Vas a Penas Despertando

Vas a penas despertando y, yo,
ya te observo con los ojos del forastero explorando
un lugar hermoso que le calma la mañana.

Vas a penas despertando y los rayos de sol
sienten celos de tu brillo, de la luz a que invitas,
del halo de guapura que envuelve tu postura.

Se dibuja una sonrisa  pequeñita en tu mirada
y tus ojos aún sin aperturar ya me encantan,
porque vas a penas despertando y, yo, veo
en tu mirada mi ciudad preferida despeinada.

Te despeinan mis manos al jugar con tu pelo
y es armónico el verbo del amor en tus labios,
tanto que vas a penas despertando y yo me enamoro,
con profunda inspiración, de tu abrazo a cerrojo.

Vas a penas despertando y mi corazón se decanta
por tu leve respiración exacta, por la constelación de lunares que hay en tu espalda.

Vas a penas despertando y mis palabras son odas
a la perfección de tus pestañas siempre hermosas…

Y es que vas a penas despertando y algo en mí empieza a cambiar,
me estás cambiando, me estás llevando a la creencia bella
de mis venas a tu amor, de mis presas a tu sol…

Y, entonces, comienzo a despertarme yo…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/03/2016

Vas a penas despertando por Messieral

Pasaría que, seguramente, no existirían tantas canciones de amor, ni poemas cruciales; ni se juraría tantas veces el amor eterno bajo el manto de su hermosa luz…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de octubre de 2,017

Ahora que se te inundan las calles y que tus muertos siguen llenando páginas en los diarios; sigues siendo la destinataria de mis utópicos versos y te escribo cartas para que las acerque el viento a tus manos, para que sepas que a pesar de la oscuridad siempre conservaremos un poco de luz para esos momentos tan inciertos…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 6 de octubre de 2,017

Mágica Luz

Quiero aprender a robar el aliento
a cada historia que se cruce en tus dedos
y al infinito enseñar un retrato de ti
sosteniendo mi vida en tus manos al fin;
como un ciclo que no se termina al dormir.

Quiero aprender a erizarte la piel
con el canto mejor que nazca de mi voz
y a las colmenas mostrar tu belleza
como un antídoto contra toda enfermedad;
pues más allá de dolencias siempre te quiero amar.

Está de más decirte que tú
eres motivo de felicidad,
que tu sonrisa me inunda la vida
y la salvación me abraza con caricias;
está de más decirte que tú
eres motivo de tranquilidad,
que tu cuerpo es el litoral
en el que mis miedos van a descansar.

Está de más confesarte que una noche azul
sin saber amar te aprendí a adorar
y la luna se enamoró de tu mágica luz…

Quiero aprender a robar el aliento
a cada historia que se cruce en tus dedos
y al infinito enseñar un retrato de ti
sosteniendo mi vida en tus manos al fin;
como un ciclo que no se termina al morir…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de mayo de 2,017

De Aquella Vez

De aquella vez recuerdo cada detalle,
de cada detalle recuerdo sus calles,
de las calles tu mano en la mía,
de mi mano tu hermosa alegría
y de tu hermosa alegría aquel beso que merecías.

Dulce era la vida cuando el amor nos juraba
que nuestras fronteras nadie las invadiría,
que por siempre tú y yo, que por siempre yo y tú,
y este es el momento en el que no he vuelto a ver tu luz.

De aquella vez recuerdo cada camanance,
de cada camanance los dos que hay en tu espalda,
de tu espalda recuerdo la forma en que la recorría
y de la forma en que la recorría que alguna vez fuiste toda mía…

Dulce era la vida cuando el amor abrigaba
las promesas de ternura que siempre me hacías,
esas maneras tan tuyas de prometer el mar azul,
que por siempre tú y yo, que por siempre yo y tú,
y este es el momento en el que no he vuelto a ver tu luz….

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 29 de enero de 2,017

Va Sangrante la Malena

Va sangrante la Malena,
va herida de muerte
y con el sabor del café entre su hierba,
va angustiada y siente que algo le muerde.

Va sangrante la Malena
pero no llora, piensa,
si llorar es de cobardes
que lloren sus enemigos,
le sonríe al encuentro con su sombra,
siente un beso de lluvia en sus labios
y creo que aún en el suelo no supo de miedos,
que no le falle el instinto en el infinito de la palabra.

Que me escriba cartas desde la eternidad,
que me confiese el color de cabello que tiene la luna,
que se guarde la verdad entre las venas
y se siga embriagando de luz con cada tormenta.

Va sangrante la Malena
y aunque está sola no reclama,
su batalla a muerte no fue en vano,
rival no fue jinete, ni corsario,
le puso la mano en el hombro a Dios
y a los gritos profirió: Puedo sola mi Señor.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 17/07/2016


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Si a mi Lado Despertaras Tú

Regresa y cubre tus pasos con la misma nieve
que está dejando caer la soledad de mis besos.

He visto un sol de color azul
traer la imagen de tu sonrisa
a las ventanas del abedul,
he visto el llanto de un ángel
en la copa en que serví
el vino que preferías sentir.

Pero no estabas y aunque aún me amas
sé que no sé cuándo vendrás a la ciudad,
otro país te está abrazando las ganas
y tu inteligencia no sabe de frenos,
de municiones, de tristes recuerdos.

Cada mensaje tuyo es un nuevo misil
que impacta a las ciudades indefensas
de mi casi extinto y obsoleto candil,
pero no tiene que importarte este estado
en el que ahora podrás descubrirme,
aunque ahora duela cada paso y cada luz,
el amor podría despertar si a mi lado despertaras tú.

Llora en Brujas si es que queda intacta la poción
y no olvides encantarme sin cambiar la posición,
porque he visto a los quetzales que hiciste libres
derramar lágrimas en nombre de tu ausencia,
será nuestro invierno o será la ruda incerteza.

Regresa y borra las huellas que dejaste por el mundo,
descansa entre mis brazos, que no existan otros muros,
regresa y aléjate del pasado con fiereza, del momento
en el que la luna te sedujo en otras dulces tierras…

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 09/07/2016

En la Piel de un Mismo Fin

Un prontuario para olvidar,
para sobrellevar los días cuatro,
un silencio y de nuevo comenzar,
ver la hora siempre en menos cuarto.

Ser agua de un lago incansable,
radioactividad de mis sueños
que enseñan sus besos importantes
y un sendero de luz impaciente.

Pero no te vas a olvidar de mí
si me besas o me lees, más de mil
segundos, en la piel de un mismo fin.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 07/07/2016

Un Sentimiento Como Aquel

Un momento de luz, al centro de la desesperación, para conseguir el sueño ansiado por tantos años, de tanta admiración y besos sin boca, de tanto esperar a que volvieras del encuentro misterioso de mi lejanía con tu soledad.

Ahora que el barco se hundió y sobre tablas salvamos la plana, ahora que hacer el amor es también un acto en pos de la paz que perdimos por tanto errar…

Ahora te encuentro, de piernas cruzadas, sentada en mi cama, como un sueño recurrente que no se desvanece jamás y traes en tu tobillo derecho toda la esperanza que un poeta solicita a sus musas, para no fallar en el verso más importante de su creación. En mi caso, tal parece, que verte fijamente a los ojos es la obra de arte por la que merece la pena flotar, porque flotar está bien si se trata de amor, aunque su medida sea incierta y cada adorno añadidura para su ego. Yo a ti te amo sobre mi cama, al pie de la bandera blanca que hoy alcé en el centro de mi casa, diciendo que he venido a rendirme en tu lugar, porque ya sé que tú no lo harás.

Me rindo, porque quiero que otra vez me salves, que de una buena vez me dejes enseñarte a amar. Algo hermoso y secreto te quiero dejar entre la piel, un sentimiento como aquel que sentí al enamorarme de tus pestañas ayer…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 06/06/2016

Meteoro Ígneo

Agonizaba aquella noche de tormenta,
me invitaste a comprender los misterios de la vida,
esa cama nunca más estará vacía, nos quedamos en ella
a trocitos de piel que pudo arder y a las brasas de un cometa.

Te desnudé y fuimos fuego en el centro del mar
excitando a las sirenas que nos vieron pasar.

Eras la obra de arte que yo quise contemplar,
la hipotenusa que sabía muy bien dónde acariciar,
me gustaba tu sonrisa y el secreto entre tus labios,
el trigo reluciente en tu mirada y esos dulces arrebatos.

Eras mi fuego de San Telmo
y las bolas de fuego de Naga,
mi acto inexplicablemente bello,
lo imposible a la luz de lo posible,
la tierra hermosa en la que quise nacer,
meteoro ígneo con labios de mujer.

Te he escrito la canción que me pediste,
ojala la alcances a escuchar con cada viento,
de este sur hasta ese norte en que están mis besos,
los que te di y no quitará nadie, ninguno de ellos.

Te arropé y somos una canción que navega por el lago,
un poema sin voz que sana la hierba del naufragio,
enamorada me decías que mis besos sanaban maldiciones
y yo le creía a tu boquita de amapola sustantiva a jirones.

Eras mi fuego de San Telmo
y yo el Kepler 78 a su estrella cercano,
mi acto inexplicablemente bello,
y esa estrella eras tú, tú mi borde y mi centro,
lo imposible a la luz de lo posible,
la tierra hermosa en la que quise envejecer,
meteoro ígneo con pasos de mujer.

La bella imagen de cabecera, de las bolas de fuego de Naga, fue tomada del sitio Mundo esotérico paranormal

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 23/05/2016

Tú me Puedes Salvar

Vas desprendiendo
la herida de mi cuerpo,
sanas despacio el suicidio
de tantos y tantos sueños…

Tú me puedes salvar,
tus besos me hacen tanto bien,
me quiero mudar a tu vida,
callarme las ganas de atarme
al collar de tristezas vencidas…

Vas intentando poner una red infinita
que sostenga mi caída al abismo,
me tienes pensando en huír de tu mano
por cada nueva y verdadera avenida.

Tú me puedes salvar,
llegas a cualquier hora y abrazas
con suma belleza los trozos de mí,
todo lo que dejó la explosión de caricias
que el diablo me hacía mientras ella mataba
despacio cada nuevo anhelo y poesía…

Tú me puedes salvar, que duele la espina dorsal,
hierve la marca candente de la derrota en mi andar,
pero me puedes salvar, tú que me curas la vida,
tú que me sanas a besos la desilusión y la herida,
si tomo tu mano el resto de escombros inertes
recobran la vida y se abrazan en complicidad tan, tan fuerte…

Arte, tú me puedes salvar,
que no sé hacer nada mejor,
me sales tan bien como salivar,
como llenar de alegría la vida silente
en un momento de calma prudente,
en un segundo de luz que yo no olvidaré…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 1/05/2016

El Sentido de la Vida

¡Camaradas! Hemos descubierto el sentido de la vida… ¡Y es en la otra dirección!

Perseguimos tantos años la luz hasta cegarnos, repartimos pan y mares a indecentes portales, escuchamos el llamado de la verdad y lo ignoramos en nombre de nuestra ingenuidad, pero hoy brilla la emoción del cometa esclarecedor, rompe el hechizo de la duermevela invertebrada…

Sofía volvió a sonreír, ya no le hacen daño las últimas ocho lunas de aquel marzo, canta tranquila una canción de pasiones curanderas y se esmera, me consta que se esmera por pintar un paisaje mejor, para las suyos y los tuyos, nos aprieta los labios con verdades inoportunas que a nadie sorprenden, nos instruye en la verdad y su abrazo de amapola es el cobijo necesario para los habitantes de este cantar.

Ya nadie elige a las peores intenciones escondidas tras la mejor vestimenta, todos se han desnudado el alma para contemplar y dejarse contemplar, ya nadie se queja del clima, todo clima es oportuno para el amor, la brisa artesanal ya no se alimenta de lágrimas de tristeza, sino de aguardiente destilado en felicidad.

Que nos llamen las oportunidades a la puerta, que ya no vamos a ir por ellas, todo este tiempo equivocados no lo vamos a recuperar. Que nos paguen cuando estemos más inmóviles e inútiles, que comencemos a tener repudio por el dinero, que no haga falta, que todo se comercialice a besos, reciclemos besos y regalemos corazones de caramelo, que todos seamos los tenderos de nuestras mejores virtudes, y asesinos de los defectos de los que nos desharemos.

Todo va mejor, los dirigentes ya no nos dirigen, están vetados los señuelos en sus carnes y hay bares con barra libre para siempre. Ella viene cada noche a darme aquel beso, el de aquella noche bajo la lluvia, el mejor beso de toda mi vida, el que a diario revivo en su sonrisa tan severamente tierna y consentida.

Es casi la media noche y  mis colegas lo saben, todo mejora, y de eso, ya casi nada cambia, es hora del viento y su silbido de notas majestuosas, estado sentimental: Completos.

Los novios de nuestras antiguas amantes nos pagan regalías por los dones concedidos, qué cosa podría mejorar. Si de músicos, poetas y locos no todos tienen un poco.

La vida está contenta, cesaron las guerras y todos los niños, sin excepción, sonríen con toda la boca. La gente que hizo daño se ha desvanecido y ha mutado en una generación distinta de seres buenos, ya aprendimos que nunca estuvimos distantes, solamente estuvimos distintos… Hoy somos todos iguales.

¡Camaradas! Descubrimos el sentido de la vida… ¡Y es en la otra dirección!

© Copyright – Luis Eduardo (Messieral) – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 09/04/2016

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Te recomiendo que leas también: De Besos Astronautas las Constelaciones de tu Cuerpo

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Vas a Penas Despertando

Vas a penas despertando y, yo,
ya te observo con los ojos del forastero explorando
un lugar hermoso que le calma la mañana.

Vas a penas despertando y los rayos de sol
sienten celos de tu brillo, de la luz a que invitas,
del halo de guapura que envuelve tu postura.

Se dibuja una sonrisa  pequeñita en tu mirada
y tus ojos aún sin aperturar ya me encantan,
porque vas a penas despertando y, yo, veo
en tu mirada mi ciudad preferida despeinada.

Te despeinan mis manos al jugar con tu pelo
y es armónico el verbo del amor en tus labios,
tanto que vas a penas despertando y yo me enamoro,
con profunda inspiración, de tu abrazo a cerrojo.

Vas a penas despertando y mi corazón se decanta
por tu leve respiración exacta, por la constelación de lunares que hay en tu espalda.

Vas a penas despertando y mis palabras son odas
a la perfección de tus pestañas siempre hermosas…

Y es que vas a penas despertando y algo en mí empieza a cambiar,
me estás cambiando, me estás llevando a la creencia bella
de mis venas a tu amor, de mis presas a tu sol…

Y, entonces, comienzo a despertarme yo…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/03/2016

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SY LIEF (Parte I)

Componente de un indescifrable mundo, caminaba sostenido por el viento, en su cuerpo no quedaban fuerzas, la vio delicada y tendida en el suelo, esa imagen recurrente le debilitaba, estar cerca de la muerte siempre es y será un gran problema para el trocito de sensibilidad que como humanos, aún, guardamos en nuestro interior…

Él la conoció ocho años atrás en la estación de tren, la más grande de la ciudad, ella era una criatura perfecta y hermosa, en medio de todo el tedio de los horarios y boletos, de vagones y mendigos de estación. Ella se llamaba con S, la señorita S, era más que bella, le resbalaba luz por el rostro, parecía de cristal y porcelana al mismo tiempo, cuando sonreía el mundo entero suspiraba aromas de calma. Su cuerpo era una invitación a la contemplación y a la caricia. Él era el joven Y, de suerte trastabillante, de opaco calzado y alma indecisa, modesto y simpático, con la condición de sus prisas.

Se acercó decidido, toda la decisión que antes no tuvo, ahora, le recorría las venas adentrada en su sangre, la miró de frente y aunque nunca antes le había visto, supo que era ella, se precipitó de sobremanera y le prometió que no le haría perder su tiempo, que tenía algo muy importante que decirle, si ella aceptaba acompañarlo a la merienda.

Vino y otras exquisiteces no faltaron en su mesa, la miraba fijamente y luego, le dijo que aunque no le conocía de ningún sitio anterior, al menos no que recordara, quería estar junto a ella hasta el ultimo instante de respiración que su cuerpo le permitiera, que verla ese día, en ese instante, significaba para él empezar a vivir otra vez, le explicó que sin ella, por alguna razón, sabía que no tenía esperanza de ser feliz, prometió que no sería tan insoportable como de costumbre y que cuando lo fuera se disculparía trayéndole una rosa celeste bañada con gotas de manantial.

Ella estaba sola por la vida, con toda esa belleza que ya le pesaba, era tan inteligente que sabía no confiar en los incorrectos, en realidad sabía no confiar en nadie, pero algo indescriptible del joven Y le atrapó como si de un encantamiento sumamente aprehensivo se tratara. No pudo negarse y asintió sin sonreír. Su mente se quedó en blanco y sus ojos estaban fijos en el vaho que la voz del joven Y desprendía de manera tan poco natural.

La tomó de la mano y la guió con mesura al vagón número tres, el tren esperaba próximo a partir, ella se sintió sumamente sorprendida, pensó que él residía en aquella ciudad, al cuestionarlo con dulzura él respondió: Soy extranjero, siempre extranjero, excepto de dos lugares al primero nos dirigimos, el segundo será tu cuerpo.

Durante el viaje ocurrió un incidente, uno de los mozos del tren sintióse mareado perdió el equilibrio y cayó al lado del joven Y, antes de que alguien pudiera comprender lo que ocurría, los puñetazos le desarreglaron aún más el gesto, el joven Y se abalanzó sobre él y comenzó a golpearlo de forma tan intensa, de manera tan salvaje y sorprendente, sus manos no tocaban el cuerpo de su víctima pero aún así cada golpe era sumamente fuerte y calcinante. La señorita S alzó la voz, le imploró que se detuviera, que dejara de golpear y dejó el joven Y de golpear al mozo. Volvió a su asiento sin mencionar palabra alguna, ella no quiso preguntar nada al respecto, sin embargo a todas luces podía comprender que algo no andaba muy bien dentro del corazón del joven Y. Nadie en el vagón se atrevió a mirar ni de reojo al joven mientras bajaba del tren…

Fue por la noche que llegaron a una ciudad casi deshabitada, muy pocas personas podían verse caminando en las calles del lugar, él caminaba con paso firme y sin detenerse, le explicó que a veces se sentía muy incómodo con algunos seres, que aquel mozo no moriría, que se recuperaría y aprendería a no ser tan inepto en lo que hacía. Le contó que una zona lúgubre en su interior a veces le dominaba y que necesitaba de la luz que conoció en ella, desde el primer instante en que la vio, para entender la esencia de esa oscuridad sin quebrarse por completo…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 17/03/2016

Gracias por sus ojos y por pasar a leer.
Próximamente la Segunda Parte de Sy Lief.
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