Nadie

Nadie quiere saber de ti,
tú no quieres saber de nadie;
este día ya no es tu abril,
ni tus calles las mismas calles.

Y te rodea un mal sabor antiguo
que te sujeta y lastima el corazón,
no sirve esta tarde tu artilugio,
no sirve esta tarde tu razón.

Nadie quiere saber de ti,
tú no quieres saber de nadie;
este día ya no es tu abril
ni tus males tus mismos males…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 12 de agosto de 2,018

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Nadie me ha besado como tú. Porque nadie tiene en los labios alas, ni un brindis sabor champagne entre el nombre y su esperanza…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 19/05/2016

El Diablo y la Señorita S.

Chocaba uno a uno sus dedos,
sus dedos uno a uno chocaba,
del meñique al pulgar chocaba,
chocaba del pulgar al meñique.
El diablo pensaba triste y solo,
triste y solo pensaba el diablo,
en una formula mejor para conquistar,
para conquistar en una mejor formula.

El diablo no sabía hablar italiano,
italiano no sabía hablar el diablo
y en una bodega de alcohol se entregó,
se entregó en una bodega de alcohol y
la policía no supo si apresarlo o abrazarlo,
si apresarlo o abrazarlo la policía no supo.

El diablo contó su historia y se puso a llorar,
se puso a llorar y contó su historia el diablo,
la señorita S no quiere amar a nadie, nadie,
a nadie, nadie quiere amar la señorita S
y el diablo no era la excepción, cobarde depresión,
cobarde depresión, no era la excepción el diablo y
la señorita S no quiere amar a nadie, quiere jugar,
quiere jugar, no quiere amar a nadie la señorita S.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016

Voy en Calma

Voy en calma
como las olas desprendiendo sus migajas,
como esta noche que presume sus pestañas
porque te he vuelto a ver, me hablabas
y volviste a doler pero salvaste el día otra vez.

Te encontré merodeando mis coordenadas,
ya no sentí mi corazón arder, no en llamas,
manipulé los balances de palabras,
ahora tú eres la respuesta a las semanas,
las semanas de tristeza que rompí con las manos
y la respuesta a la desesperanza que cruzamos.

Me llamaste por mi nombre y con firmeza
tomaste mi mano con la devoción que acostumbrabas,
volví sobre mis pasos y ya no dolió,
volví sobre el recuerdo complicado y ya no acabó,
me he quedado sumergido en pasatiempos del ayer,
pasatiempos que juraba a tus labios y a tu piel.

Voy en calma, ya no precipito las palabras,
estamos bien, estamos muy bien y estaremos mejor,
tú disimula el temblor que yo disimularé el sentido,
las direcciones mal predichas son la mejor aventura
y yo quiero recordarte que alguna vez fuimos parte de esa misma mixtura.

Te regalo cada espacio entre las líneas
del poema infinito que escribí para ti,
te regalo cada beso entredicho que sostuve
por un tiempo limitado a la espera y que perdí,
voy en calma y ya no precipito las palabras,
ya no juro que te amo, ya no me mata tu abrazo,
ahora somos como dos imanes clandestinos,
como dos polaridades que se tejen desiguales,
que se atraen pero que ya no se lo cuentan a nadie…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 26/04/2016