A Escondidas

Cuanta poesía
existe en el cadáver de una rosa
sobre manos desatendidas;
cuanta cobardía
en el beso que ha robado, a escondidas,
un amante a la calle sin esperanza.

Cuanta infamia
existe en el cadáver de una dama
sobre manos prefabricadas;
cuanta pesadilla
en el tiempo que nos deja, a escondidas,
llenos de dudas que no acaban…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 16 de abril de 2,018

Anuncios

En Todo Cuanto Aún Es Bello

Por un millardo de seres
cuántos inviernos pagó el dolor,
será una angustia recurrente
la que desarma el universo o soy yo…

Canción del metro,
aliento hermoso
de la misma resignación;
calles de dudas,
ruinas que estudias
para poder olvidarlas.

Es así, como la jornada
se lanza del puente
más alto de toda la sabana;
es así, como la tristeza
se va por añadidura
dibujando sobre tu cara.

Sigue los pasos
de un mal conocido,
olvida el rastro
del bien que es lo mismo;
si este universo no funciona
descubriremos más en otras zonas;
habrá que mudar nuestra esperanza
a una zona habitable de centro desconocido,
habrá que mudar nuestra humana inconstancia
a ese nuevo horizonte llamado Trappist-1.

Duérmete pequeño,
la pesadilla es tan sólo el comienzo,
será un hecho que invadiremos
las nuevas tierras al terminar con el hogar nuestro;
despiértate guerrero,
el sueño de pastillas es un mal consejero,
el cambio empieza en tus pasos,
en tus manos y en todo cuanto aún es bello…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de  Guatemala 22 de febrero de 2,017

Pesadilla de Colección #32

Un sueño del que no pudiste despertar,
pesadilla delgadita y apuntándote a la yugular,
con pasados tan hermosos y casuales,
interinos manantiales de un mejor paisaje.

Vas corriendo y escapando sin saber de qué,
no lo logras y te ensucias toda la ropa de un carbón multicolor,
ves el nido de las aves vacío como ayer, un pichón agonizante,
manos tristes de amantes que perdieron el sabor, tanto sabor,
sientes prisa en las arterias por vaciarse de desastre, oh desastre.

Tus diecisiete centímetros comprimiéndose a ocho,
esas tetas de tu amante te delatan ante las de tu mujer,
es una novicia arrepentida de aquel acto y tú quieres volver,
vuelve la erección al área con más fuerza y no te piensas detener.

Es un vicio o es una casualidad, es tan excitante o tan vulgar,
hay fluidos condensando las paredes de aquella habitación 32,
aquelarre de bajas pasiones invitándote a ir por más, sumarás
y hay un ángel diablo con sexo femenino que te espera en la puerta 16.

Te persiguen, caes del infinito hacia abajo, te persiguen y te alcanzan,
te muerden el alma y te aprietan firme el corazón, sí señor, oh su Dios,
te tropiezas con un basilisco sin carne ni piel, él es todo hueso, pobre descompuesto,
tu madre te espera con sus  brazos para salvarte pero pierdes la oportunidad
y ya sólo queda llorar, queda llorar, queda temblar, queda llorar, cuestión de azar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 03/04/2016

Muchas gracias por estar y por sus ojos.
Para leer más de mis poemas visita Poesías.

Estoy iniciando mi comunidad en Redes Sociales.
Si te interesa acompañarme, adelante y muchas gracias:

Facebook
Twitter
Instagram