo antes de perderlo todo,
y gritará un nuevo silencio cuando lo material se aleje demostrando
que lo más importante no se compra con papel impreso, ni con oro fatuo.

Yo le besé las manos a una diosa que no existe, le juré promesas crueles,
me llené el alma del antojo del idiota compromiso de crecer
y perdí mucho tiempo antes de encontrarme, antes de volver.

Más no está por mal perdido el tiempo en el que aprendes
a amar de frente, a mirar los ojos de quien lo merece,
a palpitar sólo por lo que sientes, sólo por lo que quieres.

Me está gustando tanto vivir el día a día sin finales,
reinventar caminos olvidados que eran los verdaderos,
agendarme a diario una cita clandestina con la belleza de mis antiguas amantes
y saborear lo hermoso de la vida, de mi corazón sus manantiales,
poniendo fin a la dictadura obsoleta y tangencial de la tontería
que gritaba en mi cabeza, a favor de pensamientos mentirosamente anacronistas.

Y volarán libres al cantar del resto de los inviernos,
los versos que de mis puños arrancaron mis sangrientos
instantes solitarios, en los que me hice grande sintiendo,
volarán a infinitos kilómetros del césped los recuerdos
que anidados en mis secretos hoy me abrazan boquiabiertos.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 11/07/2016

Amantes en Séptimo Día

Un beso detuvo aquel baile,
el vaivén de lo inevitable, entrando a escena,
es casi como un momento secreto que no se le cuenta a nadie.

Y el frío frotó su belleza entre los labios
de una bailarina y un karateca reencontrados,
el dojo y el teatro, encantado, tomados de la mano,
bésame si acaso tienes miedo, bésame en silencio,
siente esta adrenalina desdibujando antepasados tan complejos.

Que la fuerza y la decencia encajan justamente
en una misma cama si acaso hay verdad constante,
es una visita de lo celestial a la alcoba silente,
en ese preciso instante en el que amantes
juegan al séptimo día de Dios, luego de ver que su creación
era perfecta y terriblemente libre, lo mismo ellos
después de hacer el amor, después de alterar el amor.

Un baile tan cercano, un baile solitario acompañando
y las notas del poder de dos almas enamoradas,
toda solución al mundo herido y sus dados mal lanzados.

Bésame si acaso tienes besos, bésame si tu baile es cierto,
que una kata la reemplacen tus almohadas sosteniendo el cuento
de un príncipe con princesa, arropados por un momento,
que intentan eternizar o morir en el mismo intento.

Bésame si acaso tienes aliento, bésame y no detengas al viento,
siente entre tu alma y tu pecho un cierzo entero que no conoce el duelo,
que celebra y que se alegra por la paz del mundo que hoy iniciamos
y no me sueltes a menos de que sea un acto reflejo en el que perduraremos,
un segundo después, unidos por un beso, por ese mismo beso y ese mismo viento.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Sígueme en mis redes sociales:
FacebookTwitterInstagram

De Ciento Cincuenta Nopales y Trescientos Boleros Inmersos en Vino

Escribir un poema que hable de vino
derramado en el centro del mar,
de un cometa con destino directo
hacia ningún lugar y, poco a poco, dejar
que sea ese sorbo que una gaviota robó
el que nos salve de la sobriedad, del tacto
del fuego ancestral de estrellas cansadas.

Yo quiero escribir por el resto de mis días
y en mis noches te quiero devorar,
que sean mis caricias toda la poesía
que no te deje dormir y que te haga levitar
por el mundo tranquilo de un nuevo destino
que nada, ni nadie nos pueda quitar…

Quiero escribir el poema más bello del mundo,
grabarlo con tinta en tu espalda, mi amor,
llorar en tu sexo el agua pura de ciento cincuenta nopales,
que las espinas sean sólo aquel mal recuerdo que ya se olvidó.

Yo quiero escribir poesía en tus pies
para que no olvides tu paso en mi piel,
grabarte un camino de rosas doradas
para que no olvides el bronce de cada palabra.
Quiero beberme el alcohol de tu cuello, en tus hombros hablar de silencios,
y quiero llover en tu sexo el agua pura de ciento cincuenta nopales,
que tus cobijas no sean de escarcha, que sean ajuares
de novia bonita que va de mi brazo, cantanto afinada
trescientos boleros inmersos en vino y en cielo de acordes amantes…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 05/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Pesadilla de Colección #32

Un sueño del que no pudiste despertar,
pesadilla delgadita y apuntándote a la yugular,
con pasados tan hermosos y casuales,
interinos manantiales de un mejor paisaje.

Vas corriendo y escapando sin saber de qué,
no lo logras y te ensucias toda la ropa de un carbón multicolor,
ves el nido de las aves vacío como ayer, un pichón agonizante,
manos tristes de amantes que perdieron el sabor, tanto sabor,
sientes prisa en las arterias por vaciarse de desastre, oh desastre.

Tus diecisiete centímetros comprimiéndose a ocho,
esas tetas de tu amante te delatan ante las de tu mujer,
es una novicia arrepentida de aquel acto y tú quieres volver,
vuelve la erección al área con más fuerza y no te piensas detener.

Es un vicio o es una casualidad, es tan excitante o tan vulgar,
hay fluidos condensando las paredes de aquella habitación 32,
aquelarre de bajas pasiones invitándote a ir por más, sumarás
y hay un ángel diablo con sexo femenino que te espera en la puerta 16.

Te persiguen, caes del infinito hacia abajo, te persiguen y te alcanzan,
te muerden el alma y te aprietan firme el corazón, sí señor, oh su Dios,
te tropiezas con un basilisco sin carne ni piel, él es todo hueso, pobre descompuesto,
tu madre te espera con sus  brazos para salvarte pero pierdes la oportunidad
y ya sólo queda llorar, queda llorar, queda temblar, queda llorar, cuestión de azar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 03/04/2016

Muchas gracias por estar y por sus ojos.
Para leer más de mis poemas visita Poesías.

Estoy iniciando mi comunidad en Redes Sociales.
Si te interesa acompañarme, adelante y muchas gracias:

Facebook
Twitter
Instagram