Agónico domingo
que se escapa entre las manos
más bonitas que me han sanado;
agónico y tan necesario,
como esa jaima que cubre nuestros cuerpos
y nos otorga tan merecido descanso.
Agónico domingo,
nuestros labios;
también se marcha marzo
y lentamente nos abrazamos.
Agónico domingo
que se recupera entre las manos
más bonitas que me han amado…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 17 de marzo de 2,019

Deja un comentario