De la Razón y la Culpa

Abandona la magia aquellos paraísos
en los que hiciste cobijas con tus sonidos,
se escapa y no la detiene un cuerpo humano,
ni un suspiro, ni la evidente falta de consuelo.

Corre tan ágil como corre la violencia
por las armas intensas de mi ciudad,
como corre la albura de mi indolencia
por los labios abiertos de tu necesidad;
y nadie quiere tener la culpa de lo que la tiene,
un beso es perfecto cuando está lleno de información,
no es una cuestión de casualidad, tampoco de suerte;
un beso es perfecto cuando está vacío de desilusión
porque nadie quiere tener la razón de lo que la tiene…

®©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de junio de 2,017

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Respirar

Hay días que parece
que la vida tiene toda la intención
de hacerme saber que no es lo que parece,
que a veces es horrible en toda su extensión.

Y el demonio se pasea hilarante por el centro
de cada uno de los pasillos de mi derredor;
la verdad cruda es amarga sólo para aquel
que sin mirarse, sin prestar más atención a su neceser,
lentamente y con astucia va perdiendo todo rasgo de razón.

Las caídas y los golpes necesarios para el alma
hoy me duelen, como si fuesen heridas hechas por metal,
estoy solo y destruido, tan cansado y sin abrigo;
te juro que hasta me está costando vislumbrar.

Hay noches en las que aparece
la peor de las caricias, de la desolación,
y la rabia nos consume, desaparece a la inmune
ternura que por amor siempre nos unió;
discusiones y peleas, las matanzas, las rabietas,
todo viene precedido de falta de autocontrol,
me estorban mis enojos, mis frustraciones, mis cadenas,
yo te amo tanto; y daño es lo que jamás he querido causarle a tu corazón.

Las tristezas y los miedos inclementes que me nacen,
me desgastan y me parten en una mitad de mí que desconozco,
será que ya es muy tarde, o aún queda tiempo suficiente
para reparar todo lo que mi otro yo hecha a perder y ha hecho trozos.

Sin saberlo bien, la mejor respuesta es respirar,
contener todo orgullo y toda maldad,
me entristecen las batallas innecesarias,
acércate que necesito tranquilizar mi pecho entre tus alas…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 28 de enero de 2,017