- Página de inicio
-
Mi Fantasía Sexual Más Grande
Mi fantasía sexual más grande, es dejarte sin aliento, sin respiración y ser, yo, el oxígeno que te salve…
-
Trinchera Personal de Siete Cuerdas
Escapemos juntos de este mundo que sabe muy feo si no te beso…
-
Frío
No hay frío más parca, que el que aparca en doble fila tu vida y la mía, que antes fueron una misma…
-
Alas Nuevas de Seda
Era un ángel, con piel de amapola y suspiros de cielo, tenía un ala con herida, yo le abrazaba con suprema dulzura, le alejaba del frío que trae la aurora.
-
Los Astros más Bellos
Así son los astros más bellos, pasan una vez y si no te aprontas a verlos, han pasado ya…
-
No hay luna…
No hay luna que no se equivoque de día al pensar en tus ojos.
-
La Tarde que Sabe Mejor
Si mi corazón cree en los milagros es gracias a ti y a tu fuerza, tienes el tacto de lo sagrado para dejarme inmóvil en tu abrazo y no quiero que me sueltes, yo soy feliz a tu lado, en tu trazo, es de agradecer cuando alguien te guarda cariño y evita el colapso.
-
Dos Semanas con Sade y Storni
Nos conocimos en una ciudad de angostas calles, en la que los colores vivos figuran en las paredes. Me la presentó su guitarra, me habló muy bien de ella, me dijo, si te esfuerzas amansas todo el oleaje entre sus venas, yo la miraba con franqueza como suelo mirar las cosas apasionantes que por mi…
-
Veneno Miau
Recuérdame trepando los tejados de la imposibilidad para llegar a ti y atrévete a decir que no era amor, que estarás mejor sin mí.
-
El Explosionado Fulgor
No ves que se me desgarra la piel de sentir que te vas sin remedio, que cambian de ruta puntos cardinales que creí fijos en el mapa de nuestra pasión, que son sólo tallos de desilusión las mareas que ayer creí dominar….
-
Tangenma
Intentaba no llamarme más con aquellos motes dulces, quería olvidar y ser fuerte, que no existieran en el reloj las horas de los días que dedicamos a hacer el amor, y así no hubo más horas en su mundo, así detuvo el tiempo y sé que me nombraba, que me llamaba, que no quise escuchar…
-
Mientras Yo Camine te Recordaré
Nos daba la gana juntar nuestras manos ante cada puesta de sol y prometernos, que si un día lo nuestro tenía final, sería entonces tan bello como aquella naranja agonía del día y del sol…