Hace diez años Messieral fue concebido como proyecto…
Muy pronto será revelada una gran sorpresa para ti que siempre has estado y también para ti que acabas de llegar. ¡No pierdas detalle! (2,016-2,026)

Muy pronto será revelada una gran sorpresa para ti que siempre has estado y también para ti que acabas de llegar. ¡No pierdas detalle! (2,016-2,026)

Sobre aquella habitación escuché el llanto de un cielo que lleno de estrellas cansinas desgarraba en dos partes su pecho. En aquel suicidio hubo gotas de dolor, todas las lágrimas del infinito sideral mancharon de ternura y de tristeza la corteza terrestre ecúmene de discreto material. Yo te desnudé, con el alma y con los…
Me tienes entre tus manos pequeñas dibujando paisajes azules, con ademanes que no van a rendirse en la lucha por comprender todas esas postales. Si hay luz en mi vida, la trajo tu sonrisa, dieciséis de mayo del año dos mil doce, tras el apocalipsis un nuevo ciclo prometían y eras tú entrando por la…
Danzabas despacio al compás de mil grullas silentes en puntas de pie, juntabas tus manos rodeando mi cara para abrir los cerrojos que yo tengo en el alma. Me enamoré tan inevitablemente de tu verdad, mientras tú hablabas la yerbabuena sabía besar y era casi como el mejor de mis versos de amor tu prudente…
Caminaré entre las tumbas vacías, me llenaré del espanto que sobra, tengo una cuenta pendiente con la vida y si he de pagarla ese momento es ahora. Me puede la culpa de tantos reproches vacíos, mi encanto está hecho de magia y canción de amasijo, si llueve una pena de ozono quebrado me río, no…
Inmarcesible tu alma al golpe, has de ser carne de un árbol exorable, inefable y consecuente, porque de otra manera no puedo explicar los motivos, reales, de la existencia y ser que te habitan en rastros divinos sin desgastarse. Que no eres objeto fungible a disposición, aunque con burka cubran los gestos de tu humor,…
Con besos de autor y drogas de diseño, me he quedado tan feliz pensando en la sonrisa que una vez me visitó y el cetro en la mano que me concedió, pero al abrir la puerta una triste sinfonía, con rosas y tertulias del sabor de un mal día. Se llamaba tan bonito que no…