Ningún Ritual de Flores

El camposanto en que descansas
no es un lugar que yo quiera visitar,
sufro de amnesia cuando los principios que me inculcaron,
con respecto a la muerte, intento recordar…

La lluvia no ha cambiado sus caminos,
tampoco mi amor se habrá de debilitar
pero el mármol y la tierra no me gustan,
ni la tristeza tan intensa de mi hipersensibilidad…

Te recordaré y el luto irá conmigo eternamente
pero no me exigiré entender ningún ritual de flores,
ni la visita a un lugar capaz de recordarme ferozmente
que ya no estás, que no te veré al volver a tu ciudad cada viernes…

Y así el tiempo verá que no te dejaré de amar,
que no será necesario despedirse o llorar,
impacientarse o gritar; tanta rabia guardar
en el centro de mi corazón donde sólo tu recuerdo debería habitar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 29 de noviembre de 2,016

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Te vi… como mira una hoja al caer el fin del mundo; con la paciencia necesaria para sonreírle a la muerte cuando la vida ha valido la pena. Inevitable y perspicaz, como un cometa rozando la atmósfera… Inolvidable…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 14 de noviembre de 2,016

Polvo De Diamante Para Dos

Aquella vez cristales de hielo se precipitaban sobre la piel debilitada de la ciudad, la caminata vespertina esa vez no iba a curar las heridas, el dolor, ni tan amargo sabor. La despedida se nos aproximó de tal manera que no tuvimos tiempo a reaccionar, ni a encontrarle una respuesta, al menos superficial, a todas aquellas preguntas que todavía flotaban como pequeños fantasmas observándonos.

El ingrediente primero podía sentirse, más que sobre la piel, en el centro del alma que adolorido sollozaba. La temperatura de la frialdad ante la ausencia de caricias y del calor de tu cuerpo se había implantado en el centro de mí y de cada uno de los habitantes de los universos que juntos descubrimos. Nuestra canción nunca volvería a devorar de la misma manera dos corazones, como el tuyo y el mío, como el mío y el tuyo, como el nuestro que era uno solo en cada ciudad que juntos conocimos. El frío intenso rodeaba a cada uno de los besos que nos dimos, mismos que agonizaban con tierna desolación, dejando a la respiración descansar de vida.

El ingrediente segundo se presentó borrando nubes y estrellas de los cielos, desdibujando las sonrisas que liberamos al viento cada día de nuestro idilio, no esperaba menos porque siempre supe que las catástrofes existen para desvanecer todo a su paso y tener que estar sin ti es la catástrofe más grande a la que tuve que acudir. Traté de elevar remanentes de tus miradas y de tus besos para que nuevamente existiera la posibilidad de un paraíso lleno de esperanza, pero fue inútil, no lo conseguí y a medida que los minutos transcurrían se iba agrandando el tiempo de ausencia, de vuelos comerciales y de aves, por el celeste brillante y el blanco pragmático del cierzo bajo el que nuestro amor fue parte de él… No te asustes y no hagas tanto caso, es sólo que sin ti, los cielos se han despejado de una forma tan preocupante. Si a ello sumamos el frío insoportable, sabrás que no es tan bueno respirar, no lejos de ti.

El  ingrediente tercero apareció por ocho quintos de siete lágrimas que derramé sobre una fotografía, en la que te volví a encontrar, se escondieron tan precipitadamente en ella con la intención de volver a tocarte la piel, pero fue imposible y la humedad se ha quedado a vivir en mi hogar, que siempre será tuyo, que nunca podrás olvidar. Y aunque por las noches los muebles sigan crujiendo, jamás pensaré que es a causa de entes del más allá porque no existe, para mí el más allá es donde te encuentres, ese lugar secreto a donde el invierno te llevó, para extrañarme tanto como ahora te extraño yo.

Polvo de diamante cuando los amantes, se alejan de tan hermosa ciudad, del universo del que fueron más que una parte y se aproximan a la espiral de seguirse amando sin aceptarlo y sin poderlo evitar…

Y así los gritos, toda la desesperación, el vino agredido, la triste canción, tanto silencio en poemas desnudos, muertes fugaces de cuartos hundidos; ya sin tu cuerpo, sin labios de amor, ya sin el viento, sin tu hermoso candor sólo me queda una vida ojerosa, un mal milagro que no se cumplirá, tantas preguntas sin verdades a medias y polvo de diamante esparcido en mis llagas, y la inmarcesible noción de no poder morir en paz…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30 de octubre de 2,016

Cada Lunar de la Espalda Lunar de la Patria

Depone sus armas de seducción
la soledad que camina silente,
es angustiante la ciudad y tanto duele,
cuando sentimos en las plazas tanto mal sabor.

Llueve tan fuerte y el agua no humedece la sal,
no quedan poetas gritando tan fuerte al dorsal
de la mano indiferente de un montón de acrobacias,
que inventaron en un circo que revende las entradas
con un precio tan alto que sólo nosotros vamos a pagar.

No hay juglares de frente a la maldad,
ya no se rompen la voz, ni dan la vida por la libertad,
son otros tiempos, son otras formas
en las que nos dejamos intimidar.

Y se ha llevado el mismo improperio
cada lunar de la espalda lunar de la patria,
el ritmo es distinto, el defecto es antiguo,
ya no recibe caricias su hermosa figura,
solamente insultos y lamentos arrogantes,
frío en la piel y fisuras en las postizas dentaduras.

Tienes que alzar la palabra a las voces sordas,
no hay nada que temer, y aunque lo hubiese, no hay que temerle,
porque el orgasmo de tu tierra, te juro,
no es el anuncio de su muerte…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 23/06/2016

Beata y el Vaho Infernal

Beata veía la lluvia sangrar por la ventana,
se alzaba el espíritu con un té de mudanza,
tenía en el seno derecho el recuerdo de un beso
y en la planta de sus pies un camino secreto.

Beata lloraba en las tardes de junio,
lloraba tan fuerte que en su llanto gritaba,
le golpeaban el corazón como a una campana
de acero tan firme y tan vulnerable a galope en resonancia.

Tenía entre su cabello un cadáver dormido,
heridas a ella le nacían de un cuento prohibido,
la insatisfacción de vivir hizo lunas sin cielo
y muertas esferas el cóctel de su truco marchito.

La bestia le susurraba al oído terrores de miel,
un fauno comía por suerte en su misma sartén,
hace años que no escondía su aliento de tierra
ya no le temía a ese iracundo rumor de posguerra.

Beata le hizo el amor a la sucia apariencia
de un soldado marroquí tan anglosajón,
pero pidió un momento de libertad, se marchó,
inmarcesible su fuerza voraz y ocho nidos
de injusto vacío le hicieron volver al hogar.

Beata caía tan rápido a la vista del precipicio,
llevaba un rosario en la mano y el pecho encendido,
sabía que al final del abismo nacen alas y oblicuos,
que no se gime la ausencia sin anochecer cosidos
al vaho infernal que nos grita: Dejadme Tranquilo.

Llora solitaria un alma en pena,
aguarda, resguarda venas de comarca,
no mires abajo, no mires, no pierdas palabras,
no busques, no asomes, no urges bajo tu cama…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 19/05/2016

Corazón Sangrante

Estaban dentro del auto, blanco nada inocente. Se llevaban las sonrisas y los besos a la boca. Hoy son otros, le canjearon a la muerte su distancia. Se querían tanto y se encantaban, se besaron como nadie nunca los besó. Tenían planes para ir de gira a cada bar de su ciudad y acabar con el vodka en compromiso de otros planes despertar. Se veía tan hermosa y él tan seguro en su perplejidad, caminaron de la mano por el centro comercial, algo nuevo para ambos, algo de verdad.

Ella se veía en el espejo del retrovisor, él le abrazaba la cintura y le decía: Hoy estás mucho mejor, ella siempre sonreía, hasta cuando se ponía seria, con ese Eris que aparecía iluminado entre su boca, juntos eran como estrellas binarias y sus cuerpos un mar intenso de nervios al roce. Se decían la verdad muy suavemente, él pensaba que estaba cerca del mar cuando la escuchaba hablar y ella escuchaba quietecita cuando a él le daba por cantar.

Se amaron sin decirlo y se besaron sintiendo el fastidio de los segundos escapándose, se besaron tanto y se besaron tan bien, que hoy no hay beso que iguale aquellos, que eran de una clase y elegancia exclusiva de amores posibles infragantis.

Se llenaban los bolsillos con poemas, él se recostaba en sus bellas piernas, le mordía la falda para ponerla nerviosa y ella, mientras leía un nuevo libro abría levemente sus piernas, él perdía toda seguridad, como nunca antes ni después, recostado en esos muslos tonificados de Colorado Columbine.

A ella le gustaban las mujeres, pero no pudo con él, por él hizo una excepción, constancia firme y fiel de ser el primero y el mejor. Fue tanto el descalabro de la historia, que no se pudo adoquinar un camino para ambos y así acabó.

Hoy la piensa en la distancia, tiene miedo de que algo malo le ocurra, sabe que en instantes se le olvidará, pero en este instante la tiene tan presente. Le jura en el viento que está seguro de que nunca encontrará nada más bello, ni una rudbeckia bicolor, ni un lirio de los valles, ni las orquídeas, ni todas las flores de cerezo del mundo podrán nunca compararse con su intensa imagen de corazón sangrante. Y así acabó…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 22/03/2016

Muchas gracias por sus ojos y por estar.
Para leer más de mis historias visita Historias en Ascuas.

Gelassenheit

Recuerdo años atrás, la manera tan vil en que quisiste acabar conmigo, llevarme al abismo de la desesperación para que aparcaran en mí dos demonios, uno de sal persignada en adagios de muerte, otro de clarividentes ojos de infierno imprudente.

Me viste sangrar en el suelo, me viste herido de muerte, talvés, pero la sangre fría brotó de mi herida, congeló tu mundo, erizando hasta el último rincón de tu piel… Y hoy te arrepientes de ver al fénix con sangre de cristal resurgir de sus cenizas. Todo este tiempo fue para mí, el instante mejor para no dejarte vivir en paz. Y pagarás con tu vida subnormal por todo el daño causado, no callarán tu llanto y tus labios en tortura fatal, desearán tan cerca los míos, tan cerca para que les puedan curar…

Pero un ejército de copos de nieve se ha levantado en tu contra, hoy se ha firmado la guerra con armas de escarcha, afiladas y frías como tu lengua. Hoy el comandante es tödliche Eis y tu fortuna es el purgatorio de invierno. Que te carcoman el alma hemisferios hambrientos de dolor, que tus mentiras pagaron de antemano el precio para que tuvieras el peor final.

Y un ejército de copos de nieve se ha levantado a mi favor, hoy he firmado la guerra y tu mundo no volverá a sentir el calor, ni el amor, ni belleza afín. Con armas de escarcha verás caer los muros de tu falso imperio, de tu falsa seguridad y de tus malos sentimientos, en un procedimiento malevo y cruel.

Ya no me mires así, azul se va ciñendo tu piel y no te hace lucir más guapa, ya no me mires así, es divertido y no me sé concentrar totalmente. Una bomba de tiempo instalada en tu corazón, cuando comience la cuenta atrás no se va a detener, será el recuerdo de tu alma, todo el hielo del mundo, incluso el que cubre aquel viejo glaciar, del que te hablé una vez en la cama, después de rozar el fuego de las estrellas. Ya no pronuncies mi nombre, la próxima vez tus labios van a congelarse y te arrepentirás de llamarme… Porque…

Meine Kühle ist das Produkt meiner Wunde.

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 07/03/2016

MOR en Caída

Una pócima en receta, para el mal de ti,
una mezcla mágica de salitre y alquitrán,
los dos últimos besos de tu engaño,
una pizca de tu desnudez para embriagar…

Un copo de nieve deshecho a tiros,
los nueve estigmas de prestidigitador,
un león sin dientes de armonio ni sexo,
no te das cuenta pero algo está ocurriendo.

Eclipse de vida con sangre azul arterial,
cremación de un mal amor antojadizo y cruel,
materia oscura de un corazón en decadencia,
al final no es tan especial este MOR en caída.

Prometiste tantas cosas, me quedó la insatisfacción
de una maga tonta con Jolly Jokers escondidos en las mangas
y saben las espadas que atraviesan corazones que me voy,
que no se vuelve a morir ya muerto, devastado y sin color.

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 06/03/2016

Muchas gracias por sus ojos,
también les invito a leer estos poemas:
Cincuenta besos, dos amantes y una misma soledad
Elegir(te)
Al pan, pan y albino vino
La Blanca más Morena que Besé
Yo Escribo Para Usted

Mariposa Oscura de Pétalos Mortíferos

Valías más o menos la mitad de lo que no eras,
las penas se asustaban recostadas en tus abismos,
eras mariposa oscura de pétalos mortíferos…

Tus caderas eran litorales de agua fresca para hundirme,
tus piernas dos zancos inseguros, en la cuerda floja
de tu sombría y absurda manera de herirme.

La piel de la muerte era tu abrigo
y el diablo un amigo de tantos,
mortecina intención en tu paladar,
mariposa oscura, dañina y hermosa,
seductora y terrible manipuladora.

Tu elegante luna de tinta te decoraba,
me gustaba tu risa constante y densa,
me llenaban las arterias tus glaciares,
nómada en eso de fabricar altares.

Ahora tu recuerdo me persigue,
efímero y prudente, cada tarde
de marzo en la que te quedaste,
sin permiso ni respeto a habitarme…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 03/03/2016

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Elegir(te)
Al pan, pan y albino vino
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Yo Escribo Para Usted

La fotografía: Mariposa Chupaleches, es propiedad y arte de Rocío Pardos a quien pueden seguir a través de su Blog: FOTOGRAFÍA ROCÍO PH y también pueden seguirla en su Fan Page de Facebook: UN VIAJE DE DIEZ MIL KILÓMETROS EMPIEZA POR UN SOLO PASO

 

 

Dos Semanas con Sade y Storni

Nos conocimos en una ciudad de angostas calles, en la que los colores vivos figuran en las paredes. Me la presentó su guitarra, me habló muy bien de ella, me dijo, si te esfuerzas amansas todo el oleaje entre sus venas, yo la miraba con franqueza como suelo mirar las cosas apasionantes que por mi vista atraviesan.  Seguir leyendo “Dos Semanas con Sade y Storni”