Arrebatos de Candombe

Más temprano que tarde
aprendí que los besos con hambre
saben a lo que saben las manos
cuando necesitadas de calor
se acercan temerosas
al borde de los labios que enmudecen,
quizás no aprendí a aprenderme
ni los nombres, ni los cuerpos,
de culpables e inclementes
arrebatos de candombe
naciendo de bocas extrañas,
ajenas, como el alma
que nos fue obsequiada;
por la vida, por el arte,
por la herida, por la tarde
o por el aire.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de septiembre de 2,017

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Suave Tentación

Sitio o confín,
ámbar que no acaba,
dulce carmín
y un beso para el alma.

Truco sin magia
en esta canción
que se canta en tardes cabizbajas;
suave tentación,
amuleto con trampa,
como las caricias de tus manos claras.

Si no te olvidé no fue por falta de, mía, voluntad,
es culpa de tu infame ternura que no me deja de hablar…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 29 de abril de 2,017

Al Único Amor Que En La Vida Supe Cierto

Ya delante de la muerte
se esbozará una sonrisa en mi alma, al cierre;
se irán desdibujando las tristezas, en el fin,
cuando el último recuerdo trate de ti.

De las horas de ternura y amor,
de cada uno de los libros que cayeron por el balcón;
yo sobre tus piernas y tú en mi corazón,
como dos copos de nieve perdidos al centro del carbón.

Ya delante de la muerte apretaré tu mano,
sus seis lunares, tantos momentos que no he olvidado;
y desandaré en la memoria cada atajo
que me conduzca al primer encuentro, al beso,
al único amor que en la vida supe cierto.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de enero de 2,017

Los Puntos Cardinales de tu Carne

Besos de antología y noches sin dormir,
cuentan que en aquel callejón de esmeraldas
se aparece un verso en la falda de una mujer,
como si fuera poco tratar de entender
todas esas estrellas y cada singular silueta
de un poema que no quiso huir…

Hay algunas mareas tan llenas de vida
que resulta imposible no mirar,
en el caso concreto de tu silueta
quiero admitir que me quema
y no hay un mejor paraíso que ese en tu boca,
no hay luz más trascendental que la de cada una de las esporas
que se dispersa después de un roce a tus cometas…

Y esa falda bendita es la que cubre tus piernas,
es la que anuncia la belleza que aún existe,
el furibundo mosaico increíble que excita
la maleza tan brutal e impertinente.

Y ese verso es el mismo enredo promiscuo
al que sometí a la poesía mientras besaba tus piernas,
aunque se olvida el horizonte de sus cuatro sentidos,
yo no me olvido de los puntos cardinales de tu carne
y me arrodillo ante ellos cual si fuesen altares conspicuos de Dios.

Todo desastre anterior era una minucia estaferma…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 23/07/2016


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Mi Puerto Inicial

Es tan duro volver a escribir tu nombre en papel,
cristalizar cada letra con tinta que hiere su piel
y cada vez que el horizonte deletrea cada nube,
es posible que piense en ti mi buen desastre de octubre.

No es posible olvidar una voz que besa tan bien,
ni esos pechos dulces que encajaban a tono
con la oscuridad necesaria para tu timidez,
lloverán aguas un poco más claras, nueces para mi calabaza,
yo no pienso quitarme del pecho el sabor exquisito de tu mirada.

Es tan duro volver a firmar cartas para ti,
cuando sé que no voy a enviarte una sola,
esperaré intranquilo el instante feliz
en el que vuelva a abrazarme a tu dulce costa.

Pero puede el porte de la luna cantarte
el verso apagado de mi voz que se ha ido a dormir,
los mismos besos de aquella cruel noche,
cometa sanando el dolor celestial,
inocente y bonita, serena y amante,
divinura esmeralda, mi puerto inicial…

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 12/07/2016

Al Cantar del Resto de los Inviernos

Recién llegado del fuego original me vio diciembre,
en un acto de ternura, magia intacta en los silencios,
devoción a la palabra y ocho gramos de dulzura
acordonando la escena del más bello de todos los inviernos.

Calló el muro y su arrogancia disparatada,
cayó el muro y con él cada vieja desesperanza.

Correrían todos los ríos en dirección al mismo sur,
pero hay lugares tan secretos que cambian de dirección
cuando un paso oxidado restablece su andar consolidado,
porque fui creciendo, soñando menos dormido que despierto,
abriendo el alma y los antojos a tantos amores buenos.

Es indudable el error humano, la soledad de tardes blancas,
el encanto de verbena, cuando te sientes inmortal con seiscientos
dólares cada mes entre las manos, justo antes de perderlo todo,
y gritará un nuevo silencio cuando lo material se aleje demostrando
que lo más importante no se compra con papel impreso, ni con oro fatuo.

Yo le besé las manos a una diosa que no existe, le juré promesas crueles,
me llené el alma del antojo del idiota compromiso de crecer
y perdí mucho tiempo antes de encontrarme, antes de volver.

Más no está por mal perdido el tiempo en el que aprendes
a amar de frente, a mirar los ojos de quien lo merece,
a palpitar sólo por lo que sientes, sólo por lo que quieres.

Me está gustando tanto vivir el día a día sin finales,
reinventar caminos olvidados que eran los verdaderos,
agendarme a diario una cita clandestina con la belleza de mis antiguas amantes
y saborear lo hermoso de la vida, de mi corazón sus manantiales,
poniendo fin a la dictadura obsoleta y tangencial de la tontería
que gritaba en mi cabeza, a favor de pensamientos mentirosamente anacronistas.

Y volarán libres al cantar del resto de los inviernos,
los versos que de mis puños arrancaron mis sangrientos
instantes solitarios, en los que me hice grande sintiendo,
volarán a infinitos kilómetros del césped los recuerdos
que anidados en mis secretos hoy me abrazan boquiabiertos.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 11/07/2016

De No Estar Solo

Nunca supe escribir amor en silencio,
el instante preciso de un beso
fue siempre, para mí, el paraíso en su verso
y dos cositas que siempre te dije al oído
resulta que eran verdad después de tanto.
No te apures que mi abrazo no lo borra el tiempo,
lo sabe la estrella más roja de todo el firmamento
y una acróbata satisfecha con número y tres sueños.
Nunca supe escribir amor en completo silencio,
sin el sonido de alguna canción no tiene sentido,
a mí me gustas tanto que no sé describírtelo
y si acaso logramos entendernos que nos cante el viento,
porque ha nacido en mi interior una sonrisa,
no prometo una mejor versión sino hay sintonía,
me gusta tu aroma de orquídea, tu pasión por la ironía
y si quieres saber soy capaz de exponer esa herida.
No te apures que mis caricias no las borra un ciego,
lo sabe el vocablo bendito que augura tantos portentos
y una simpática chica de piel morena de quien fui aposento.
Yo no quiero escribir amor sin sus gritos de euforia,
sin orgasmos y sin redoblantes de qué sirven esas tardes,
en las que se promete a la luz de la luna una que otra mentira.
Nunca supe decir te perdono, porque en realidad no sé cómo,
no me siento capaz de cantar a la sombra de un árbol
todas esas historias de gente que se amó demasiado,
todas esas historias de gente que se odió a fríos daños…

Y a pesar de todo, aún me habita el alma de un monje
que tiene la fantasía sexual de no estar solo y que no cede.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 04/06/2016

En tu Nombre a Fuego y Carbón

Quizás ya lo sepas interpretar,
quizás ya me conozcas suficiente,
alto y detente, cariño,
que no necesito París para hacerte volar,
ni una Disneylandia de caramelos para hacerte soñar.

Yo no soy el aburrido príncipe azul
que no sabe arrancar bien un corsét
a muñecas terriblemente bellas como tú,
yo no soy el idiota que prefiere
un par de fotos tuyas sin la ropa, que la presencia de tu cuerpo,
dedicar a tus curvas el mejor de mis presentes perfectos,
de mis pronombres posesivos, a los que quiero anclarme,
no es capricho, es un lujo que ahora quiero darme.

Porque quizás lo recuerdes con frecuencia
y escuches mi voz hasta dormida,
quizás no me conozcas suficiente
y todo resultado de mi suma pueda sorprenderte,
porque no necesito Nueva York para nevarte la ilusión,
ni mil excusas para avanzar en tu nombre a fuego y carbón,
ni mil mentiras para calcinarme los miedo en tu nombre, mi amor.

Yo no soy el santo de la devoción de ninguna criaturita,
ni el que promete no tocar ante cualquier angustiada negativa,
porque estoy hecho de fuego y quemo, del corazón prerrogativa,
y un duende dueño de tus piernas, de tus melancolías
que se ha bebido a sorbos los gajitos de tu alma, de tus mandálas suicidas.

Vuela que al tomar mi mano, no vuelves a tocar el piso
y si te dejo caer, vengativo, te juro que por ti vuelvo,
vuela que al probar mi fuego, no vuelves al tonto desperdicio
y si te dejo con hambre, vengativo, te juro que será sin compromiso.

Traga un poco más, lava volcánica calcina tus errores de años negros,
siente en tu interior, este fuego que sólo yo tengo, años venideros
en los que olvidar cada mal puerto y marinero que no te llevó a ningún lugar,
que no, que no necesito más ciudades para hacerte despertar,
que hay un plan hermosamente maquinado para hacer explosionar
media vida y medios cielos en que no poder volar, un nafruagio infinito,
autoatentado aterrador y un misil escurridizo que no detecta tu oración.

Trata, trata un poco más, que se acaba el gris silencio
y te llueve mi alma entero entre tus piernas de algodón,
soy un diablo y no un tormento, un tormento y no un disfraz,
soy de todo lo más bello que pudiste saborear.

Traga y trata un poco más, que no voy a parar,
grita y vive como si al final encontraras tu lugar
pues si marcho a la deriva, no me pierdo y soy semilla,
del naciente y popular, canto infinito que se atreve a levantar
esa falda colorida de la princesa de obsidiana que yo quiero amar.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 25/05/2016

Amantes en Séptimo Día

Un beso detuvo aquel baile,
el vaivén de lo inevitable, entrando a escena,
es casi como un momento secreto que no se le cuenta a nadie.

Y el frío frotó su belleza entre los labios
de una bailarina y un karateca reencontrados,
el dojo y el teatro, encantado, tomados de la mano,
bésame si acaso tienes miedo, bésame en silencio,
siente esta adrenalina desdibujando antepasados tan complejos.

Que la fuerza y la decencia encajan justamente
en una misma cama si acaso hay verdad constante,
es una visita de lo celestial a la alcoba silente,
en ese preciso instante en el que amantes
juegan al séptimo día de Dios, luego de ver que su creación
era perfecta y terriblemente libre, lo mismo ellos
después de hacer el amor, después de alterar el amor.

Un baile tan cercano, un baile solitario acompañando
y las notas del poder de dos almas enamoradas,
toda solución al mundo herido y sus dados mal lanzados.

Bésame si acaso tienes besos, bésame si tu baile es cierto,
que una kata la reemplacen tus almohadas sosteniendo el cuento
de un príncipe con princesa, arropados por un momento,
que intentan eternizar o morir en el mismo intento.

Bésame si acaso tienes aliento, bésame y no detengas al viento,
siente entre tu alma y tu pecho un cierzo entero que no conoce el duelo,
que celebra y que se alegra por la paz del mundo que hoy iniciamos
y no me sueltes a menos de que sea un acto reflejo en el que perduraremos,
un segundo después, unidos por un beso, por ese mismo beso y ese mismo viento.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/05/2016

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Patria y Hogar en la Cama que Estés

El breve recuerdo de tu cuerpo
es infinito e incorpóreo lamento
por dejarte marchar con el viento,
mismo viento socavando los cimientos
de un verano que no volverá a vernos,
de un verano del que hicimos vino y versos,
de un vino más añejo de lo que sería nuestro amor,
de unos versos en piel de posible que ya se me olvidó…

Y hoy respiro bajito sentado a la vera del mismo camino,
recordando el calibre que disparaban tus ojitos dormidos,
tus uñas pintadas de rojo aferrándose a cada motivo
que me hizo querer hacer patria y hogar en ese mismo lugar,
en esa misma cama adornada por tu cuerpo bonito…

Porque verte acostada y desnuda a mi lado
era más bello que encontrar un manantial inagotable de oro,
valía más susurrarte despacio, motivos de fuertes palacios,
para dejar descansar a la Diosa que anida, sutil, tu regazo.

Llámame cualquier tarde de enero
si me quieres invitar a escapar,
lo dejaría todo por ti, como ayer
te dejé por ir a buscar todo, sin más,
si acaso no quieres volver
sólo invítame a un último instante
posado en tus hermosos labios pluviales.

Porque verte acostada en la cama de nuevo
podría ser la respuesta final a mis inquietudes,
quizás el horizonte avanzaría constante si vuelves
en una barca de dulces cerezas cansadas
devolviendo el sabor a mi triste boca ordinaria…

Y haré patria y hogar en la cama que estés,
serán para mí, el mejor cuadro de Octavio Ocampo
tus desnudos soles y los mejores versos de Sabines
tus constantes sonrisas bemoles.

Haré patria y hogar, te lo juro,
en la cama en que reposes tu orgullo
y vuelvas a abrazarme con tus piernas, despacio,
dejando indeleble el amor al centro sereno
de nuestro desnudo e imperfecto paisaje impetuoso…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016

Siempre a tu Favor

Ahora tu rostro está limpio
de las lágrimas que ayer le golpeaban,
has vuelto sentir esa fuerza motriz
que te ayuda a discernir al centro del sismo la calma.

Tu alma arde en fuego y ya no está apagada,
se va encendiendo un volcán en tu interior
y estoy seguro: ¡Esta vez nada te para!

Ahora lo puedes sentir
eres más fuerte que el miedo,
respiras con fuerza y gran claridad,
sientes que el cielo es tu escenario
y vas a mostrarles de qué está hecho tu corazón,
que hay más fuerza reservada en tus latidos,
que hoy el viento a refrescado tu atención
y no hay más dudas pero hay motivos.

Ahora lo puedes sentir
eres más fuerte que eso
y el viento aún en contra
siempre estuvo a tu favor.

Tu alma arde en fuego y ya no está apagada,
se va encendiendo un volcán en tu interior
y estoy seguro: ¡Esta vez nada te para!

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 08/05/2016

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El Secreto de las Almendras y el Ébano

Una millonésima de segundo
y dos caminos se entrelazaron,
una mirada, un sonido, un minueto,
la taza de café en la mano ya humeando.

Borró la vida el empeño de la distancia,
a veces los corazones se abrazan con más fuerza
que todas las ganas sosegadas…

Y vino una estrella recién nacida
a hablarles de las bondades del alma,
del cielo infinito de posibilidades
que el amor abre a los corazones
que aman con el cuidado de antes,
haciéndolo perdurar ahora y más tarde,
con nieve escarlata y el sol del andén
que nunca y jamás querrá apagarse…

Una millonésima de segundo, se cruzan dos miradas,
si no es amor a primera vista, supongo, que es otra cosa,
una millonésima parte del corazón aún no convencida
se pone curiosa al ver que se acerca el alma gemela
y las aves de purpúreas alas adornan el cuento,
no miento, lo he visto y ahora yo sé que lo siento…

Borró la vida los imposibles con un beso,
con secretos de las almedras y del mismísimo ébano…

Y vino un silencio impecable a rozarles la cara,
un frío hermoso a rodearles el corazón y sus ramas,
me puede decir que ese frío es pura pasión, no puedo callarlo,
pero sí tú te acercas a mí, te juro, no me hace falta un milagro…

Te resumo una historia en tus labios de antorcha,
me arodillo ante tú respiración si ella no me abandona,
te regalo mi mejor amuleto si aprendes a guardar secretos
y le gritas al cielo con toda la boca al comernos el cuerpo,
que eliges mis rumbos para la eternidad de tus mejores recuerdos.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 03/05/2016

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Con Poesía y Tantas Ganas…

Sé que no gustas de la poesía,
que tu alma prefiere otras cosas,
que una seda estampada en tu vida
te da la seguridad de las rosas.

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no escuchas versos perfectos
cuando me ciño con ganas a tu cuerpo.

No te cierres a la posibilidad
de ser la musa que me inspire
los versos y pasos más bellos,
no te guardes para la eternidad
si en la mortalidad quien respire
cerca tuyo sabrá nombrar los recuerdos.

Bésame como si nuestro beso
borrara todos los males del planeta,
bésame con tanta pasión
que si pusieras un poco más explotarías,
bésame como tú sabes que me encanta
con poesía y con tantas ganas…

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no sientes más grande el universo,
si no te pasa como me pasa a mí
que me pongo a cantar con sólo pensar en ti.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

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Un Minuto de Silencio

Si las letras de tu nombre se acercaran
nuevamente a los secretos de mis labios,
si un manto de cerezas me abarcaran,
y el sonido precioso de tu risa y pintalabios…

Talvés no estaría tan roto después de perder,
talvés la inmunidad vendría intacta de piel,
me gusta soñar que tú vuelves y me vuelves a querer,
que ya no te importan los males de amores
tanto como los misterios del ser o no ser.

Quizás si fuera tu abrazo lo aceptaría,
quizás si esta historia la hubiera escrito
sobre el lienzo de tu piel y no de otra,
quizás esta pudo ser una historia feliz
y ahora está llena de escombros mordaces,
quizás esta pudo ser una historia de amor
y ahora sólo queda la resignación y persignarse…

Aún guardo un minuto de silencio a la misma hora
en que por última vez hicimos el amor,
aún aprieto mis ojos y quiero encontrarte en mi cama,
pero no estás y se me hace pequeño el corazón…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 1/05/2016

Tú me Puedes Salvar

Vas desprendiendo
la herida de mi cuerpo,
sanas despacio el suicidio
de tantos y tantos sueños…

Tú me puedes salvar,
tus besos me hacen tanto bien,
me quiero mudar a tu vida,
callarme las ganas de atarme
al collar de tristezas vencidas…

Vas intentando poner una red infinita
que sostenga mi caída al abismo,
me tienes pensando en huír de tu mano
por cada nueva y verdadera avenida.

Tú me puedes salvar,
llegas a cualquier hora y abrazas
con suma belleza los trozos de mí,
todo lo que dejó la explosión de caricias
que el diablo me hacía mientras ella mataba
despacio cada nuevo anhelo y poesía…

Tú me puedes salvar, que duele la espina dorsal,
hierve la marca candente de la derrota en mi andar,
pero me puedes salvar, tú que me curas la vida,
tú que me sanas a besos la desilusión y la herida,
si tomo tu mano el resto de escombros inertes
recobran la vida y se abrazan en complicidad tan, tan fuerte…

Arte, tú me puedes salvar,
que no sé hacer nada mejor,
me sales tan bien como salivar,
como llenar de alegría la vida silente
en un momento de calma prudente,
en un segundo de luz que yo no olvidaré…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 1/05/2016