Multiverso Infinito (Palabras Fantasmas)

En el principio la idea
era aprender a empezar,
luego a contemplar las colmenas
que sobre nuestras cabezas
querían habitar.

Y resucitar las palabras fantasmas
desde lo más severo de tu intimidad,
llenar el vacío que dejará tu ausencia
cuando en la mañana no te pueda llamar.

Culminar con el llanto
todo este tormento que tiene la eternidad,
liberar en un cuento
la historia más bella que te pueda contar.

Porque a veces no entiendo
la manera que tienes de intentar escapar;
si la vida aún respira, todavía no me explico
cómo es que todo esto tiene que acabar.

Y resucitar el multiverso infinito
de mi herido mecanismo sideral,
contemplar tus latidos primarios
que son, hoy por hoy, mi éter poético sustancial.

En el final la idea
es aprender a sanar,
luego a contemplar las mañanas
que sobre nuestras almas
quieran ponerse a llorar.

Culminar con el llanto
todo este tormento que tiene la eternidad…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de diciembre de 2,017

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El día que te perdí, supe que además de las confidencias y la felicidad; también se escapaba de mí la parte sublime de aquel sentimiento infinito y fatal…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 8 de agosto de 2,017

Ojos de Huracán (Bésame)

Bésame,
despierta a mis labios del letargo,
llévame lejos de mi pasado inmediato;
bésame,
reanuda la buena suerte de mi alma
quédate con la parte que de mí amas.

Bésame,
hazme despertar entre tus brazos
y ciñe tu mirada a mis andamios;
bésame,
no permitas que caiga al vacío
de vivir sin nuevos besos vivos.

Porque la vida me ha herido
y más que la vida una mujer;
aún abarca, mis huesos, el desequilibrio
pero el día que quieras, tú, podrías hacerme volver.

Siento que la vida renueva su oportunidad
al ponerte frente a mí, con tus ojos de huracán,
tú podrás hacerme volver con un sólo roce
y yo estaré feliz de poderte acompañar.

Bésame,
con tus labios hermosos que quizás
sabrán reparar al duende herido
que intenta los versos para estar,
cada día, un poco más tranquilo…

Bésame,
despierta a mis labios del letargo,
desdibuja el invierno de mi cuerpo
y arrópame con el calor de tu verso
infinito y bellamente endemoniado…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de febrero de 2,017

Sin Despertar

Somos un verso
escrito con el perdón
que guardan las plumas,
de un fugaz batallón
de luces taciturnas.

Así como es el mar
de enigmático,
así somos al hablar,
sin instintos trágicos;
el porvenir de la esencia
de un mal amor
también se celebra
si hubo temblor
y algo se queda…

Como una parte de la espuma
de aquella cerveza
que nos vio crecer;
así como un vals a la luz de la luna
en aquella certeza
que nos hará envejecer;
así de indómitos
son nuestros nudos,
«veremos si alguien
se atreve a venirlos
a desatar.»

Porque nos ata
el noviembre infinito,
las cuatro veces que dije «lo siento»
y aquel tormento
de tu mañana
sin despertar.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23 de enero de 2,017

Cero Absoluto

En la soledad del infinito,
los escombros de la vida
flotan perdidos sin rumbo,
una estrella ancestral augura
el derribo de todo origen conocido,
este aroma a soledad que me rodea
y las condiciones exactas para un cero absoluto.

Menos doscientos setenta y tres grados centígrados,
mis átomos dejarán de moverse, un momento de paz
o el tropiezo de la suerte en el clandestino cifrado
que ha enternecido las lágrimas hipocondríacas de la humanidad.

Y lloverá aquel último recuerdo que guardé de ti,
una fotografía con cámara digital a la orilla del lago,
tu sonrisa cinematográfica y nuestros cuerpos ya vestidos
extrañándose tanto si hablamos de piel, de la piel de un milagro.

Se habitará así de partes congeladas el  infinito,
su vacío verá mis átomos resituarse en el centro
de un, ambiguo sideral, eclipse moribundo
y allí me fundiré con el frío que me ha dejado tu adiós.

Cero absoluto en mi corazón, como llora saturno,
átomos hechos cenizas de nieve, llanto de hoguera,
moribundas estrellas en duelo, como llora su esperma
y aquí la soledad, en el centro de las mismas mazmorras,
las estrellas hechiceras serán manchadas con la sangre
culpable del cielo y sus habitantes, las estrellas manchadas
nos guiarán a un refugio en el que ocultar nuestras ganas.

Y nada de esto estaba en mis planes, yo sólo te besé
y a partir de ese instante mi alma ya no te quiso perder…

Cero absoluto, inmóviles átomos,
el duelo se lleva marcado en la piel,
por eso tiritan sobre mí tantos besos
que perfectamente supiste esconder.

Cero absoluto, llora saturno,
tu voz era todo el calor de mi mundo
y ahora es con tu recuerdo que se deshidrata mi pulso…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 14/08/2016

De Aquellas Noches de Perseidas

De aquellas noches de perseidas
sólo queda el recuerdo imborrable,
un sollozo agostino de luz
y esas ganas indomables de volver
en el tiempo a la cruel ciudad de la cruz.

Porque las calles empedradas no contaron a nadie nuestro secreto
y nunca se escribió un libro de romance en honor a nuestro encuentro,
no lloró de emoción estrellas, San Lorenzo, de la única emoción
de que eran capaces nuestros besos, cada tarde y ovación.

Ya no bastará esperar a una vida siguiente
para atentar contra la voluntad divina,
quiero tenerte conmigo, que el cosmos sea inminente
y que vuelvas convertida en la Flor de Liz capaz de transformar.

Podrás escapar conmigo en un tren que nos lleve
a las ciudades que bautizamos como nuestras,
a los primeros tímidos besos en aquel —Para Siempre—
que nos abandonó sin cobardía pero con tanta incertidumbre.

Podré pedirte que nunca te alejes,
diré que soy capaz de aceptar tus preceptos
y olvidarme de toda rebeldía que recorre
los rincones inhóspitos de mi sangre,
prometer cantar tus canciones, versar tu amor
como un loco desesperado que sonrió a su tentación.

Podremos volver, empezar de cero como pedías,
como siempre quise, aunque nunca lo afirmé,
ángeles y estrellas, demonios y cometas,
será una fiesta sideral de colores precisos
y será un honor de tu mano conocer los misterios
de las vidas que nacen, lentamente, renovando los cielos.

Pero llueve como fuego desde el cielo hasta mi alma,
llévame al infinito más probable, no te sueltes de mis alas,
porque sólo tú has sabido conservar indelebles mis huellas
sobre tu piel que aún me llama en las noches de perseidas.

—Te he escuchado—.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 02/07/2016


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En la Caída Libre de un Copo de Nieve

En la caída libre de un copo de nieve
yo intenté refugiar su anarquista manera
de enfrentarse a sí misma y a la incansable marea.

Su letra era un centro de gravedad,
en el que toda la fuerza del mundo convergía
para rozarme la cara con su voluntad.

Y yo quise creer que el infinito empezaba en su piel,
que en las estrellas del firmamento era ella quién se escondía,
así que seguí con el honor y la valentía de una gelatina de naranja
que vio de frente el mar y se puso a temblar.

Pero como toda playa siempre tiene su huracán,
nuestra historia se la llevó una corriente intensa
de viento y lluvias, de estruendos y golpes
que daban de frente al sabor vencido del alquitrán.

Y cesó la nieve, ahora viene en forma de luces
que se elevan hasta el cielo desde el centro del mar,
el fuego ha incendiado el bosque que me prometió,
fue sólo un sueño, tan sólo un invento de su mirar.

Y ya no quise creer que el infinito acababa a sus pies,
que en las lágrimas de la luna era ella quien se reía,
así que seguí con la tristeza y con la hegemonía de un rayo de luz,
me hinqué a orillas del río de fuego y en sus complejos me callé…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 08/06/2016

Diciendo por Sentir #17: Cuatro Junios

Han pasado ya cuatro junios, desde aquel que tuvo sus primeras tres lunas en un escenario infinito y fatal, sólo quería decirte gracias, porque fue más infinito que fatal… Y así lo recuerdo.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 02/06/2016

Estrellita Estrellada

Me está sangrando la herida
que me causé mirándote,
idealizando tus caricias,
me está sangrando y ya no sé
si lo merezco por confiarme de más,
o por soltar aquellas manos que sabían
cuidarme y protegerme de cualquier mal.

Quizás, además de Eva, a Adán le presentaron a otra chica,
pero fue tan dulce, tan amable, tan perfecta en el amor
que le soltó para nunca más contar su historia, salvo a punto de morir,
eso me haría sentir bien, me haría sentir que no estoy tan solo en el error
porque será de ella y no de ti, de quien yo extrañe los besos antes de partir…

Me está sangrando la boca a causa de tu sabor,
la hipocresía no es mi antojo favorito, lo sabías,
me están tiritando los futuros porque al perderte
no te pierdo a ti, la vuelvo a perder a ella,
por dejarla olvidada sin posibles claroscuros
de perfecta noche buena y navidad.

Ojalá emprendieras el vuelo y me dejes,
ojalá te creyeras la mentira de que duele,
ojalá que pagaras esa mala maña
de hacer mal a lo mejor que pudiste tener.

Ojalá un ataque de tos, como a Sabina,
me hubiera impedido concretar mi estupidez,
ojalá pudiera mancillar el infinito,
meter mano bajo la falda de alguien importante
y nunca más dejarme ver…

Ojalá llegara un espejismo
y te llevara a su mentira,
al más profundo de sus abismos,
ojalá pudiera retroceder el tiempo,
si pudiera elegir no conocerte,
y verte a lo lejos ser tan infeliz, no entrometerme,
dejar que el espejismo te llevara a la idea impertinente,
de un sólo orgasmo por vez, en insatisfacciones permanentes.

Así serías tan feliz.

Dime estrellita estrellada:
¿Qué otra imbecilidad te falta?

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/05/2016

Con Tanto Sexo

Bajándote la tanga con los dientes
me ha recorrido un sentimiento diferente,
no veo sobre mi cama a una diosa,
pero sí a una mujer tan mentirosa.

Con los nudillos fijos en tu colchón,
sentí el roce del final a insatisfacción,
besé tu sexo y aquel no era tu sabor,
supongo que no quedará ileso
el infinito que soñamos tú y yo.

Comí tus pechos cómo yo lo sé hacer,
bebiste fuego tan intenso de mi piel,
a veces sé que tanto orgasmo no es que baste,
si la magia abandona el piso con las manos
entre los bolsillos sin decir nada y nace un desastre.

Pero qué vamos a hacer,
a mitad de este camino, ya no sé,
talvés tirar fuerte de las riendas
sin motivos, sin porqués,
quizás amor chatarra
hoy toque comer.

Y te haré el amor con tanto sexo
que no lo olvidarás mañana,
pero te aseguro, que no volverás
a ver sobre tu cama al mismo hombre desnudo.

Porque te haré el amor con tanto sexo
pero no será tuyo el recipiente del candor
que dentro de tu cuerpo hizo cielo
con tintes de infierno y te salvó.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 13/05/2016

Novelarte y husmear en el nido de tu boca,
de balcones está hecho el infinito
y quizás uno exista en el que tallar tu nombre bonito,
porque no creo en la luna si no estoy abrazado a tu hermosura…

Novelarte y dejar los vendajes, más no los puños al reventarse.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

De Ciento Cincuenta Nopales y Trescientos Boleros Inmersos en Vino

Escribir un poema que hable de vino
derramado en el centro del mar,
de un cometa con destino directo
hacia ningún lugar y, poco a poco, dejar
que sea ese sorbo que una gaviota robó
el que nos salve de la sobriedad, del tacto
del fuego ancestral de estrellas cansadas.

Yo quiero escribir por el resto de mis días
y en mis noches te quiero devorar,
que sean mis caricias toda la poesía
que no te deje dormir y que te haga levitar
por el mundo tranquilo de un nuevo destino
que nada, ni nadie nos pueda quitar…

Quiero escribir el poema más bello del mundo,
grabarlo con tinta en tu espalda, mi amor,
llorar en tu sexo el agua pura de ciento cincuenta nopales,
que las espinas sean sólo aquel mal recuerdo que ya se olvidó.

Yo quiero escribir poesía en tus pies
para que no olvides tu paso en mi piel,
grabarte un camino de rosas doradas
para que no olvides el bronce de cada palabra.
Quiero beberme el alcohol de tu cuello, en tus hombros hablar de silencios,
y quiero llover en tu sexo el agua pura de ciento cincuenta nopales,
que tus cobijas no sean de escarcha, que sean ajuares
de novia bonita que va de mi brazo, cantanto afinada
trescientos boleros inmersos en vino y en cielo de acordes amantes…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 05/05/2016

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Con Poesía y Tantas Ganas…

Sé que no gustas de la poesía,
que tu alma prefiere otras cosas,
que una seda estampada en tu vida
te da la seguridad de las rosas.

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no escuchas versos perfectos
cuando me ciño con ganas a tu cuerpo.

No te cierres a la posibilidad
de ser la musa que me inspire
los versos y pasos más bellos,
no te guardes para la eternidad
si en la mortalidad quien respire
cerca tuyo sabrá nombrar los recuerdos.

Bésame como si nuestro beso
borrara todos los males del planeta,
bésame con tanta pasión
que si pusieras un poco más explotarías,
bésame como tú sabes que me encanta
con poesía y con tantas ganas…

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no sientes más grande el universo,
si no te pasa como me pasa a mí
que me pongo a cantar con sólo pensar en ti.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

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Con una Historia que Nunca Acabó…

Baila despacio, en círculos sobre mi pecho,
descubre el augurio latente de amor que envolví,
sueña con una historia que nunca acabó,
que siempre empezaba en abril a reír.

Lléname de besos como hace algunos años,
siéntate en el pasto y déjame reconocerte,
no tengas miedo de las tardes, que quiero amarte,
vuelve con cada verano intenso de armonías,
hermosas como aquella uñita de gato que tanto querías.

No me olvides del todo, cuando llega el cumpleaños
de aquel cielo que hicimos tan nuestro, me vuelvo a preguntar
por qué terminamos, si ahora mismo no veo
una razón suficiente para no amarte como antes del vaho.

Vuelve a llover en agosto para mí,
enséñame el diciembre en que me hiciste tan feliz,
escucha al oído el susurro perfecto de mi voz,
vuelve a sonreír con esa hermosura divina y turrón
porque estas tardes de ahora son muy insoportables sin vos.

Dame el collar de reservas, muestra el exacto yin yang, entrevuela,
gústame al momento del primero de los besos, que el segundo sabía mejor,
lluéveme otra vez en agosto, cautívame siempre en abril,
guárdate restos de enero por si un diciembre me empiezo a morir…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016