Verbena

Cambiar de piel
cuando nada es bastante,
cambiar los rumbos y los viajes
cuando escasea la sed…

E irrumpir en el rumbo de la soberbia
para rescatar la parte herida de mi alma
que se quedó hasta muy tarde en la verbena
para ver tus dos manos ya sinceras.

Por si no lo sabías aún te deseo el bien,
aunque lejos del amor que construimos,
dudo que ese bien se pueda parecer
a la felicidad que a los amantes quita el frío.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de septiembre de 2,017

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Cuando Hace Frío

Fue el mayo más bonito que ha existido,
me incendiaron toda antigua embarcación,
sabotearon mi futuro y mi destino;
el viento comenzó a soplar a mi favor.

Me creció otro corazón, más puro y absoluto,
menos tosco, hiriente y consumido;
me mostraron el lado más hermoso de un colchón
en el que amar todo el cuerpo de un corazón.

Fue el mayo más bonito que ha existido,
me obligaron a cerrar la puerta a lo más bello,
sabotearon mi esperanza y devoción;
el viento por fin comenzó a soplar a mi favor…

Me creció otro corazón, más puro y bondadoso,
menos cauteloso, oscuro y escurridizo;
me mostraron el lado más hermoso de una canción
que aún me atrevo a cantar cuando hace frío.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de mayo de 2,017

 

 

Hombre de Hielo

PUBLISHED ON 30 agosto, 2016

Tengo una historia hermosa
por cada una de las veces
que te hice el amor,
ya te conté de crepúsculos,
de las espinas más bellas,
nostalgias de aguardiente
y deseos de princesas.

Pero esa última vez,
me ha dejado despierto
esperando a que vuelvas,
no ocurre y se quiebra mi fe,
el frío se hace parte de mis piernas,
avanza seguro de hundir en mi centro
sus agujas punzantes de gélido invierno.

Y avanza por toda mi piel,
te extraño y sabe a morirse
saber que no vas a volver.

Hombre de hielo que se pierde
en la lejanía del tiempo, de tu octubre,
con los cordones del corazón desatados,
esperándote, llorándote en copos de nieve
que van hacia el suelo evitando el ayer.

Hombre de hielo con tanto dolor
en la superficie herida de cada hueso,
contorno de sangre ya seca,
purpúreas condenas que saben a estar
a las afueras de tu ciudad sin poderte tocar…

Y avanza por toda mi piel,
te extraño y sabe a morirse
saber que no vas a volver…

 

Origen: Hombre de Hielo

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30 de agosto de 2,016



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gracias.



Borrasca para un Cuerpo Frío

Un hombre solo recorre tu ciudad,
invita al frío a habitarle la piel,
este diciembre descorazonado
no es el mismo de aquellos años…

Y le acompañan sombras de muerte,
relativas sombras que oscurecen
un trago amargo que ahora devuelve
aquel recuerdo, de los dos silentes,
ante un beso que en sus labios nunca duerme…

Va entonando notas tan tristes,
como la luna entre gélidos adagios,
llueve la noche y escurridiza
ya no regala pétalos de fresca vida,
es, sin embargo, un buen momento
para sentir que vuelves a habitar su canto.

Y llorará, y no en tu nombre,
pero sí que lo hará en el nombre de otro nombre
que pudo ser, pudo durar, pudo encontrar
entre borrascas un lugar seguro
para amar, para endulzar un tenue grito
que desde siempre quiso jurar él mismo.

No habrá final, morirá, renacerá
y siempre serás tú la rosa de su olvido,
que no olvidó y que encontró
aún no marchita en su cuerpo frío…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de noviembre de 2,016

Cada Lunar de la Espalda Lunar de la Patria

Depone sus armas de seducción
la soledad que camina silente,
es angustiante la ciudad y tanto duele,
cuando sentimos en las plazas tanto mal sabor.

Llueve tan fuerte y el agua no humedece la sal,
no quedan poetas gritando tan fuerte al dorsal
de la mano indiferente de un montón de acrobacias,
que inventaron en un circo que revende las entradas
con un precio tan alto que sólo nosotros vamos a pagar.

No hay juglares de frente a la maldad,
ya no se rompen la voz, ni dan la vida por la libertad,
son otros tiempos, son otras formas
en las que nos dejamos intimidar.

Y se ha llevado el mismo improperio
cada lunar de la espalda lunar de la patria,
el ritmo es distinto, el defecto es antiguo,
ya no recibe caricias su hermosa figura,
solamente insultos y lamentos arrogantes,
frío en la piel y fisuras en las postizas dentaduras.

Tienes que alzar la palabra a las voces sordas,
no hay nada que temer, y aunque lo hubiese, no hay que temerle,
porque el orgasmo de tu tierra, te juro,
no es el anuncio de su muerte…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 23/06/2016

Carta con Destino a Berlín

Ich weiß, Berlin, Ich werde euch vergeben, Ich fand mich…

Conoceré Berlín te lo aseguro, el frío me hará un espacio en el centro de su corazón y un abismo de dudas se disipará, dejando pasar la claridad a la orilla de mi alma.

Sentiré el viento helando los murciélagos antiguos y cada mal recuerdo de dolores artesanos, habré olvidado, porque es tan fuerte el deseo de cumplir un sueño único, que podría olvidarme incluso de los vidrios que pisé hace lunas, con tal de librarme del suplicio que supone mal vivir.

En los días posteriores coseré mi corazón con el hilo de mi aprendizaje, sabré amar en idiomas distintos, ya no me preocuparé por la razón de mi existencia pero sí por existir de la mejor manera, aunque parezca mentira, surtiré la alacena de mi alma con las formas de perdón más sinceras y viviré con la paz que ahora mismo no tengo.

Lloraré, si es preciso, a los pies de la montaña del romance prematuro, quizás entonces pueda verte detrás de la puerta grande, por el centro del pasillo sonreír de maneras tan hermosas que incluso la aurora sienta celos de ti. Me quitaré el sombrero a tu paso y aplaudiré a los contornos de tu cuerpo, por su hermosa excelsitud, por el recuerdo encamillado de mis manos en tus bordes, de mis labios en las noches, encerrados, en la cama más intensa de cada bocanada.

Conoceré Berlín y entonces me habré encontrado, entenderé cada acto y cada paso que di hasta encontrarle, entenderé los porqués salteados del desastre, de la pérdida y falta de tiempo a la que siempre aludimos en forma de excusa inconsonante.

La cerveza, el chocolate, pero avistar nuevo plumaje, toda cortesía obtenida por sabores clandestinos venideros, talvés lluevan canciones en el centro de mi cuerpo, y un tatuaje con las iniciales de la que siempre amé aparezca o desaparezca, depende tanto del clima mi gana de sentir, depende tanto del viento mi gana de escribir.

Conoceré Berlín, en algún momento, te habré perdonado ya por el tiempo, que me hiciste anteponer a lo hermoso de vivir, por estarte queriendo…

Te veo en Berlín o no te veo más, de cualquier modo, supongo, que será conveniente sonreír.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/05/2016

El Secreto de las Almendras y el Ébano

Una millonésima de segundo
y dos caminos se entrelazaron,
una mirada, un sonido, un minueto,
la taza de café en la mano ya humeando.

Borró la vida el empeño de la distancia,
a veces los corazones se abrazan con más fuerza
que todas las ganas sosegadas…

Y vino una estrella recién nacida
a hablarles de las bondades del alma,
del cielo infinito de posibilidades
que el amor abre a los corazones
que aman con el cuidado de antes,
haciéndolo perdurar ahora y más tarde,
con nieve escarlata y el sol del andén
que nunca y jamás querrá apagarse…

Una millonésima de segundo, se cruzan dos miradas,
si no es amor a primera vista, supongo, que es otra cosa,
una millonésima parte del corazón aún no convencida
se pone curiosa al ver que se acerca el alma gemela
y las aves de purpúreas alas adornan el cuento,
no miento, lo he visto y ahora yo sé que lo siento…

Borró la vida los imposibles con un beso,
con secretos de las almedras y del mismísimo ébano…

Y vino un silencio impecable a rozarles la cara,
un frío hermoso a rodearles el corazón y sus ramas,
me puede decir que ese frío es pura pasión, no puedo callarlo,
pero sí tú te acercas a mí, te juro, no me hace falta un milagro…

Te resumo una historia en tus labios de antorcha,
me arodillo ante tú respiración si ella no me abandona,
te regalo mi mejor amuleto si aprendes a guardar secretos
y le gritas al cielo con toda la boca al comernos el cuerpo,
que eliges mis rumbos para la eternidad de tus mejores recuerdos.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 03/05/2016

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El Sonido Ártico de Moscú

Moscú, te juro,
no tiene el mismo sonido ártico
desde que te fuiste, no hay enigma,
tu llanto en la plaza de tu nueva ciudad,
es sólo un pretexto para no helarte al punto
de caer en mil pedazos deshecha de golpe…

Tú sabes los moldes que allí dejaste
y el porvenir rebosante de emblemas,
tú sabes los rotos que le has hecho a mi duda,
el manto de desgracia con que has cubierto mis ojos
y lo peor de todo es que te da igual, y vas paso a paso
deshojando la añadidura que la creación postergó en tu sangre,
no hay alma en este contraste, no estamos, ya no somos
y no fue el frío, ni las perfectas noches, fue tu voz…

Yo volví a mi continente, protegido por un contingente de lágrimas
que me aleja de toda humanidad, esta carta es para tu frío, para tu hielo,
para tu tacto que todo vuelve oro blanco, para tu tacto sin valor de enredo.

Lo único que me satisface es recordar aquel rinconcito de Moscú
en el que te hice el amor, tan apasionadamente, como una hoja
que vuelve del suelo a su rama,
tan fervientemente como un muerto
que vuelve del sueño eterno, a su cama…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 11/04/2016

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Besos de Azafrán

Despiertas con una expresión tan bonita,
tu boca risueña me cuenta tranquila tus sueños,
me bañan tus ojos de guapa, suspiro despacio,
es el paraíso verte desperezar tu cama sin ropa.

Me cuentan tus dos almohadas que ahora me extrañas,
que quieres tenerme en tus brazos, que extrañas mis luces,
que es tu deseo más recurrente mi cuerpo, entibiando
el estribo al poema del frío, en tu piel, que es mi parnaso.

Yo recuerdo tus besos de noche, como a nanas de oro,
tus pies delicados, como a bases de un universo
que yo he conquistado imprudente con marea imposible
y un trago de antorchas ardiéndome dentro, cual si fueran cometas.

Despiertas bonita con tu candor de guapa,
esbeltos costados protegen tu cuerpo de ámbar,
te invito a compartir ocho vidas continuas con besos de azafrán
y después de esas ocho, el resto con gustos de exquisitas formas.

Tienes el alma sensual de cristales perfectos,
el tacto incomunicado con la traición de humanos,
te extraña el tintero de mi cuerpo que vierte hacia el tuyo
alba savia de noches cómplices acorralados por buena esperanza.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 14/03/2016

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Quinientas Nubes de Luto y Dos de Gris por si las Dudas…
Insomnia