Soy un fantasma en tu aposento, el más extraordinario de tus anhelos; el orgasmo antiguo que será siempre el venidero, mientras no me olviden tu espíritu y tu cuerpo.
Ya se acerca mi voz indeleble a los pies de tu dulce occidente; gracias a mi cuerpo ya eres consciente de que es posible moldear el presente.
Y abro mis brazos al unísono con mi corazón fortalecido; te tomo del cuerpo y del vestido dispuesto a no soltar tu amor bonito.
No iba a cambiarme la marea, desde siempre supe descifrar lo que anhelaba…
Vamos a jugar al juego de los felices donde sirve la eternidad y también los días grises.
Seré hasta el final quien defienda mis razones, mis dominios y mi erial, el amo de todas mis fascinaciones…
Fui un cazador y tú mi presa, el ritual fue nuestra manera de jugar e irrespetar la caverna en la que la sombra solía habitar.
Te vas a quedar muy sola y yo escaparé a mi zona, te harán llegar mi nota y no entenderás mi idioma; te vas a quedar tan sola…
Sangre fría, las pesadillas ya no asustan como antes y aún así, sería un placer abrazarme a tu cuerpo; quedarme entre tus piernas mientras todo pasa.
Escapar contigo de todo para siempre, habitar por dentro nuestra indivisibilidad.
Haré lo que necesites, tu sonrisa me motiva a ser mejor.
De mi piel a tu conocimiento solamente un parecer ser, una muestra de acontecimientos que en vida no volverás a ver…