Nunca he sido bueno
para decidir pensando,
de hecho ahora que lo pienso
me pregunto si me sigue ocurriendo.
Nunca he sido bueno
para frenar mis instintos básicos,
no me hagas pensar si quiero,
deja que avance para demostrártelo.
Y muy pronto tu labio inferior
estará de mí tan enamorado,
que ni siquiera muerte o pasado
serán capaces de separarnos.
Yo no estaba del todo convencido
del amor que por ti vi primero,
pero ahora que muerdo tus labios
no hace falta pensarlo demasiado.
Porque ahora que me alimento
del año en que te conocí, por el centro
de un manto de estrellas que cubrían tu campo,
no me hace falta dudarlo demasiado.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de enero de 2,019

Deja un comentario