Pluralidad
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Desnuda bailaba bajo el aura menor y se emborrachaba de notas de amor; desnuda decía «Te quiero encontrar» y con sus caricias me invitaba a jugar. María no era su nombre y tampoco lo era Raquel; cansada no estaba, casada tampoco; suele suceder… Pero desnuda su aliento sabía mejor, sus pies adornaban el nuevo color…
