Lo que Tú Buscabas

Que mal te ves
cuando un falso “te amo” te domestica,
te ves fatal y peor aún
que la firma con que rubricas;
y te lo digo porque te recuerdo
jurándome que él a ti te amaba,
que yo no era de una pero sí de tantas,
que uno como yo no era lo que tú buscabas.

Pero si no era lo que tú buscabas
¿por qué ahora resulta que matarías por mis besos?,
¿que esconderías el cadáver de cualquiera de mis muertos
para salvarme de toda prisión y de todo anti deseo?

Que mal te ves
cuando mi falso “te amo” te aconseja,
te ves fatal y peor aún
que la herida por la que supuras;
y te lo digo porque te recuerdo
jurándome que tú a él lo amabas,
que yo no era de una pero si de tantas,
que uno como yo no era lo que tú buscabas.

Pero si no era lo que tú buscabas
¿por qué ahora resulta que necesitas tanto de mi sexo?,
¿que esconderías las horas para evitarlas
y quedarte, el tiempo que te lo permita, a mí abrazada?

Que mal te ves
cuando un falso “te amo” te emociona,
cuando este mal amor te excita
y convierte en equívoca tu historia.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de noviembre de 2,017 

Anuncios

En la Casa del Buen Vino Popular

Puede una luz secreta tergiversar
el triste boceto de nuestra debacle,
cantar a la luna dos modales envejecidos
en la casa del buen vino popular.

Arreciarán las nubes su albura
postergando el incendio sideral,
venderán sus caricias por las esquinas
de un cielo irredento con sabor a sal,
la misma sal que puso al mundo sombras,
de manzana verde, para intentar sanar.

Ardid azul es tu mal amor,
tus caricias francotiradores desalmados,
no lo has notado pero hay un demonio
en la parte trasera del asiento en tu pasado,
ojalá que el tiempo anterior vuelva
y te lleve tan lejos de mi vida, tan afuera.

Porque mientras escribo este poema,
una lágrima de estrella pone triste al universo
y esa lágrima nace a mi favor, a mi tiempo,
como la última letra que aparece en cada libro,
esa que nutre o despedaza,
que es caricia o simplemente
el más hermoso de los tiros de gracia.

En la casa del buen vino popular
hay historias de tardes continuas,
un espejo levitando de amor
y ocho bayas cansadas de ti,
es posible que pueda existir
sin la fiera memoria de pena,
si es que acaso perdí mi andén
por andar contemplando tus cuerdas…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24/07/2016