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Fiera
Ni en la jaula más cómoda puede una fiera negar la verdadera razón de su existencia.
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Tienes Delante de Ti un Muro Infranqueable
Tienes delante de ti un muro infranqueable, un fuego que arde incesante y que puede quemarte; o llegar a instalarse en tu rostro cobarde, hay condiciones a las que no te conviene enfrentarte.
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Frenético
Vine a comerme el mundo, a arrasar con toda clase de deseo; y no queda mucho tiempo, no tengo más tiempo para desperdiciar. Frenético es mi alimento.
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Si no Hay Diablo ni Dios que Estén de Nuestra Parte
Si no hay diablo ni dios que estén de nuestra parte, si intentan hacernos perder después de ser arte; no busques de nadie, no invoques a nadie, te tomaré de la mano hasta que no sea capaz de soltarte.
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¿Qué te gustaría tatuarte? ¿Dónde?
A modo de iniciativa, Wordpress hace una pregunta diaria a los escritores, con el fin de mantenerlos activos. Conoce aquí las respuestas de Messieral.
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Lo que Es Mío Me Alcanza de Frente
Incluso después de rendirme puedo ser valiente, qué saben del mundo los males más benevolentes; si en algo llegué a equivocarme no fui transparente, la oportunidad que le di al amor no fue diferente.
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Tan Fuertemente
El viento soplará tan fuertemente que se llevará mi alma; y despertaré en una vida distinta, en una colmena reconstruida, en la que beberé de la mejor saliva algún beso con magia. El viento soplará tan fuertemente que se llevará mi rabia; y despertaré en una vida distinta, en una almena ficticia, en la que…
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Dánae
Haz la lluvia sobre esta realidad de azúcar envenenada, acaba conmigo y con todo el universo; sálvame de la vida postergada tan poco acrobática y necesaria…
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Melancolía
Tiene nombre nuestro don y se llama melancolía…
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Anfibios Maleficios
Aún floto pero no siento la tortura, la depresión se hace parte de mí y escucho anfibios maleficios.
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Al Verte Atrapada
Me contaron que al verte atrapada decidiste no escapar; pero que aún preguntas por mí y me buscas con la mirada en la ciudad.
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Las Bocas Poco Principales
Si fuese ahora esa tarde y estuviéramos aún escondidos y preciosos, desnudos bajo las fauces voraces de la intimidad; de la inocencia perdida que nos condujo a lo innombrable.