Despierta Princesa

Vive risueña
como en un cuento hermoso;
que no roce el cansancio
tu suave silueta.

Ahora no llores,
ya habrá mucho tiempo para eso;
quizás es momento
de recordar las maravillas que enciendes
con tu existencia y tu mala idea de amor.

Porque desnuda dicen que los lobos
te miran como las bombas nucleares
a la tierra que pronto explosionarán…

Y eso te divierte,
y sé que te encantará…

Por eso, despierta princesa
y vuelve a la vida,
no sólo los sueños
se hacen reales un día
también las pesadillas.

Todo castigo
no será capaz
de borrar de tu cuerpo
tanta intensa fealdad;
y a veces hasta te compadezco.

Y eso te divierte,
y sé que te encantará…

Por eso, despierta princesa
y vuelve a tu ruina,
no sólo tus sueños
se hacen reales un día
también tus pesadillas.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de mayo de 2,018


 

Dentro de los Mismos Zapatos (Caricia Futura)

Perderán el sentido las mañanas
cuando las hojas muertas del otoño
dejen de recitar los versos de tus dramas.

Y llorarán las aves extinguiendo las hogueras
de revolución que, solas, aún gimen por todas las aceras,
será infortunio o satisfacción cada caricia futura,
dependiendo del honor, que guardes en la piel de tu armadura.

Porque los rizos de esa princesa no son tan azules, ni tan blancos,
tiene piedras que hieren sus pies, dentro de los mismos zapatos,
y ha caído embrujada en un engaño mayor, tan irresponsable,
es tan obvio que no ha iniciado, desde hoy, todo este desastre.

Sigue el viento soplando y se mece agitando los mares,
nos confiesa el pecado mayor de cada uno que no talles
y sin tanta paciencia anuncia el fin de los siglos cansados
como anuncia la lluvia los charcos y el duelo este llanto.

Y la ves caminar con esmero, se tropieza en la llama del cielo,
tan princesa tu patria y su diestro corazón de coraza de acero,
iracundo un momento prestado que te cobran con rabias mordiendo,
no es la culpa la que frena el beso; pero esta tarde te eché tanto de menos…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de noviembre de 2,016

No Aprenderán los Jilgueros

De las alas azules de la noche,
un beso impetuoso apareció,
eras tú o en tu ropa esos colores,
quizás nuestros labios y sus roces,
en forma de vino, postrados al candor.

Encendí mi voz para que el bosque
escuchara tranquilo de mi amor,
en un abrazo escondido fuimos oro,
tertulias de fuego y apasionada claridad,
el momento encendido del mayor de nuestros logros…

Fuiste la princesa de aquel césped, de la tempestad,
el barro nada más era un adorno para el agua,
la llovizna algún tipo de magia sideral,
pero hay algo que es cierto y que no niego,
si alguna vez conocí del mundo sus secretos,
fue esa noche dieciocho del mes más frío entre tus velos…

Ya no guardará el silencio aquel secreto
que tallamos en la corteza de un momento,
ya no guardará la noche nuestro cielo,
ni los jilgueros aprenderán a amar, por cierto…

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 01/07/2016


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En tu Nombre a Fuego y Carbón

Quizás ya lo sepas interpretar,
quizás ya me conozcas suficiente,
alto y detente, cariño,
que no necesito París para hacerte volar,
ni una Disneylandia de caramelos para hacerte soñar.

Yo no soy el aburrido príncipe azul
que no sabe arrancar bien un corsét
a muñecas terriblemente bellas como tú,
yo no soy el idiota que prefiere
un par de fotos tuyas sin la ropa, que la presencia de tu cuerpo,
dedicar a tus curvas el mejor de mis presentes perfectos,
de mis pronombres posesivos, a los que quiero anclarme,
no es capricho, es un lujo que ahora quiero darme.

Porque quizás lo recuerdes con frecuencia
y escuches mi voz hasta dormida,
quizás no me conozcas suficiente
y todo resultado de mi suma pueda sorprenderte,
porque no necesito Nueva York para nevarte la ilusión,
ni mil excusas para avanzar en tu nombre a fuego y carbón,
ni mil mentiras para calcinarme los miedo en tu nombre, mi amor.

Yo no soy el santo de la devoción de ninguna criaturita,
ni el que promete no tocar ante cualquier angustiada negativa,
porque estoy hecho de fuego y quemo, del corazón prerrogativa,
y un duende dueño de tus piernas, de tus melancolías
que se ha bebido a sorbos los gajitos de tu alma, de tus mandálas suicidas.

Vuela que al tomar mi mano, no vuelves a tocar el piso
y si te dejo caer, vengativo, te juro que por ti vuelvo,
vuela que al probar mi fuego, no vuelves al tonto desperdicio
y si te dejo con hambre, vengativo, te juro que será sin compromiso.

Traga un poco más, lava volcánica calcina tus errores de años negros,
siente en tu interior, este fuego que sólo yo tengo, años venideros
en los que olvidar cada mal puerto y marinero que no te llevó a ningún lugar,
que no, que no necesito más ciudades para hacerte despertar,
que hay un plan hermosamente maquinado para hacer explosionar
media vida y medios cielos en que no poder volar, un nafruagio infinito,
autoatentado aterrador y un misil escurridizo que no detecta tu oración.

Trata, trata un poco más, que se acaba el gris silencio
y te llueve mi alma entero entre tus piernas de algodón,
soy un diablo y no un tormento, un tormento y no un disfraz,
soy de todo lo más bello que pudiste saborear.

Traga y trata un poco más, que no voy a parar,
grita y vive como si al final encontraras tu lugar
pues si marcho a la deriva, no me pierdo y soy semilla,
del naciente y popular, canto infinito que se atreve a levantar
esa falda colorida de la princesa de obsidiana que yo quiero amar.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 25/05/2016

Mademoiselle Princess SYL (See You Later)

Mademoiselle Princess SYL
no quiere sufrir,
dice que tiene suaves las manos,
que va a acariciarte siempre sutil,
pero que no le dañes la reputación
pues sin eso parece que el mundo
se le partiera en dos…

Mademoiselle Princess SYL
tuvo una participación
en la tele local de su habitación,
le enseñó hasta la sombra al tonto feroz,
de respeto en respeto me gustas para un psiquiatra mejor,
de burrada en burrada te sale mejor la canción.

Mademoiselle Princess SYL
dice que el malo soy yo,
que mi pecado favorito era la libertad,
no entiende de amores, ni de recomenzar,
se ató a las razones idiotas de su nimiedad.

Y hoy en soledad, Mademoiselle Princess SYL quiere llorar,
me fui de su lado dejando una estela mejor que abrazar,
se enfadó con el cielo, su capricho le sonrío al marchar,
ella no entiende que a veces hay cuentos en los que el nudo
se desata, en los que la trama no se puede morder o tragar,
que hay noches en las que uno también necesita esperar
a que un soplo de inspiración nos de un nuevo rumbo,
nos de un nuevo tumbo de amor que detenga la respiración.

No sabe amar pero jura que siempre fue amor,
no sabe besar pero jura que una vez besó,
no sabe del sexo y se cree que eso es puro algodón,
no sabe de historias y hoy rima memorias de su perdición.

Mademoiselle Princess SYL negó cien veces,
ochenta y cinco más se acobardó, nado con los peces
río abajo para no soñar que en su contra iba la corriente.

Y a favor ella nadó en el hábitat de su verdad,
se inhibió con las puestas de sol del lugar,
dicen que la vieron caliente por cualquier feje,
que la vieron lucir, tal cual es, siempre linda y corriente…

Mademoiselle Princess SYL
tuvo una participación
en la tele local de su habitación,
le enseñó hasta la sombra al tonto feroz,
de respeto en respeto me gustas para un psiquiatra mejor,
de burrada en burrada te sale mejor la canción.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

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No Me Hace Falta Perdonarte

Quiero desnudarte de sombras
y observar fijamente tus ojos de cielo,
olvidar el dolor en tu sonrisa,
si es posible olvidar esta mala espina.

Acurrucarme a tu vera, sentir tu canción,
esa que nace en el centro de tu corazón…

Y llover toda angustia desde el centro de mi vida,
cerrar los ojos y reprochar a golpes contra el alma
pero sin hacerte más daño con mis palabras, eso no sirve de nada,
sólo intento matar al recuerdo de lo que fuiste ayer
y el daño irreversible que no te importó cometer.

Cariño, a mí la vida me enseñó a no perdonar…

He de abrir mis ventanas a la promesa de tu amor,
de un nuevo sentimiento, de un nuevo color,
sonreír si sonríes, aguantar toda la presión
del desprecio y sus ganas por salir a mi escena,
pedirle a los vientos del sur que lo desvanezcan…

Dejar que se eclipse esa parte que odio, que un día fuiste,
quedarme con esta mejor versión de ti,
a veces las segundas partes son mejores
sólo si dejas de verlas con ojos de ayer,
a veces me muero de ganas por volverte a sentir
y no puedo, me cuesta, algo nuevo debemos construir.

Dame lo mejor de ti y si dices que darías todo por mí,
ya no quiero que lo digas, simplemente hazlo,
este es el momento, quiero ver de qué estás hecha,
no te angusties por pedirme perdón, yo no puedo perdonarte,
no aprendí y aunque lo intente, resultaría una amorfa y tonta inconstante.

Que a mí no me da la gana perdonarte,
pero tengo las ganas puestas en amarte,
amar de ti esa esencia que no me puedes negar,
amar de ti lo que has prometido llegando a jurar,
si fallas todo estará perdido para siempre,
si aciertas todo estará resuelto para dos,
para nosotros, para el amor y su emoción.

Ojitos de noche, a mí no me da la gana perdonarte,
pero, todavía, tengo las ganas puestas en amarte…

Me sigues o te quedas,
elige tú…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 08/04/2016

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Nubes de Cometas y de Sal

Las cigarras le cantan a la hermosura
y si existe la hermosura está en tu respiración,
el sol no quiso aportar su calor, incluso hoy nevó,
si no van tus pasos por debajo no hace falta sol.

Duerme bonita y no me olvides, duerme tranquila,
sueña con cada instante de amor entre tú y yo,
con ese abrazo lleno y justo del día de tu graduación,
no le cedas paso a las pesadillas, vístete de un mejor color
y vuelve a despertar cuando estés lista que aquí te espero yo…

Sonríe si me escuchas, dale las señales a quien duda,
dime que el descanso es necesario después de tanto amor
y yo diré que no, pero aún así voy a arroparte, a escribirte otra canción,
la susurraré en tu pecho antes de cerrar mis ojos y decir: Buenas noches mi único amor.

Mañana ya despertaré y tú seguirás dormida, con mi mano peinaré tu vida
para sostenerla y que no mengue ni un rayito de tu crisálida amarilla,
mañana ya me vestiré y tú descansarás, no sentirás el beso suavecito que daré,
inundaré mis ojos con agua de aquel mes, sentado y en silencio aquí yo aguardaré.

Quisiera que escucharas, de mis labios la verdad, eres lo más bonito que pude conquistar,
quisiera que echaran abajo toda la ciudad, que el estruendo fuera tal que pudiera despertar
a mi princesa hermosa que respira despacito, entre nubes de cometas y de sal.

Descansa en ese coma profundo
de toda esta realidad que a mí me mata,
pero no te rindas y despierta esa sonrisa [cuando quieras]
que me llena, que me nutre, que me salva…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 07/04/2016

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Gramos de Nostalgia para un Martes

Aquella tarde elegimos respirar,
ya sin la culpa de haber perdido,
ya sin el afán de recuperar,
ya sin tus párpados y mis enjambres,
sin el primer hostal, sin la fe de erratas…

Aquella tarde, también era martes
y bajo la sombra de aquel verde cielo, te besé,
ya sin el afán de tenerte sólo mía,
ya sin la promesa de ser tuyo para siempre,
ya sin la fotografía del viaje aquel septiembre,
ya sin los bajos instintos de ocasión.

Te vi tan hermosa, como la primera vez, blusa roja,
te vi tan clara, tan buena, tan princesa peripecia,
en el fondo eras la niña a la que amé, pero ahora tan mujer,
decidida y muy tranquila, una mejor sonrisa,
y un esbozo, casi estoy seguro, de algo que olvidé.

Te vi tan distinta, quise preguntar por la razón,
más me callé, volví a tomar tu mano con dulzura,
elogié lo interesante que ahora eras, que siempre fuiste,
no pudiste contener aquel suspiro, recordamos al unísono
aquella canción que sonaba, en Do menor, cercana al precipicio.

Aquella tarde a la intemperie, picnic de invisibles lágrimas,
los besos que faltaba darnos, los suspiros que siempre callamos,
y unos gramos de nostalgia para un martes, infinito, que acababa…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 29/03/2016

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