Quizás no soy
enteramente consciente
de todo el bien
que el arte me obsequia a diario.
Pero cada día
agradezco a la vida
y a mis manos,
a mi saliva
y a mi mente de espíritu alado
por cada verso
y por cada poema
que sobre el lienzo de la vida
grabo y conservo a mi medida.
Por cada melodía
que sobre el pentagrama
amanezco con premura y cadencia;
por cada segundo
de ilusión necesaria
que deposito en las manos
de este herido mundo tan necesitado.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 20 de marzo de 2,019

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