El más Feroz de tus Juramentos

Huellas de astronauta
sobre el edredón de tu voz,
pasos silentes y una cara
que me inventaste con amor.

Te navego, y te exploro
con la cadencia de un vals
que ya avanzado sabe a tango;
porque desearte desde el poro
hasta la velocidad de tu besar,
trae el mismo aliento que un milagro.

Y son de caramelo tus labios,
de abreviatura tus recuerdos;
una obra de arte la jerarquía
que se transfigura en tu sonrisa,
a la luz de cada historia de mi vida.

Te navego y te exploro
con la cadencia de un cariño
que ya avanzado sabe a destino;
porque si la vida tiene senderos
seguramente todos me llevarán a tus cuentos,
en los que tú eres la princesa y yo el más feroz de tus juramentos…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de marzo de 2,017

El Fragmento de tu Nombre

Por las lunas orientales que me rozan al nombrarte,
veinte besos pagaría al altar en que me esperes
y una boda celebrando el encuentro de una tarde,
una en que el amor habló más fuerte que el paisaje.

Por los soles estelares que yo beso al contemplarte,
ciento treinta vidas nuevas de colores semejantes
y una antorcha ardiendo fuerte sin pasados desafiantes,
hoy una estrella menguante nos regala otro instante
porque dentro de ti, justo ahí, está mi alma contento,
porque dentro de ti, justo en ti, está mi mejor consuelo.

Millonésimas de segundo nos señalan horizontes
y de mi pluma sólo brota el fragmento de tu nombre,
tan sutil el sortilegio que me cocina los versos,
es un vocablo sin sentido que hoy recobra los portentos
y te abrazaré como un vals la fe, y te besaré
con un beso que te salve de la historia que no fue.

Soy el príncipe de tu verbo impresionante,
el amante que no buscaste en los rincones de la tarde,
un camino de migajas que te pierde y te devuelve,
al momento impreciso en que abarcabas el semblante
tan vivaz y glorioso de la espuma que bebiste en cada sauce.

Y los soles orientales, y las lunas de saturno,
se conjugan en un beso que te guardo extramuros,
por los cielos clandestinos yo te grabo las constantes
rosas blancas que alimentan el amor de dos amantes
y una lluvia blanquecina que nos moje piel y enjambre,
una espina florecida del rincón que aguarda el aire,
yo te quiero con dulzura, con furor de manantiales,
a tus pies el mundo entero, a tu piel todos los sables,
ser la sal que hay en tu arena y que en Troya lluevan mares,
de esa lluvia que nos riega y nos cambia firmes planes.

Yo te quiero con locura, mi amuleto es tu perraje,
beso lento y recorro con mis labios cada parte
del tatuaje que en tu vientre yo marqué como indeleble,
eres mía y el silencio de la noche es nuestra historia sin finales,
yo te quiero con dulzura y valentía necesaria para amantes.

Porque amar es arte.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 19/05/2016

En mi cabeza: ¿Y si aquella vez hubiese cambiado la historia una lluvia torrencial en Troya?

El Vals de las Manzanas Envenenadas

Este vals de besos pequeñitos
y el sonido del suspiro que evocas,
como un astro sumergido en la belleza
de seis lunas iracundas y una estrella a cuenta gotas.

Que se excita de amor la inocencia de Eva,
como un río en su cauce acariciando a su presa,
ahora nos deja observar lo amargo de su pena,
porque están pagando todas sus hijas la condena
a una silueta que exige mansedumbre y les atormenta.

Que no es un souvenir de palma y planta boreal
la razón del irrespeto anidado en la boca del sauce,
es un estambre azotado a mansalva con fuerza
y nos exigen que cerremos la boca, para que sea más fácil,
digerir la saliva injusta de la derrota en su práxis.

Yo te abrazo y bailo contigo en la piel de tu duela,
me abres los ojos y me besas con tu aliento a ciruelas,
me llueves con noches de brisa tranquila y paciencia
aunque nos lleve a contracorriente salvaguardar tu cadencia.

Este vals y revolución de manzanas envenenadas,
este aguantar tanta noche triste y recelo,
al incordiar al sistema de cascabeladas,
para que no funcione su señuelo, para que sepas que nadie es tu dueño…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 21/04/2016

“Un, dos, tres… Que las sociedades misóginas deben caer. Un, dos, tres… Que se jodan con sus prejuicios porque no nos vamos a detener.”