Cada Sitio en el que fui Feliz

Por un enlace directo
a la ventana de tus suspiros,
por un cariño de lienzo
bañado en pinturas y sonidos,
te entregaría vida y media,
cada nube y cada beso
sin temor a repetirlo…

Y es que vas tan guapa por la vida
llenando de tu incienso mis aceras,
trayéndome, de vuelta, en tu mirada
cada sitio en el que fui feliz…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 07/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar,
para leer más de mis poemas visita mi sección: Poesía

 

Cada Sitio en el que fui Feliz por Messieral

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Tu Mirada en la Ausencia

No hay poesía que valga
cuando me extraño en tus horas,
ni discurso aparente o llamada,
a la cordura, tan lejos de tus cosas.

Porque a la perdición hay camino
cuando la vida me sorprende sin ti,
se apuesta o se gana el alivio
y yo me he descubierto infeliz.

Pero te escribo y no escondo mi letra
de tus ojos que hace poco eran mi lid
y hoy es tu mirada en la ausencia
la misma sin la que no aprendo a vivir…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de septiembre de 2,017


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Poema

Poema te observa,
sin prisas,
enjaula tu quietud
mientras
te ve personificando el sur…

Te estudia con la mirada
y se enternece
cada vez que suspiras
sin tanta serenidad.

Poema te llora
si acaso perjuras caricias,
si duermes el sueño engañoso
del duende prohibido;
si olvidas que amarse
siempre fue la mejor respuesta
o resignas el dulce contraste
de la vida sin que antes amanezca.

Te acaricia y tú ni lo notas,
mientras te contempla,
aquieta la tempestad
de los mismos cielos
con la cadencia y potestad
que sólo tienen sus versos.

Noche fría, amargo sabor,
beso ardiente, promesa de sol,
un tardío compás de un poema que te cuenta
que el mundo ya perdió la cabeza,
pero jamás perderá su engaño eterno;
porque la única verdad necesaria
existe en ese justo momento
en el que se cruzan sus letras y tu mirada…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25 de enero de 2,017

Ojalá

Ojalá que esta noche se duerma
un ángel despacito en tu garganta,
como verso de amor en la pluma
de un alma que se desliza y desparrama
en forma de poema sobre el lienzo de tu mirada.

Ojalá que mientras duermas
el demonio se aleje de tu cama,
que separe su andar de tus ramas
y el oleaje del silencio te mueva
despacio sobre las arenas más claras.

Ojalá pienses en mí cuando el ocaso eleve su llama,
cuando las brasas, de la constelación de tu Vermouth, te susurren: Basta.
Y solloce en tu falda, como un niño perdido, el rellano de la esperanza.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de enero de 2,017

Al Andar Imperturbable de tu Arribo

Cuando aparezcas, si apareces, sabrás mirarme a los ojos sin titubear, comprenderás que mi vida ha estado llena de sonrisas, de fortunas, que las lágrimas fueron necesarias, para hacerme comprender, que cada gota que compone el océano es importante para avivar la fuerza de su marea.

Sabrás notar en mis ojos que he amado, que fui amado, que la nostalgia varias veces ha pasado por aquí, pero sobre todo, que en la medida de lo justo he intentando nunca herir por herir.

Si apareces, si tú apareces, escucharás con detenimiento cada latido de mi corazón, mi alma se abrirá como el telón del teatro que más amo y podrás ver en mi interior las escenas de lucha, de ocio y de constancia que viví, arderán iluminándote, en un camino de velas, todos los secretos de mi ayer, todos mis sueños y anhelos conquistados, todas las pieles que toqué. Sabrás de mi abecedario nuevo y del sabor favorito de mi boca alguna vez.

Entenderás, en un gesto perdido de mi voz, que estuve esperando por ti, que tengo un tesoro que vale más que mi propia vida, que ese tesoro es mi hijo, que mi motivo de seguir lo marcan sus oscuros ojos.

Te diré que he disfrutado de la vida, de los besos, del amor, que he sido afortunado con las mujeres que me amaron, incluso con las que no pude estar, que si alguna vez sufrí la culpa fue toda mía por enredarme con alguien que no sabía amar…

Sin embargo, ahora que he sido tan feliz y tan triste en una misma vida, estaré dispuesto a entregar un poco más de horas al andar imperturbable de tu arribo, porque sin duda te he esperado, te he confundido entre tantos vientres y tantos casos, te he visualizado, te he sentido…

Si apareces, cuando aparezcas sabré que eres tú, algo en el diástole de mis corazonadas lo sabrá, mis poemas volverán a cantar amor, volverá cada verso a tejerse con un hilo transparente de ilusiones y esperanzas, volveré a tararear aquella hermosa canción. De vuelta a casa sabré que eres tú, estaré tan convencido de no saber nada, del inmenso mar de verdades en tu mirada, volveré a sentirme amado, desenredarás mis lienzos de alabastro, acicalarás mis sonetos haciéndome sentir menos deshabitado, desdibujarás este mal genio que me han dejado y serás capaz de entender cada uno de mis motivos sin haberme saturado, incluso con los ojos vendados podrás leerme, con tan sólo tocar mis manos…

©MESSIERAL | Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 21/07/2016


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Mi Puerto Inicial

Es tan duro volver a escribir tu nombre en papel,
cristalizar cada letra con tinta que hiere su piel
y cada vez que el horizonte deletrea cada nube,
es posible que piense en ti mi buen desastre de octubre.

No es posible olvidar una voz que besa tan bien,
ni esos pechos dulces que encajaban a tono
con la oscuridad necesaria para tu timidez,
lloverán aguas un poco más claras, nueces para mi calabaza,
yo no pienso quitarme del pecho el sabor exquisito de tu mirada.

Es tan duro volver a firmar cartas para ti,
cuando sé que no voy a enviarte una sola,
esperaré intranquilo el instante feliz
en el que vuelva a abrazarme a tu dulce costa.

Pero puede el porte de la luna cantarte
el verso apagado de mi voz que se ha ido a dormir,
los mismos besos de aquella cruel noche,
cometa sanando el dolor celestial,
inocente y bonita, serena y amante,
divinura esmeralda, mi puerto inicial…

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 12/07/2016

Antídoto Enfermera

Enfermera quiero que se acerque aquí,
ayúdeme a huir, ayúdeme a salir de mí,
un antojo a hierbabuena en sus labios
me aderezan estas ganas de correr y de no ser
más piel por cuenta propia, pero sí en la de usted…

Enfermera alíviame, dame un suero configurado
para olvidar todo pasado, hasta antes de verte pasar,
y ayúdame a emprender un viaje tan lejos de todo,
un viaje tan lejos del mundo, de mi lado sedentario líbrame.

Hay un poco de formol en mi corazón,
lo puedes extraer con jeringuillas sin color,
puedes hacerlo latir otra vez, despiértalo,
puedes hacerlo reír de nuevo, bésalo…

Bésame el corazón con ese antídoto
que traes puesto en la mirada,
bésame la piel con esas drogas indecentes
que traes en las huellas dactilares, sálvame…

Enfermera este no es mi hogar,
este no es mi universo, ni mi mal,
este no es mi rascacielos favorito,
ni el color que puedo adivinar,
este no es el bien que prometimos,
llévame, bésame, quiéreme y no enfermaré.

Hay un poco de formol en mi conciencia,
lo puedes extraer con jeringuillas sin dolor,
puedes hacerla sentir otra vez, despiértala,
puedes hacerla vivir de nuevo, bésala…

Bésame la conciencia con ese antídoto
que traes puesto en la mirada,
que el coma profundo acabe esta noche,
bésame el tercer ojo con esas drogas terminales
que traes en las huellas dactilares, sálvame…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/05/2016

Meteoro Ígneo

Agonizaba aquella noche de tormenta,
me invitaste a comprender los misterios de la vida,
esa cama nunca más estará vacía, nos quedamos en ella
a trocitos de piel que pudo arder y a las brasas de un cometa.

Te desnudé y fuimos fuego en el centro del mar
excitando a las sirenas que nos vieron pasar.

Eras la obra de arte que yo quise contemplar,
la hipotenusa que sabía muy bien dónde acariciar,
me gustaba tu sonrisa y el secreto entre tus labios,
el trigo reluciente en tu mirada y esos dulces arrebatos.

Eras mi fuego de San Telmo
y las bolas de fuego de Naga,
mi acto inexplicablemente bello,
lo imposible a la luz de lo posible,
la tierra hermosa en la que quise nacer,
meteoro ígneo con labios de mujer.

Te he escrito la canción que me pediste,
ojala la alcances a escuchar con cada viento,
de este sur hasta ese norte en que están mis besos,
los que te di y no quitará nadie, ninguno de ellos.

Te arropé y somos una canción que navega por el lago,
un poema sin voz que sana la hierba del naufragio,
enamorada me decías que mis besos sanaban maldiciones
y yo le creía a tu boquita de amapola sustantiva a jirones.

Eras mi fuego de San Telmo
y yo el Kepler 78 a su estrella cercano,
mi acto inexplicablemente bello,
y esa estrella eras tú, tú mi borde y mi centro,
lo imposible a la luz de lo posible,
la tierra hermosa en la que quise envejecer,
meteoro ígneo con pasos de mujer.

La bella imagen de cabecera, de las bolas de fuego de Naga, fue tomada del sitio Mundo esotérico paranormal

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 23/05/2016

Desastre para Dos

Ese momento que yo no recuerdo,
ese instante sin nombre y sin colores,
tarde de miércoles ideal para el verso,
un solitario serial en busca de amantes.

Porque la soledad no es vicio disfrutable
y aunque fuiste lo más cierto, lo más grande,
ordené un desastre para dos sin consultarte,
ya sé que del carbón nacen hermosos diamantes,
ya sé que tras la tormenta embellecen las flores
pero en el ángulo espontaneo, de lágrima y mirada,
yo ya no encuentro en qué carril poner la cara.

Y no recuerdo ese momento, pero sí el dolor,
ese instante suicida por vocación, sin sabor,
una caída mortal tras un salto a lo tonto
y que embarguen las lágrimas de mis ojos, a favor,
porque el viento sopla al norte sin anteojos.

La desilusión no es comestible disfrutable
y aunque fuiste lo más bello, fiel destello,
ordené un desastre para dos sin avisarte,
y ya sé que del carbón inmóvil nacen vacíos,
que tras la tormenta se desbordan los ríos
pero en el ángulo inverso de amor y recuerdo
yo todavía espero que me contemples como a tu desastre secreto.

Y no recuerdo el momento, no recuerdo el instante,
sólo recuerdo el frío que detuvo el tiempo y los mares,
el desastre natural que por esas fechas me hizo un guiño,
que me llenó de tristeza y tanto dolor sin su hechizo.

Yo no recuerdo el último momento en que te amé,
ni el primer instante en que ya no te adoré,
sólo recuerdo el huracán indomable en que viré
al otro lado del camino y me equivoqué…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/05/2016

Doce mil no me olvides, suéñame tú…

Pasé bajo tu balcón, no es usual que una chica,
con el sabor de tus labios, se fije en mí cuando camino,
porque parezco tan distraído, tan ensimismado y frío,
porque parezco solo y sin principio, solo y precipicio.

Pero ahí estaban tus ojos observándome los pasos
y en tu camino pintaba, ya, un trazo de color romántico,
un clarinero de azules ramas y algunas noches a la luz de lo incierto.

Me llevaste a los pasillos de tu cuerpo, me ganaste con besos de tu tierra,
las historias más bellas las contaban tus cicatrices por las que viajé,
un minúsculo defecto en tu forma de mentir y dos besos al aire para mí,
un jardín de premura, cuatro años de sombras por ocho de felicidad
y es así, como gasto la vida amándo tu sombra particular, tu hermosura,
tus terribles ataques de celos, tu mala costumbre y tus mejillas de pan.

Me llevaste de la mano hasta el cansancio, te inundaste con sal de mi mirada
y recuerdo, muy bien recuerdo, ese verso secreto con tu letra en mi comenzar,
un regalo de amor para un ciego, un te voy a amar para siempre en un alma,
cinco formas distintas de volverse mar y dos suspiros de niño agotado con ganas de más.

Así eres tú, así soy yo, mis pasos por delante de tu balcón, mi tacto en tu caricia,
una veintena de ideas para hacerte más feliz, doce mil no me olvides, suéñame tú,
un debate por la izquierda o la derecha del colchón y un mágico mundo de dos en tu voz.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/04/2016

Cada Sitio en el que fui Feliz

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por un cariño de lienzo
bañado en pinturas y sonidos,
te entregaría vida y media,
cada nube y cada beso
sin temor a repetirlo…

Y es que vas tan guapa por la vida
llenando de tu incienso mis aceras,
trayéndome, de vuelta, en tu mirada
cada sitio en el que fui feliz…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 07/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar,
para leer más de mis poemas visita mi sección: Poesía

 

Siempre Más…

Te miro chiquitita
desnuda sobre la cama,
leyéndome palabras
que sólo suenan bonitas en tu boca.

Te miro preocupada,
la vida trae trampa y maña,
como traemos tú y yo
saliva y alma de muy cerquita.

Eres el sentido de mi vida,
el refugio de mis angustias,
tú tienes el don de hacerme sentir
invencible ante lo que pueda ocurrir.

Eres los besos y el amor
que quiero saborear a diario,
una manta de caricias dulces
diseñadas exclusivas para mi piel.

Te amo, sin miedos, te amo,
con todo mi esqueleto de triunfos,
con todo mi cielo de fracasos.

Te amo y no hay tarde más bella
que la que arde en tu mirada y en tus cejas,
eres el mejor verso que me nombra,
eres todo y siempre más…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 16/12/2015

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Un Mismo Sonido

Con tu mirada sería y fija en tu ordenador,
con tus labios húmedos que saben a luz,
con esa manía que tienes de morderme la piel
y con ese mal genio de medio día,
o de día y medio, me gustas.

Tienes el sabor preciso de mi gusto
y el roce que mis manos quieren sentir,
una nube de la que llueve mi calma
cuando en tu cama duermo junto a ti.

Tu mirada de ternura divertida
y la ocurrencia de enamorarme por completo,
todo en ti es un motivo para estar vivo,
todo en tu dulzura es un presagio duradero.

Quítame la piel y los sentidos,
que me estorba esta armadura
para ser juntos un mismo sonido,
un mismo rumbo y eclipse de vino.

Quítate la piel y los latidos,
acércate y une tu alma al mío,
cierra el universo con delicadeza
que nadie sepa que escapamos,
que nadie sepa de tanta locura
que te abarca y te hace dar todo por mí…

Acércate y crea luz dentro mío,
toma mis manos, muéstrame el camino,
enséñame nuestro paisaje eterno, nuestro infinito.

Cierra el universo despacio,
que nada nos haga perder tiempo,
toma mi mano y no hagas ruido,
no, hasta ser un mismo sonido…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
San Miguel, El Salvador 06/11/2015

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