Deseo
-

Te perdí una mañana de enero y aún sueño con el regreso del sabor de tu alma en llamas; sé que sigues en alguna parte sin los herrajes fastidiosos de la ausencia adheridos a tus plantas.
-

Sé que hubiese sido perfecto como lo fue a cada instante, que hubiese sido fantástico vivir un día más, sólo para desnudarte; sé que de nada sirve desdoblarse, que a mi aburrimiento y tu ansiedad les convino ser amantes.
-

Una vez te escuché de madrugada crujir como hojas secas bajo mis pasos, tan obstinados y apresurados; una vez quise ser una segunda versión de mí en esta misma dimensión para poder amarte como mereces, para poder buscarte y quedarme junto a ti…
-

Te enseñaría a amar de nuevo cada vez que se reinicien las horas que tanto queremos; por si nos invade con su desenfreno la urgente necesidad de reinventar el juego.
-

Lo que nos mantiene unidos, lo mucho que siempre nos hemos querido; lo que nos ha herido, lo que hemos corrompido, lo que sana solo por nuestros motivos…
-

Fueron años duros, fronterizos, los mejores amanecen conmigo esta misma mañana… Porque, en principio y al final, todo pasa.
-

Me entregaré a tu amor, afinado y sin rencor, con el olvido a secas y seco de otros besos el honor.
-

Rodea mi cuerpo con tus piernas, dentro de ti sí que estaré mejor; no entiendo este mundo ni sus penas, lo que necesito son tus besos y tu amor.
-

La hora más solitaria ocurre cuando duermes por siempre tan hermosa, con la estrella fugaz que nos recorre debajo de la piel y te vuelve luminosa.
-

Mis manos en tus caderas, sabes bien lo que comienza al amar, el viento salvando el prontuario que descubrí en tu inexperta locura pasional.
-

Que mal te ves cuando un falso «te amo» te domestica, te ves fatal y peor aún que la firma con que rubricas; y te lo digo porque te recuerdo jurándome que él a ti te amaba, que yo no era de una pero sí de tantas, que uno como yo no era lo que…

