Diciendo por Sentir #24: Entregarte el Corazón

Y no me jures que este mundo ya no tiene salvación, si aún cobija el mismo fuego los rincones de tu voz…

Yo no tengo más esperanza en esta salvación pero vengo aquí a entregarte el corazón.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 23/06/2016

Anuncios

No se Juega con El Corazón de un Poeta

Tenía planes extraordinarios,
para lo ordinario ya habían demasiados,
quería alcanzar las estrellas con mis manos
y sentí que era posible, cuestión de silencio y tiempo.

Me enamoré tanto de ti, te juro por el universo que sí,
y pensé en conquistarte, en enamorarte tanto así
que un día por fin me dijeras: No puedo vivir sin ti.

No fui como el resto asegurando que darían todo por quien aman,
lo sabes muy bien, no te lo aseguré pero todo te lo di,
no se juega con el corazón de un poeta, no has entendido nada,
hubo veces en las que te mentía pero era solamente para decirte
que sólo a tu lado ser feliz podía.

Y eso para hacerte bien.

Vi como se iluminaron tus labios y la borrachera de tus ojos,
vi intacta nuestra tercera primera vez, cuando al fin pudo ser,
de ninguna forma imaginé que aquello era un cuadro de presagios,
que los miedos eran más que el mismo amor, mucho más que los años.

Vi mis lágrimas transformarse en rabia, mentira es mentira,
engaño es engaño y un alma herido son tantos más heridos.

El holocausto yo lo viví en el cautiverio de tu amor, en tu invención,
tú me perdiste a mí, yo perdí el camino y por completo el corazón.

Y eso por hacerme mal.

Puse mi fe en ti como en la idea de que Jesús no murió en la cruz,
puse todo mi esfuerzo en hacerte feliz, en perdonar lo imperdonable,
en perder tantas oportunidades, una vida mejor e insuperable,
pero como todo egoísmo, no se alegra de fortuna ajena, me tuviste
a tus pies y a tu sexo sólo para saciar en parte lo que tanto temes.

Y hoy en la soledad, recostado en el regazo de la nada,
me arrepiento con toda sinceridad de todo este tiempo,
del encuentro, de esperar a que desenredaras tus miedos
para atármelos tan fuertemente al cuello,
de hacerte el amor a tu maldito ritmo, tan despacio, como despacio
pudo el tiempo ver cumplida de tus promesas un trocito…

Ojala pudiera revertir los daños, ojala te los hubieran hecho a ti,
ojala fueras la esposa de un idiota como los que preferías
y este escritor que hoy late a la deriva, no hubiese posando su amor,
su entrega y devoción en ti, ojala que el fuego me salve de tu voz.

Porque no alcanzo a entender el sentido de esta historia,
ni de esta absurda canción su veneno en sonido
y ahora estoy solo aquí extrañando al amor
tanto como a mí mismo, como a mí mismo…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 14/06/2016

Serenata a la Luz del Amor

Una serenata bonita sólo para ti,
un canto de voz barítono que nace de mí,
unos besos de luz y un torrente de sal,
promesas desvanecidas por la realidad,
seis lunas con sabor a diciembre y su temporal,
un trocito de mar, un silente maullido de sirena
que se resiste a callar, que se resiste a flotar.

Dos colibríes se abrazan de frente,
no hay dudas, es lo que se siente,
yo quiero quedarme a vivir en tu risa,
hacer de tu vida mi cruel herida,
quedarme no porque quiero
sino porque, por más que lo intento,
no puedo escapar, no sé escapar
y aunque lo he deseado no te dejo de amar.

Pero también sé que nadie en el mundo me ama como tú,
que nadie es tan tonta como para herirme, sólo tú,
pero tienes tu gracia cuando te desnudas el alma
y perjuras que es la última vez, que serás la mejor de las damas,
si eres daga, igual, no habrá manera de saberlo si se va a desangrar.

Pero también sé que nadie en el mundo me ama como tú,
que nadie es tan lista como para hacerme feliz, sólo tú,
y aunque tienes desgracia en las pupilas que me miran así,
yo te juro que a ninguna le hice el amor como a ti,
otras fueron mejores que tú, pero yo quiero ser el mejor sólo aquí.

Bésame y escucha esta serenata a la luz del amor,
no tengo miedo de decir lo que siento como lo siento,
no tengo miedo de dejarme amar por la estampida
que supone saberme perdido en tus manos de niña,
tú no tengas miedo de dejarte arrancar toda vida
anterior, que lejos de mí te hizo ser desdichada,
porque quiero hacerte feliz y hacerte reír, dejarte la mecha encendida
y explosionarte el corazón con cada beso, con cada lunar de caricia…

Una serenata bonita sólo para ti,
un canto de voz barítono que nace de mí,
dos amantes que siempre, que antes, que hoy
y no quiero pensar que esto no te lo doy,
eres una abejita dorada, la belleza de una maravilla rajada,
dos gotitas de miel derramadas, en el abecedé perdí otra vez,
eres rama, raíz, un enjambre y cuarenta mil maneras de mejorarlas…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 05/06/2016

Diciendo por Sentir #15: Aquel Mayo

Aquel mayo en el que renací, la lluvia inundó mi ciudad y aquel par de manos hermosamente diminutas mi corazón. Aquel año en que nació, una canción se grabó con cincel a mis labios, y desde entonces, dentro me viene goteando un amor que más claro no podría verse y ser.

baby-22194_1280

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016

 

Te he Aprendido de Memoria

Te he aprendido de memoria,
tu piel es como la mía y viceversa,
te he aprendido de memoria y sé
cómo excitar tu corazón con un roce,
un secreto, un beso, un porqué.

Te he aprendido de memoria
y te hago el amor en un braile infinito,
sé la dirección exacta de cada lunar en tu cuerpo,
la manera en la que encaja cada parte de ti
tendida, silente, verticalmente sobre la cama…

Me sé de memoria tus nudillos y tus formas de gemir,
el aroma inmediato de tu aliento enamorado,
el pulso de tu sangre corriendo por tu interior
y el canto de tu sexo palpitante al unir.

Te he aprendido de memoria y no te sé olvidar,
cada avenida de tu piel transitaré hasta el final
y seré el Amo y Señor de tus muslos de guapa,
de tus pies que navegan sabanas, de tu risa y sonrisa,
de tu fiel hábito de conquistarme con tus ganas.

Desnuda te sé de memoria, incluso con las luces apagadas
y cada cambio de estación en tu cuerpo a mansalva…

Desnuda te conozco, como conoce
una hoguera a cada una de sus ascuas…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016

Antídoto Enfermera

Enfermera quiero que se acerque aquí,
ayúdeme a huir, ayúdeme a salir de mí,
un antojo a hierbabuena en sus labios
me aderezan estas ganas de correr y de no ser
más piel por cuenta propia, pero sí en la de usted…

Enfermera alíviame, dame un suero configurado
para olvidar todo pasado, hasta antes de verte pasar,
y ayúdame a emprender un viaje tan lejos de todo,
un viaje tan lejos del mundo, de mi lado sedentario líbrame.

Hay un poco de formol en mi corazón,
lo puedes extraer con jeringuillas sin color,
puedes hacerlo latir otra vez, despiértalo,
puedes hacerlo reír de nuevo, bésalo…

Bésame el corazón con ese antídoto
que traes puesto en la mirada,
bésame la piel con esas drogas indecentes
que traes en las huellas dactilares, sálvame…

Enfermera este no es mi hogar,
este no es mi universo, ni mi mal,
este no es mi rascacielos favorito,
ni el color que puedo adivinar,
este no es el bien que prometimos,
llévame, bésame, quiéreme y no enfermaré.

Hay un poco de formol en mi conciencia,
lo puedes extraer con jeringuillas sin dolor,
puedes hacerla sentir otra vez, despiértala,
puedes hacerla vivir de nuevo, bésala…

Bésame la conciencia con ese antídoto
que traes puesto en la mirada,
que el coma profundo acabe esta noche,
bésame el tercer ojo con esas drogas terminales
que traes en las huellas dactilares, sálvame…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/05/2016

Diciendo por Sentir #9: Pseudo Psicodélico

Despertar pseudo psicodélico, con una canción lamiéndome el corazón cual si fuera un helado de cerezas y recuerdas esa mañana hermosa: Bello misterio sideral, sabía qué tú no me ibas a fallar, sólo confiesa quién te ama más, a caso soy yo o las brasas de otra constelación…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 26/05/2016

En tu Nombre a Fuego y Carbón

Quizás ya lo sepas interpretar,
quizás ya me conozcas suficiente,
alto y detente, cariño,
que no necesito París para hacerte volar,
ni una Disneylandia de caramelos para hacerte soñar.

Yo no soy el aburrido príncipe azul
que no sabe arrancar bien un corsét
a muñecas terriblemente bellas como tú,
yo no soy el idiota que prefiere
un par de fotos tuyas sin la ropa, que la presencia de tu cuerpo,
dedicar a tus curvas el mejor de mis presentes perfectos,
de mis pronombres posesivos, a los que quiero anclarme,
no es capricho, es un lujo que ahora quiero darme.

Porque quizás lo recuerdes con frecuencia
y escuches mi voz hasta dormida,
quizás no me conozcas suficiente
y todo resultado de mi suma pueda sorprenderte,
porque no necesito Nueva York para nevarte la ilusión,
ni mil excusas para avanzar en tu nombre a fuego y carbón,
ni mil mentiras para calcinarme los miedo en tu nombre, mi amor.

Yo no soy el santo de la devoción de ninguna criaturita,
ni el que promete no tocar ante cualquier angustiada negativa,
porque estoy hecho de fuego y quemo, del corazón prerrogativa,
y un duende dueño de tus piernas, de tus melancolías
que se ha bebido a sorbos los gajitos de tu alma, de tus mandálas suicidas.

Vuela que al tomar mi mano, no vuelves a tocar el piso
y si te dejo caer, vengativo, te juro que por ti vuelvo,
vuela que al probar mi fuego, no vuelves al tonto desperdicio
y si te dejo con hambre, vengativo, te juro que será sin compromiso.

Traga un poco más, lava volcánica calcina tus errores de años negros,
siente en tu interior, este fuego que sólo yo tengo, años venideros
en los que olvidar cada mal puerto y marinero que no te llevó a ningún lugar,
que no, que no necesito más ciudades para hacerte despertar,
que hay un plan hermosamente maquinado para hacer explosionar
media vida y medios cielos en que no poder volar, un nafruagio infinito,
autoatentado aterrador y un misil escurridizo que no detecta tu oración.

Trata, trata un poco más, que se acaba el gris silencio
y te llueve mi alma entero entre tus piernas de algodón,
soy un diablo y no un tormento, un tormento y no un disfraz,
soy de todo lo más bello que pudiste saborear.

Traga y trata un poco más, que no voy a parar,
grita y vive como si al final encontraras tu lugar
pues si marcho a la deriva, no me pierdo y soy semilla,
del naciente y popular, canto infinito que se atreve a levantar
esa falda colorida de la princesa de obsidiana que yo quiero amar.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 25/05/2016

Diciendo por Sentir #3: Catástrofe Radioactiva

Y ahora que definitivamente ha sido la última vez que pude besarla, ha surgido en mi corazón algo similar a la catástrofe por little boy en Hiroshima, no por la explosión, sí por las consecuencias radioactivas.

Luis Eduardo (Messieral
Ciudad de Guatemala 21/05/2016)

Abra Kahdabra, Cuerpo de Dama

El día termina en mi ciudad aunque
la tuya amanezca, ahora mismo,
tan europea como siempre,
deja el desayuno en la mesa de la última vez,
allí lo buscaré cuando amaneza en mi ser,
utiliza las especias que me evoquen tu sazón,
el de tus besos, tus lunares y corazón…

Prepara la comida con trocitos de tu risa,
me quiero alimentar de ti en la distancia,
temprano en las mañanas te sonrio y me pregunto
si es que me miras por qué no te veo yo igual.

Hay algo en ti que me pone muy bien,
hay algo en ti que me dice cosas bonitas,
aunque nadie más me las diga, doble fila,
aparco en la vida de siempre queriendo otra,
una de ti más cerquita en la que también te escriba.

Una vida en la que tú prepares el desayuno
con especias exquisitas y migajas de sonrisas,
una en la que la brisa traiga la hidratación
que le hace falta a las paredes de mi habitación.

Y es que hay algo en ti que me pone muy bien,
si está todo difícil me facilitas la huída necesaria,
tu recuerdo y tu sazón son como postres de antesala,
como cuerpo de guitarra que se quedó al ser pronunciada.

Es hora de vivir amor mío, aunque amanezcas menos americana,
aunque europea hoy te sientas sin las gafas, aquí te pienso en la mañana,
y sé que me piensas, sé que recuerdas esa cena: Abra Kahdabra, Cuerpo de Dama.

El día termina en mi ciudad aunque
la tuya amanezca, ahora mismo,
tan europea como siempre,
es hora de vivir amor mío
porque tú has despertado con mi nombre pronunciado
y yo me voy a dormir arrullado en mis sueños por tu canto,
por los libros inconclusos en tu voz y mis constelaciones de arrumacos…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/05/2016

Pentagrama de Zafiro y Obsidiana (My Beautiful Fire Dancer)

En mi pentagrama sólo tú bailas,
en el sonido de doce mil monedas
golpeando fuertemente las aceras,
en el sonido agitado de las conservas,
en el canto de los niños africanos,
en el silbato que anuncia el medio tiempo,
en el grito de la vida que ahora empieza
suenas tú cuando en la aurora tu sonrisa desperezas…

En la lluvia mojando la tierra,
en el recuerdo de mi hámster
corriendo, sin fin, en su esfera,
en la risa apacible de mi abuela
y en la esmeralda que fabricó
aquella hermosa y sensual gitana,
ahí suenas tú y sueño contigo,
amanecemos la canción de la vereda
que guía con su cuerpo al abecedario
que abanica en versos los restos de la pena.

Me tomo fuerte de tu mano y al chasquido
de tus nudillos deshidratados corrijo,
mi fuerza ha de ser sólo para amarte,
yo no quiero desarmarte, que por mi casa pasaste,
traías entre las manos un pastel de naranjas,
la dulzura de su sabor cual si fuera tu piel desnuda en calma
y vi tus manos fundirse con la piel de la Magdalena,
me sentí todo un Dios bendito por tu belleza, ya sabes,
en el juego de palabras la verdad es la que manda.

En mi pentagrama sólo tú cantas,
con esa voz de zafiro y obsidiana,
en mi pentagrama eres la clave de Sol renovada,
el alma corazonado de mi cantata renovada.

Yo te canto con el pecho erguido
y los pulmones llenos de sonidos,
yo te canto con las notas de mi olivo,
granadillas sabrosas son tus alegrías,
y tus pies en vaivén al ritmo mi sinapsis,
perderte yo creo que sería hundirme en comillos,
perderte yo creo que sería llenarme de heridas
y sabotear mi universo, puesto que perderte apocalipsis sería…

//And we don´t want to cause chaos tonight
my beautiful fire dancer, we don´t want…//

En mí pentagrama sólo tú bailas
con esa mirada de zafiro y obsidiana,
eres los versos mejores de mi abecedario
y en lenguaje de señas un corazón entre mis manos, colmado.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016

Siempre a tu Favor

Ahora tu rostro está limpio
de las lágrimas que ayer le golpeaban,
has vuelto sentir esa fuerza motriz
que te ayuda a discernir al centro del sismo la calma.

Tu alma arde en fuego y ya no está apagada,
se va encendiendo un volcán en tu interior
y estoy seguro: ¡Esta vez nada te para!

Ahora lo puedes sentir
eres más fuerte que el miedo,
respiras con fuerza y gran claridad,
sientes que el cielo es tu escenario
y vas a mostrarles de qué está hecho tu corazón,
que hay más fuerza reservada en tus latidos,
que hoy el viento a refrescado tu atención
y no hay más dudas pero hay motivos.

Ahora lo puedes sentir
eres más fuerte que eso
y el viento aún en contra
siempre estuvo a tu favor.

Tu alma arde en fuego y ya no está apagada,
se va encendiendo un volcán en tu interior
y estoy seguro: ¡Esta vez nada te para!

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 08/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Sígueme en mis redes sociales:
FacebookTwitterInstagram

Mademoiselle Princess SYL (See You Later)

Mademoiselle Princess SYL
no quiere sufrir,
dice que tiene suaves las manos,
que va a acariciarte siempre sutil,
pero que no le dañes la reputación
pues sin eso parece que el mundo
se le partiera en dos…

Mademoiselle Princess SYL
tuvo una participación
en la tele local de su habitación,
le enseñó hasta la sombra al tonto feroz,
de respeto en respeto me gustas para un psiquiatra mejor,
de burrada en burrada te sale mejor la canción.

Mademoiselle Princess SYL
dice que el malo soy yo,
que mi pecado favorito era la libertad,
no entiende de amores, ni de recomenzar,
se ató a las razones idiotas de su nimiedad.

Y hoy en soledad, Mademoiselle Princess SYL quiere llorar,
me fui de su lado dejando una estela mejor que abrazar,
se enfadó con el cielo, su capricho le sonrío al marchar,
ella no entiende que a veces hay cuentos en los que el nudo
se desata, en los que la trama no se puede morder o tragar,
que hay noches en las que uno también necesita esperar
a que un soplo de inspiración nos de un nuevo rumbo,
nos de un nuevo tumbo de amor que detenga la respiración.

No sabe amar pero jura que siempre fue amor,
no sabe besar pero jura que una vez besó,
no sabe del sexo y se cree que eso es puro algodón,
no sabe de historias y hoy rima memorias de su perdición.

Mademoiselle Princess SYL negó cien veces,
ochenta y cinco más se acobardó, nado con los peces
río abajo para no soñar que en su contra iba la corriente.

Y a favor ella nadó en el hábitat de su verdad,
se inhibió con las puestas de sol del lugar,
dicen que la vieron caliente por cualquier feje,
que la vieron lucir, tal cual es, siempre linda y corriente…

Mademoiselle Princess SYL
tuvo una participación
en la tele local de su habitación,
le enseñó hasta la sombra al tonto feroz,
de respeto en respeto me gustas para un psiquiatra mejor,
de burrada en burrada te sale mejor la canción.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Sígueme en mis redes sociales:
FacebookTwitterInstagram

Entre las Cuatro y las Cinco de la Tarde

Entre las cuatro y las cinco de la tarde hay un problema,
un momento en que todo se frena, un ritmo distinto al latir,
la lluvia no arrecia, se estanca en el paralelo obtuso de la mala fortuna
y un cangrejo se marcha del mar, quiere mudarse a vivir la ciudad,
dejar de una vez de ser un adorno que alguien eligió para la arena y la sal.

Entre las cuatro y las cinco el bostezo de Dios ilumina los cielos,
le abre el telón a los constantes, ensombrecidos, caprichos de la humanidad
y besa una abeja a su flor por última vez, resguarda para otra ocasión la canción
de adiós que aprendió en su colmena de oro, entre un socialista destello de asombro.

Me puedo quedar a esperarte o marcharme,
me puedo encerrar en la plaza a beber,
te puedo decir lo mucho que me encantas
o de una vez por todas hacer de tus sueños puré,
me puedo gastar el corazón con preguntas
que estoy seguro no vas a responder
o puedo llenar mi ovación de dulce guapura,
echarme a correr a tu encuentro otra vez.

Me puedo guardar en tus ojos hermosos,
dudar de la palabra en tus labios carnosos
o hacerte saber que tu templo es presagio
de mi buena ventura rodeado en tu aliento,
que quiero quedarme a habitar tus momentos,
llenarte los ojos de imbatibles recuerdos,
perdonarte la ofensa, gritar soy de ella
por si acaso la fauna y la flora resuellan…

Te puedo mostrar el amanecer de mi historia,
resucitar en tus manos un pececito anhelado,
llenar tus bolsillos de pelo sedoso de gato
para que acaricies su buena fortuna a ratos,
te puedo comer las más bajas pasiones
e invitarte a recorrer todos los callejones
hasta que no puedas comenzar un paso más
porque te apartan mis brazos y mi cuerpo
del callejón sin salida y de la salida opcional.

Espero que aprendas, mi vida, el precio de saberse quedar…

Porque entre las cuatro y las cinco hay un gran problema,
yo quería irme para siempre, tú comenzaste a decir la verdad.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Sígueme en mis redes sociales:
FacebookTwitterInstagram