Etiqueta: Sangre
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Presión asfixiando la sangre y los días más felices, martirio innecesario y responsable de tan crudos matices. Sin ganas de amar y sin ganas de amarte la vida tiene sentido también; sin ganas de estar y sin ganas de verte tiene sentido, para mí, la noche de ayer, aunque mi paz sea prisionera de todas…
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Yo te quiero, con la sutileza del aceite desapareciendo las huellas dactilares o el garabato de la sangre exhibiendo su presencia en las paredes al excitarse. Pero tanto te quiero que es posible que no abarque con las manos la belleza del amor que nace en mí al verte, como un efecto químico vital, el…
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Tarde de exposición, vitrina de récords, en la marquesina el pasado que más disfruté, no me ha dado tiempo elegir los momentos y vino mi antiguo hogar a dar cuentas por mí. Todo iba tan bien, tanta felicidad, tanto amor propio, tanta preciosidad, para ser tan joven se vivió tanto, para ser tan descuidado puse…
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Ella entendía mi mal manejo de la frustración, lo resolvía recostándome en sus piernas relajando mi imaginación, me leía los libros de moda y los versos olvidados de doscientos poetas que nadie recuerda. Me besaba los labios con todo el azúcar que se desprendía en migajas de su alma, ha sido hasta ahora la mejor, ha…
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El joven Y se acercó lentamente a la cama, se sentó al borde y arrastró dulcemente a sus brazos a la señorita S. Impregnó un beso reverberante en su mejilla izquierda, le susurró los versos más hermosos que han existido en el universo, tintados con voz de colibríes luminosos, todos dedicados a ella, a su…
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Cuando todo estaba permitido y ella me cuidaba, no importaban los excesos, ni la hora, confiaba, detestaba mis andanzas sin sentido, pero decía con calma, trocito de mi vida, yo te cuidaría hasta descerebrada. Me invitaba a su música y a sus lecturas, yo aceptaba muy de mala gana, de mala rama, consentía mis caprichos,…
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Una tarde paseando por los verdes holocaustos de la adultez, encontró a su hada perdida, se envolvió en un escombro de lago y se sumergió como un planeta bebé en los océanos infinitos de calma, que le proveía el humeante solsticio íntimo. Tenía un jaguar traicionero de mascota, lo alimentaba con almendras que recogía en…




