Ella no quiere que la quiera
desde el día que le dije que la amaba;
porque sus ganas de ir a mil por hora
y su eterno aburrimiento que ahora estalla
le hacen perder bastante el sentido
e incluso le hacen creer en cada cosa que le digo yo…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de marzo de 2,019

Deja un comentario