Cerezos
-

Se enamoró de aquellos ojos grises, como se enamora el cielo de un quizás y se perdía tardes enteras en los matices de cada aroma que cedía aquel mirar; dedicaba cada segundo a contemplar el paisaje hermoso que existía en ella y él tan sólo existía para verla caminar. Sentía que el corazón le crecía…
