A la Distancia

A la distancia y sin complejos
como un cazador de entretiempo
que dibuja las constelaciones
en los lienzos de sus satisfacciones;
así te encuentro de frente a mi vista,
a varios metros de mi caricia anarquista.

A la distancia y sin remedio
como el protagonista de un momento
que subraya tus ambiciones
con el dorso de una mano llena de intenciones;
misma mano que seduce tu poesía,
tan cercana como mi gusto a tus delicias.

A la distancia y atado a tu silencio
como un beso que sin pretextos
soporta todas las posiciones
estratégicas desde las que amar a tus candores;
así como te amo desde lejos y desde el clima
que inunda de razones tu piel precisa…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 6 de agosto de 2,017

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De Sentirse y De Sentir

No es de accidente la poesía,
ni reincidente este amor;
es de accidente la cobardía
y reincidente su dimensión.

Porque ya es insoportable andar, despiertos,
ambos soñando con nosotros desde lejos
e infinitamente absurdo eso de vivir
con las manos vacías de sentirse y de sentir.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de agosto de 2,017

Otro Catorce de Febrero

Las horas aumentan su peso
un poco más en soledad,
los recuerdos confabulan descontentos
un deseo para volver a comenzar
y la ciudad se burla con ojos de acero,
no calla el grito de su andar
ni en respeto al duelo que ahora toca soportar.

Y en soledad un catorce de febrero,
el segundo en la lista desde hace tanto tiempo;
y en soledad un día duro como el cuerpo
de cada uno de los vidrios que ahora nos rasgan los cielos.

Habrá sido esa morena de alma inquieta,
o la rubia que tanto pronunció sus glorias;
era aquella joven modelo de televisión
o la pequeña astronauta de buen corazón;
cuál de ellas no debí dejar marchar,
cuál de ellas, aquí, debiera estar.

Las canciones aumentan su ruido
mucho más en calamidad,
los sueños se amotinan cabizbajos
al centro de mi cama solitaria
y las sábanas se acurrucan al centro,
de mi pecho, por si logran abrigarme el corazón.

Y en soledad otro catorce de febrero,
otro dos, otro veintiocho, todo un mes
y otro mes, y otro, cada vez…

Habrá sido ese amor de la secundaria
o la idealización con la que una vez cené;
era la despistada y ardiente chica de crepé
o la artista con piel de hermosas obsidianas;
cuál de ellas no debí soltar,
cuál de ellas aún me extrañará…

Tantos nombres aumentan su distancia
mucho más en soledad,
tantos besos se desmaquillan de historias,
mucho más, al no poder despertar.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 14 de febrero de 2,017

Abra Kahdabra, Cuerpo de Dama

El día termina en mi ciudad aunque
la tuya amanezca, ahora mismo,
tan europea como siempre,
deja el desayuno en la mesa de la última vez,
allí lo buscaré cuando amaneza en mi ser,
utiliza las especias que me evoquen tu sazón,
el de tus besos, tus lunares y corazón…

Prepara la comida con trocitos de tu risa,
me quiero alimentar de ti en la distancia,
temprano en las mañanas te sonrio y me pregunto
si es que me miras por qué no te veo yo igual.

Hay algo en ti que me pone muy bien,
hay algo en ti que me dice cosas bonitas,
aunque nadie más me las diga, doble fila,
aparco en la vida de siempre queriendo otra,
una de ti más cerquita en la que también te escriba.

Una vida en la que tú prepares el desayuno
con especias exquisitas y migajas de sonrisas,
una en la que la brisa traiga la hidratación
que le hace falta a las paredes de mi habitación.

Y es que hay algo en ti que me pone muy bien,
si está todo difícil me facilitas la huída necesaria,
tu recuerdo y tu sazón son como postres de antesala,
como cuerpo de guitarra que se quedó al ser pronunciada.

Es hora de vivir amor mío, aunque amanezcas menos americana,
aunque europea hoy te sientas sin las gafas, aquí te pienso en la mañana,
y sé que me piensas, sé que recuerdas esa cena: Abra Kahdabra, Cuerpo de Dama.

El día termina en mi ciudad aunque
la tuya amanezca, ahora mismo,
tan europea como siempre,
es hora de vivir amor mío
porque tú has despertado con mi nombre pronunciado
y yo me voy a dormir arrullado en mis sueños por tu canto,
por los libros inconclusos en tu voz y mis constelaciones de arrumacos…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/05/2016

Corazón Sangrante

Estaban dentro del auto, blanco nada inocente. Se llevaban las sonrisas y los besos a la boca. Hoy son otros, le canjearon a la muerte su distancia. Se querían tanto y se encantaban, se besaron como nadie nunca los besó. Tenían planes para ir de gira a cada bar de su ciudad y acabar con el vodka en compromiso de otros planes despertar. Se veía tan hermosa y él tan seguro en su perplejidad, caminaron de la mano por el centro comercial, algo nuevo para ambos, algo de verdad.

Ella se veía en el espejo del retrovisor, él le abrazaba la cintura y le decía: Hoy estás mucho mejor, ella siempre sonreía, hasta cuando se ponía seria, con ese Eris que aparecía iluminado entre su boca, juntos eran como estrellas binarias y sus cuerpos un mar intenso de nervios al roce. Se decían la verdad muy suavemente, él pensaba que estaba cerca del mar cuando la escuchaba hablar y ella escuchaba quietecita cuando a él le daba por cantar.

Se amaron sin decirlo y se besaron sintiendo el fastidio de los segundos escapándose, se besaron tanto y se besaron tan bien, que hoy no hay beso que iguale aquellos, que eran de una clase y elegancia exclusiva de amores posibles infragantis.

Se llenaban los bolsillos con poemas, él se recostaba en sus bellas piernas, le mordía la falda para ponerla nerviosa y ella, mientras leía un nuevo libro abría levemente sus piernas, él perdía toda seguridad, como nunca antes ni después, recostado en esos muslos tonificados de Colorado Columbine.

A ella le gustaban las mujeres, pero no pudo con él, por él hizo una excepción, constancia firme y fiel de ser el primero y el mejor. Fue tanto el descalabro de la historia, que no se pudo adoquinar un camino para ambos y así acabó.

Hoy la piensa en la distancia, tiene miedo de que algo malo le ocurra, sabe que en instantes se le olvidará, pero en este instante la tiene tan presente. Le jura en el viento que está seguro de que nunca encontrará nada más bello, ni una rudbeckia bicolor, ni un lirio de los valles, ni las orquídeas, ni todas las flores de cerezo del mundo podrán nunca compararse con su intensa imagen de corazón sangrante. Y así acabó…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 22/03/2016

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El Sabor del Cielo

Nunca se ha tratado de distancia
pero en cambio te suplico que no digas nada,
ya tuvimos bastante de instantes tan duros…

No te canses de llamarme en tus sueños,
ni de esperar verme al despertar,
sé que duele, duele tanto no tenernos
en este mismo momento, como ambos queremos…

Pero, yo he aprendido a creer en lo nuestro,
yo he aprendido en tus labios el sabor del cielo,
y tengo menos miedos si tú me abrazas,
porque en tu abrazo habita el calor del universo…

Porque, yo he aprendido a creer otra vez en lo nuestro,
no me desgano si te contemplo, si te busco con mis besos,
en los sentidos de este inevitable cuento, y te cuento…

Que ya no me es posible vivir sin ti,
que aunque lo fuera no quiero estar solo,
me gusta tu compañía y tu beso de mar,
esos ojitos que me invitan a precipitar…

Cuando mires a las estrellas no te olvides
de buscar en ellas el camino que te traiga
a mis brazos, que te esperan impacientes,
a este corazón que sin ti se desespera…

Pero, yo he aprendido a creer en lo nuestro,
yo he aprendido en tus labios el sabor del cielo,
y tengo menos miedos si tú me abrazas,
porque en tu abrazo habita el calor del universo…

Porque, yo he aprendido a creer otra vez en lo nuestro,
no me desgano si te contemplo, si te busco con mis besos
en los sentidos de este inevitable cuento, y te quiero…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/03/2016

Muchas gracias por estar y por pasar a leerme.
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Insomnia

Esta noche sin ti
no la quiero vivir,
tu espalda se ha hecho
la luna de mis noches,
sin explorarla con mis besos
me siento tan indefenso.

Ya sé que aunque estés lejos
me estás amando y extrañando también,
ya sé que aunque estés lejos
me estás llorando y escribiendo además.

Eres mi gravedad a tierra,
el universo infinito en mi pecho,
mi pecho que te aguarda
amplio y extenso para tu reposo.

Y es que no quiero escuchar mi nombre en otra voz,
y es que no quiero vida alguna si no en tu amor,
sin ti mi universo no tiene sentido…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 16/12/2015

Muchas gracias por sus ojos,
también les invito a leer estos poemas:
Elegir(te)
Al pan, pan y albino vino
La Blanca más Morena que Besé
Yo Escribo Para Usted

 

Ser de ti…

Ser de ti es como estar seguro
de que ningún obstáculo es problema,
de que ningún problema es tan grande,
de que ninguna distancia es ausencia…

Ser de ti es un honor que pienso endulzar
cada mañana con tu boquita de azúcar,
cada puesta de sol con el néctar de tu cuerpo
y cada madrugada con tus abrazos de cielo.

Una barricada de firmes huesos me cuida
si voy de tu mano, si voy siempre junto a ti,
y no me asusta, si es pecado, confesar que si creo en Dios
es porque existes tú, es porque soy de ti…

Ser de ti es conocer en tu piel y en tu mirada
de qué está hecho el cielo y a qué sabe lo eterno,
ser de ti es mi privilegio y salvación, mi sanación,
ser de ti es el presente infinito que siempre quiero vivir
en un cúmulo de estrellas, alejados de todo, si vienes junto a mí…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 10/12/2015

Muchas gracias por sus ojos,
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Enigma y Tristeza
Los Besos Más Lindos Que Vi En Toda Mi Vida
Fuego Primordial
Hacerte el Amor