El Diablo y la Señorita S.

Chocaba uno a uno sus dedos,
sus dedos uno a uno chocaba,
del meñique al pulgar chocaba,
chocaba del pulgar al meñique.
El diablo pensaba triste y solo,
triste y solo pensaba el diablo,
en una formula mejor para conquistar,
para conquistar en una mejor formula.

El diablo no sabía hablar italiano,
italiano no sabía hablar el diablo
y en una bodega de alcohol se entregó,
se entregó en una bodega de alcohol y
la policía no supo si apresarlo o abrazarlo,
si apresarlo o abrazarlo la policía no supo.

El diablo contó su historia y se puso a llorar,
se puso a llorar y contó su historia el diablo,
la señorita S no quiere amar a nadie, nadie,
a nadie, nadie quiere amar la señorita S
y el diablo no era la excepción, cobarde depresión,
cobarde depresión, no era la excepción el diablo y
la señorita S no quiere amar a nadie, quiere jugar,
quiere jugar, no quiere amar a nadie la señorita S.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016

Pentagrama de Zafiro y Obsidiana (My Beautiful Fire Dancer)

En mi pentagrama sólo tú bailas,
en el sonido de doce mil monedas
golpeando fuertemente las aceras,
en el sonido agitado de las conservas,
en el canto de los niños africanos,
en el silbato que anuncia el medio tiempo,
en el grito de la vida que ahora empieza
suenas tú cuando en la aurora tu sonrisa desperezas…

En la lluvia mojando la tierra,
en el recuerdo de mi hámster
corriendo, sin fin, en su esfera,
en la risa apacible de mi abuela
y en la esmeralda que fabricó
aquella hermosa y sensual gitana,
ahí suenas tú y sueño contigo,
amanecemos la canción de la vereda
que guía con su cuerpo al abecedario
que abanica en versos los restos de la pena.

Me tomo fuerte de tu mano y al chasquido
de tus nudillos deshidratados corrijo,
mi fuerza ha de ser sólo para amarte,
yo no quiero desarmarte, que por mi casa pasaste,
traías entre las manos un pastel de naranjas,
la dulzura de su sabor cual si fuera tu piel desnuda en calma
y vi tus manos fundirse con la piel de la Magdalena,
me sentí todo un Dios bendito por tu belleza, ya sabes,
en el juego de palabras la verdad es la que manda.

En mi pentagrama sólo tú cantas,
con esa voz de zafiro y obsidiana,
en mi pentagrama eres la clave de Sol renovada,
el alma corazonado de mi cantata renovada.

Yo te canto con el pecho erguido
y los pulmones llenos de sonidos,
yo te canto con las notas de mi olivo,
granadillas sabrosas son tus alegrías,
y tus pies en vaivén al ritmo mi sinapsis,
perderte yo creo que sería hundirme en comillos,
perderte yo creo que sería llenarme de heridas
y sabotear mi universo, puesto que perderte apocalipsis sería…

//And we don´t want to cause chaos tonight
my beautiful fire dancer, we don´t want…//

En mí pentagrama sólo tú bailas
con esa mirada de zafiro y obsidiana,
eres los versos mejores de mi abecedario
y en lenguaje de señas un corazón entre mis manos, colmado.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016