Octubre
-

«Guíame hacia tus piernas; deja que mis besos se pierdan en ellas. Quiero explorarte con la cadencia con la que se explora a quien más se desea…»
-

«Por volver a morderte los labios entregaría tres cuartas partes de mi alma a los ángeles caídos de la soledad».
-

La excitación es nuestro escenario, tu gemido aguerrido, mi obra principal; el altar, siempre de sacrificio, una honra al tributo de nuestra forma de amar.
-

«Tu mejor disfraz siempre ha sido ese halo sensual que envuelve tu cuerpo desnudo, después de las horas más intensas de placer…»
-

Mueren un poco más cada día, dedicados a la eterna caída, que destroza todas sus mentiras sobre lienzos delicados de rutina…
-

«He vuelto; me reconocerás por el antifaz que decora mis ojos prendidos en llamas, por la mirada que te recorre, hasta hacerte temblar de placer, sin palabras».
-

Del cuello a los tobillos cubierta por una túnica negra, nada hacía falta debajo de ello más que el hambre que yo sentía.
-

«Debajo de nuestros disfraces, una cita esta noche con el paraje misterioso de la inmortalidad».
-

Perdimos la vida y volvimos a ella, convertidos en almas gemelas que no supieron arder juntas, que vagarán por la eternidad hasta volverse a encontrar.
-

«Una sola noche de brujas, un roce de tus labios, un amor que aniquilar. Así es el fuego entre nosotros; así, una noche con caducidad».
-

Si nadie entiende, cariño, no te lo tomes a mal; tú y yo no pertenecemos a este aburrido lugar.
-

«¿Truco o trato? Y el vestido ceñido a tu talle desaparecía de la escena. La dulzura de tu desnudez alimentaba mi apetito voraz. Truco y trato».
