Tan Lejos Como Puedas

Vivir una pesadilla recurrente
no es plato de buen gusto para nadie,
nacer cada mañana  y morir en un instante
como un alma en pena, a la vera de su esmalte.

Es imposible resistir, te veo tan lejos,
prometiste que estaría arrepentido un día,
tan arrepentido de dejarte en el camino
y ese día se cumple a diario para mí,
te extraño tanto, ojala vinieras a buscarme,
ojala aparecieras con tu abrazo y tus collares.

Acércate y olvida los momentos solitarios,
pues si vienes no volverás a contemplarlos…

Aún te quiero y sé que nunca debí alejarme,
en el enredo de tu aroma aún aparecen
fantasmas benignos para guiarme,
pero al seguirlos pierdo el rastro de tu voz
y es tu voz lo que más quiero recordar calmándome,
ven en forma de canción, de tú y yo, de mi cama,
ven en forma de espiral, de nosotros, de una rama,
no te calles si aún me amas, no condenes mi esperanza
a perderse sin una oportunidad que es ajena a la nada.

Tú róbame el alma, como una vez te lo pedí
y llévame tan lejos como puedas,
que yo te guardaré bajo mi piel
para que me salves del desastre…

—Devolviéndome aquel beso que no archivé.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 09/08/2016

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Humeante de Té en Campos de Kiev

Parece que el mundo se detiene entre los dos,
que el amor nos pasa por delante y lo ignoramos,
no me dices nada y si no te digo nada es mejor,
hay una sonrisa en mi alma pero ya no tiene tu nombre
y si no te digo nada parece que no hace falta emoción.

No hay tacto, no hay realidad más triste,
somos lo que no somos, no tenemos lo que fue,
siento un vacío mundano entre mis huesos,
no lo sabes pero ya no sueño con tus besos,
ya no son tus besos, y no queda mucho tiempo.

El faro de las desgracias ilumina las oportunidades
antes de romper en mil pedazos lo que estorba
y pensar que ayer nos amámabos tanto, que fuimos
el imposible de todas las almas del mundo.

Y pensar que ayer nos atamos las manos
a la idea profunda de la gloriosa eternidad,
hoy no queda nada qué decir, nada qué arreglar,
la nieve que tanto emociona tu frío ahora nos cubre,
estás en cualquier otro lugar que no soy yo,
yo estoy soñando con cualquier otra que aporte calor…

Mece el el silbido felino el pelaje de este desamor,
nos duele pero no mata, si corta pasa que no sangra,
no hay nada escarlata en venas vacías de vida
y la excepción no estuvo en nosotros cariño,
la emoción se ha evaporado para luego llover
en un nuevo y futuro momento fallido…

Quería amarte con todo el amor de que era capaz,
quise darte en vida lo que sola jamás ibas a encontrar,
después de rebotar entre imbéciles cosas,
cómo pudiste atreverte a jugar con mi amor,
yo quise amarte como se aman las crisálidas vacías
después de cumplir mariposa semilla en campos de azar.

No hay firma de paz que devuelva el amor,
si acaso, nos devolverá la insatisfacción
de un día pelear a muerte contra el mismo anticristo,
si hacía falta hundirlo en el mismísimo mar,
pero en este país se lloran las causas perdidas,
con lágrimas ensangrentadas repletas de mal,
yo sigo llorando mi tiempo perdido
y tú tan tranquila no quieres mirar…

Suelta mi corazón, late en idioma distinto,
tiene verdad y en el tuyo conviven sonidos tan ambigüos,
deja a mi fuego enjuagar todas las cartas idiotas
que me escribiste sabiéndote escoria, de la mañana
en que tantos idiotas te rodearon para hacerte infeliz,
de la mañana en que idiotizado fui corriéndo hacia a ti
pensando que a lo mejor a tu lado podría volver a sonreir.

Me agotas la vida, el desgaste ya fue suficiente,
si dices adiós en un acto de magia desaparezco
y no nos volveremos, ni en broma, a tener…

Somos dos mariposas perdidas en campos de Kiev,
somos dos mariposas ahogadas en una taza humeante de té,
tú sueñas con la restauración, yo no quiero volverte a ver…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 05/05/2016

Un Minuto de Silencio

Si las letras de tu nombre se acercaran
nuevamente a los secretos de mis labios,
si un manto de cerezas me abarcaran,
y el sonido precioso de tu risa y pintalabios…

Talvés no estaría tan roto después de perder,
talvés la inmunidad vendría intacta de piel,
me gusta soñar que tú vuelves y me vuelves a querer,
que ya no te importan los males de amores
tanto como los misterios del ser o no ser.

Quizás si fuera tu abrazo lo aceptaría,
quizás si esta historia la hubiera escrito
sobre el lienzo de tu piel y no de otra,
quizás esta pudo ser una historia feliz
y ahora está llena de escombros mordaces,
quizás esta pudo ser una historia de amor
y ahora sólo queda la resignación y persignarse…

Aún guardo un minuto de silencio a la misma hora
en que por última vez hicimos el amor,
aún aprieto mis ojos y quiero encontrarte en mi cama,
pero no estás y se me hace pequeño el corazón…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 1/05/2016

Tú me Puedes Salvar

Vas desprendiendo
la herida de mi cuerpo,
sanas despacio el suicidio
de tantos y tantos sueños…

Tú me puedes salvar,
tus besos me hacen tanto bien,
me quiero mudar a tu vida,
callarme las ganas de atarme
al collar de tristezas vencidas…

Vas intentando poner una red infinita
que sostenga mi caída al abismo,
me tienes pensando en huír de tu mano
por cada nueva y verdadera avenida.

Tú me puedes salvar,
llegas a cualquier hora y abrazas
con suma belleza los trozos de mí,
todo lo que dejó la explosión de caricias
que el diablo me hacía mientras ella mataba
despacio cada nuevo anhelo y poesía…

Tú me puedes salvar, que duele la espina dorsal,
hierve la marca candente de la derrota en mi andar,
pero me puedes salvar, tú que me curas la vida,
tú que me sanas a besos la desilusión y la herida,
si tomo tu mano el resto de escombros inertes
recobran la vida y se abrazan en complicidad tan, tan fuerte…

Arte, tú me puedes salvar,
que no sé hacer nada mejor,
me sales tan bien como salivar,
como llenar de alegría la vida silente
en un momento de calma prudente,
en un segundo de luz que yo no olvidaré…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 1/05/2016

Años de Sustantivos Esdrújulos (Pálpito, Sábanas, Éxtasis, etc…)

Por un pasamanos hacia ti,
me enfrento a la duda y suelo ver
la caída antes de que ocurra,
pero el valor esta vez está aquí,
me aferro de manos, no me detendré
hasta que vuelvas a verte segura…

Por qué he de pensar que la causa está perdida
si algo me dice que al pensarme vuelves a sonreír,
seguramente recuerdas cada momento juntos,
en especial los años de sustantivos esdrújulos
que hicimos parte del recital infinito de estímulos.

No te creas que el final es determinante
si tu imagen sigue hermosa en mi vista,
no te creas que ya no te pienso, si te siento
como te sentí frente al lago de secretos exquisitos,
en aquel perdido, propio y lejano vicio.

Late más fuerte, rompe los muros en tu cabeza y en tu corazón,
desángrate lo que quieras pero vuelve, que no eres tan importante
al final en una tumba terminaremos de escribir todo aquello que no fue,
al final en las cenizas terminaremos de ponerle nombre a tanto desastre,
vuelve y deja el orgullo en la despensa olvidada del patio de atrás…

¡QUE NOS HAN ENGAÑADO!
Cuando una puerta se cierra
basta con volverla a abrir…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016

Poetas tan Tristes como una Canción

Quirófano inmerso en su depresión,
aquí habitamos heridos sin sol,
poetas tan tristes como una canción
que abuela cantaba con gotas de voz…

La tristeza que yo siento
es una lanza afilada
que atraviesa certera mi idea,
un trapecio con manos heridas,
el infinito bajo los pies del constructor,
si escribimos al desconcierto: Demolición.

Todos aquí esperan el procedimiento,
nos van a extirpar la mala estrella,
que la sustituyan por un mejor honor,
todos aquí esperan el procedimiento
nos van a instalar el encanto de una ciruela,
que ella sustituya tanta mala neura…

De niños nos prometieron amor y no hubo,
nos justificaron violencia con educación,
los juguetes fueron un pasatiempo para no llorar,
quizás si volvemos los pasos logremos consolar
a esos recuerdos que dentro se quieren sanar…

Quirófano inmerso en su depresión,
aquí habitamos heridos sin sol,
poetas tan tristes como una canción
que madre cantaba con gotas de adiós…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016

La Rima Imposible de Bécquer

Yo soy la rima imposible de Bécquer,
porque el tiempo apremia y escuece,
como un batallón de miradas silentes
que a la vista de todos hoy fusila a un teniente…

Y soy de cronopios la triste razón,
un enjambre impermeable de dudas,
la mala molécula de la ternura
y un silencio que mata, y una brasa que muerde,
sin razón de ser, con la canción pegada a los dientes,
como un trapecista con red de cama de clavos,
un equilibrista con viento a favor de huracán…

Me trae la noche canciones de almíbar,
el ámbar plateado sexagesimal,
me pueden las ganas y antoja la culpa,
me bebo de un sorbo el espectro animal,
con Dios a la orilla de mi clandestina
soberbia endulzada en zarpas de cañón,
que no diga es mi culpa la virgen María,
si esto no ha hecho más que mercar,
me puede el convenio de almas perdidas,
el pesebre maldito de conspiración,
nos queda esperanza guardando premuras
del mismo purgatorio que nos ofreció…

La ofensa es una bala perdida
que no acierta en el blanco si no acepto yo,
es tan difícil no pecar en la mente
si veo tus piernas cruzar mi portal,
con un aguacero te encierro en mi cama,
con una explosión te aseguro ilusión
y es que soy un cometa sin órbita fija,
la malaventura del poema mejor,
una nota perdida en las manos de Siria,
el rechazo total a norteña ambición,
no me callo la boca si aún puedo abrirla
que me digan quién responde por tanto dolor,
yo soy el portal de tu buena esperanza,
una copla cantada a los gritos en Nunca Jamás,
a favor de las almas rotas de la historia,
con los verbos de Eva bajo nuestra piel,
no nos queda más noche sin droga cincel
y la idea siniestra del más puro Edén…

Yo soy el amante infiel de la luna,
el testigo del hambre inaudita y en paz,
una oración sin verboides mortales,
un velero con velas de plumas en su mortandad,
el valiente indeciso de tus manantiales,
una historia infinita que arde en el fuego,
tan intenso, de la tarde en que empecé a respirar…

El cielo tiene esta noche todas las mesas reservadas,
no hay más sitio para cometas hambrientos de sed,
te quitarías la armadura para decirme quién eres tú,
al final, no tienes que temer si una oportunidad se pierde
ya volverá a tus ventanas, como todas, no tiene que doler.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 29/04/2016

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El Fantasma de la Casa Grande (No Sólo de Amor Vive el Desastre)

Se te olvidó decir
que escondiste tras la lluvia tu color,
que hubo un río con mi nombre
que te llenaba los días de ilusión.

Ya desbordado hiciste charcos
con los restos de mi alma,
con mis huesos escondite
de tus engaños tan perennes,
tu veneno fue mi vicio maldito
y cada noche la mejor para morir.

Me excitabas con tu cuerpo de guitarra,
con tu intimidad me presumías
que la vida no es más que posturitas,
lo que más me gustaba era tu voz
cuando me mentías con tanta verdad
haciéndome creer afortunado
y tan lleno de sublime paz, pero no.

Todo lo tiraste al suelo,
los muros de mi tranquilidad
resbalaron por tus pechos,
de algunos otros precipicios bellos
y hoy yacen en tu piso todos ellos.

Y ya es tarde, el fantasma se desvanece,
el fantasma de la casa grande
que te quedó tan grande,
te recuerdo que no sólo de sol vive la tarde.

Se te olvidó admitir que estabas triste,
que había una lágrima ambulante en tu mejilla
y resbalaban pesadillas por tu fina cara,
tan barata, tan soberbia y tan extraña.

Me llamabas e implorabas una nueva oportunidad,
pero no cariño, basta una sola de vez del huracán,
las ciudades del mundo podrán tenerte compasión
pero yo ya no, perdóname, pero yo ya no…

Se me olvidó pedirte que no vuelvas,
pero si escuchas el lamento de una guitarra andaluz
por el camino y el recuerdo de baldosas rumbo al sur,
empujarás cada paso al mejor de los olvidos, lo sabrás,
y harás el favor de ya nunca regresar.

Porque es un aeropuerto de tristezas
mi pecho sin tus locuras de saeta,
una jauría de lobos al acecho el divorcio
de tu cuerpo y tu recuerdo, que yo guardo,
de tu cuerpo y tu recuerdo, que yo muerdo.

Me sabe a desgracia aquel amor que jurabas,
las horas en que sumergidos en tu cama
nos amamos como cirios infinitos de esperanza,
con tantos movimientos planetarios
y de balas de cañón, por si un día se te ocurre presumir
quiero que sepas que si eso te hizo feliz, a mí no…

Ahora es muy tarde, el fantasma se desaparece,
el fantasma de la casa grande, de allá enfrente,
que te quedó tan grande,
te recuerdo que no sólo de amor vive el desastre.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 25/04/2016

Asilo Abrileño in Red

El clima era perfecto, lo sé explicar muy bien,
es como si volviera a ese sol abrileño, a ese cielo,
a ese trabajo de grupo, a esa universidad,
la banca de piedra y el Ché vigilando el abrazo,
que abrazo, tan cielo esperanza, que no tenía idea
de los desastres venideros, del repentino total a esporeo…

No quiero hablar del presente, de algún modo sé
que las cosas van a mejorar, para ti, para mí, ambos,
para el milagro taurino que nos hace levitar,
para el camino distanciado de los dos.

Quiero recordar a ese par de adolescentes,
a esos ojos repletos de ilusiones,
tu blusa roja, mi verde muerte,
la sonrisa silenciosa, la complicidad
de lo que se pide sin necesidad,
porque ya se tiene, y así va.

El abrazo más largo, en belleza, de la gloria
y pedir permiso, donde había que pedir historia,
un primer beso antes de que te marches, que otro más,
un sentimiento verdadero y mi playa si era Girón.

Un revolucionario y una niña bien, muy bien,
la historia del sombrero negro,
la visita al museo de los trenes,
el aguacero en la ropa de aquel agosto y la feria,
el desastre futuro,
la culpa de nadie, más mía quizás,
que culminan los ciclos y no hay más que aportar.

Hace ocho años quizás todo era mejor,
hace ocho vidas quizás no te invité a mi desastre,
quizás fue un mal necesario aquel amor,
quizás un bien permanente que perdió su color,
mi gratitud y el fiasco de mi última actitud,
mil mareas que ya no nos esperarán,
un alud de abriles retirados, esperando en un asilo
a que venga un recuerdo malogrado para poder decir:
Estamos aquí, aunque ya no bailemos
Lady in Red para siempre,
aunque sea imposible de pagar
la factura que dejó la mala costumbre de culpar.

El significado hermoso del sexo, las horas y horas de más,
el echar por la borda los sueños, el desenfado y costureo,
el cambio de planes, mutar la vida cansada a milagro,
el dolor y el llanto, el sexo en su estado de consolación,
mil recuerdos hermosos apocados a conciencia
para no extrañarnos tanto,
borrar las fotos, que no todas,
decirte adiós y para siempre,
cambiar de sitio, compartir milagro de sonrisa y llanto,
de primer día de clases y último día de amor…

Luis Eduardo (Messieral)
CIudad de Guatemala 23/04/2016


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La Playa en tus Palmas

Volver despacio sobre nuestros pasos
para recordar aquel beso que nos hizo sentir,
llegar a aquella banca de piedra, siempre nuestra,
reírnos otra vez de las mismas cosas de antes, ¿Aceptas?,
el abrazo y tu perfume, el regalo y sentimientos de valores nominales,
porque no hace falta que preguntes, acepto el abrazo de tus absolutas tardes.

Te tomo de la mano, camina conmigo hacia atrás, retrocede
y vamos directos a la habitación de mi casa anterior,
en la que te desnudaba con paciencia y con amor,
volver a ver a la calle ancha de las cuatro de la tarde
cuando tenías que partir y todo era un desastre.

Recordar nuestra primera vez y como te tranquilicé,
lo que bien empieza bien acaba, ¿Y cómo fue que empezamos?,
por qué a pesar de todo hoy  ya no duele, ya no asusta, ya no viene…

Y hay que esperar el metro sin que te pongas de puntillas
para alcanzar mis besos, para abrazarte a mí con todo el cielo,
viajar en autobús es algo que ya no he hecho, ni quiero,
no sea que algún día me encuentre a tu recuerdo pasajero.

¿Volveré a encontrar a alguien como tú o tendré que resignarme por las malas?

Te confieso que al volver sobre los besos y nuestro tiempo
me distingo en un presente roto y sin sabor, agrio y corrosivo,
desde que te fuiste y me marché nada parece tener sentido,
aún así, ya no duele, ya no asusta, ni se mueve…

Es una comedia de conjugación equivocada,
ahora nos reímos de aquellos buenos tiempos
aunque ya no quede nada, o quizás menos que nada.

Y recordar aquel agosto y medio, la lluvia
y las gotas en tu cara, a lo mismo me sabe la vida
cuando recuerdo la playa entre tus palmas…

Hay que retomar ya el camino, la marcha,
caminos distintos de frente a la explanada,
no habrán más besos en la piel  de los cantares,
ni cumpleaños en los cines matinales,
sólo un cumplido secreto en nuestras columnas vertebrales…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 07/04/2016

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