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Si este 3 de junio pudiera hacerte feliz,
si los códigos del viento supieran sonreír,
si hiciera escasa tu pena regalándote una estrella,
si mis manos se mojaran de tus labios de indolencia;
podría decir que todo el tiempo lejos de ti ha valido la pena.

Si en tus ojos habitara mi dolor
y lograras comprender lo que pasó,
que mi oxígeno se fue cuando te marchaste,
cuando vaciaste de ti mis mejores calles;
no dudaría en continuar para esperarte.

Si este 3 de junio pudiera cantar
al oído de tu magia, volverte a besar;
en tu boca que es secreta para el mundo,
para la tarde y todos los muros
que el descontento quiera levantar…

Si recordarás que siempre te preferí,
que a la aurora y sus cometas renuncié,
que durante todo este tiempo pensé en ti
y no dudo que suceda igual en los años siguientes;
hasta saber que estás aquí
y si no llegas tranquilamente poder decir:
Que enamorado, así, da gusto morir…

Si este 3  de junio pudiera hacerte feliz,
escapar contigo y olvidar que este despertar
fue aún más sangriento por no tenerte junto a mí,
que por el frío intenso que abarca este sitio en que no estás…

Si pudieras hacerme feliz
bastaría tu milagro al sonreír,
la belleza de tu antojo,
el porvenir y tus cerrojos,
tu habitación y mi latir…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de junio de 2,017

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De Oro y Jade

Ayer cruzó mi pasado frente a mí,
se veía mucho mejor, más feliz,
si lo comparamos con lo que ahora tengo aquí,
este mal amor que ha conseguido desgastarme,
roerme, desesperarme, arrebatarme lo que fui.

Hay luchas que no se deben continuar,
hay amores que nacen muertos,
que nos empeñamos en latir,
es que había tanta esperanza en mí
y ahora sólo malos recuerdos de ti.

Entiende que yo aún puedo luchar por ti
pero no voy a hacerlo, no lo haré,
pues si te casas conmigo por las santas leyes del vacío,
romperías de mi credulidad poco a poco los vidrios
y para esos finales un balazo en la sien ha de ser más divertido.

Debí comprender a tiempo
que si te entendías y te gustaban las minucias,
tipos tan feos y poca cosa,
era por la misma semejanza
que guardaban contigo y con tus pasos…

Debí comprender a tiempo
que nunca tuve que alejarme de ese abrazo,
oportuno y sincero, de oro y jade,
que ahora recuerdo todo el tiempo,
mientras a ti sólo pienso en olvidarte…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 22/06/2016