Celeste-Carmesí

Voy a escribirte los versos más lindos de amor
porque alguien tiene que hacerlo,
voy a dejarte volar como vuela un abril
en tus pupilas de cielo, celeste-carmesí.

Y voy a escribir en tus muslos
que no hay mejor ciudad
que la que habitas con tu sacrosanto
idioma de la sensualidad;
voy a escribir en tu cara
que no hay ojos más bellos
que los que te acompañan;
salvaré cuadros y recuerdos
de todos los pasos que ha tocado tu suelo;
seré volcán y ternura cuando hablen de ti
las mañanas que evocan cada intento por latir…

Porque a tu vera es que la vida cobra sentido,
es a tu par que las noches se llenan de estrellas y nidos;
los pueblos que mis ojos vieron esconden quimeras
y todas responden al dejo de vida en que tú permanezcas.

Y voy a escribir el futuro en tu vientre
como el que escribe la verdad de la vida
que esconden las noches sin suerte;
y voy a escribir un romance a escondidas
en los salientes de tus bulevares,
a llenarte la boca de besos en cada avenida.

Voy a escribirte los versos más lindos de amor
porque alguien tiene que hacerlo,
voy a recorrer con toda emoción los tintes de tu cuerpo
y a remar a contracorriente por el beso
que perdiste en el pasado descontento;
como perdí lejos de ti, tanto, tanto tiempo…

Porque a tu vera es que el amor se inmortaliza,
es a tu par que las mañanas evitan las despedidas
y en el preámbulo de tu risa que mi alma se tranquiliza
porque en nuestro vuelo la mejor sensación se eterniza;
como en tu nombre el pronombre posesivo con que tú me miras…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11 de junio de 2,017

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Acorde de Tónica

Me dijeron que de escribir no se vive
y no sabían que vivo para escribir,
si a los veintiocho la muerte me persigue,
qué más me da, ya tengo listo un verso para el fin.

Si las gaviotas no se dignan a volver
a esa ceremonia que toda mi vida odié,
estará bien, con sus dedos alguna vez
me recordarán y la manera en la que amé;
porque si acaso se olvida de mí la marea
será por notar que no pudo borrarse mis huellas.

Y habrá otro verso que inventaré,
cada mañana entre los árboles,
entre la hiedra y la espera de un soñador,
a la vera del más puro acorde mayor.

Ojalá que abran la luna,
que demuestren su centro,
la valentía es lo que vive dentro
y no es de cristal el lago más bello
pero sí el recuerdo del mejor de mis besos.

Si la mujer, del lunar de roca,
no se digna a confesar que aún escucha
mi voz pidiéndole con toda claridad:
«Quítate ya la ropa que nos abriga la aurora»,
no importa, yo la veré en el hotel siempre a solas,
cantaremos las mismas notas;
y una canción repetirá a las mismas horas
esa verdad que ella guarda en su boca.

Y si la muerte se olvida de ella,
que se compre la falda que vio en nuestra acera,
que sepa guardar la compostura
y que se olvide los junios, la lunas
así como una lágrima desdibuja…

Me dijeron que de escribir no se vive,
que de escribir no se muere tranquilo,
sin saber que para escribir es que vivo
y para recordar, que es imposible olvidarle,
me he dejado recordatorios en cada Sol errante…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 8 de febrero de 2,017

Con las Manos Llenas de Ti

El folio está lleno,
no cabe una palabra más,
no es cuestión de algo sagrado
encontrar el alma al palpitar,
porque escribir poesía
no es otra cosa que morir y resucitar.

Así como ves tus libros, los vinilos de tu generación,
lo antiguo se va arraigando en el presente furtivo
que quiere seguir vivo en nuestro futuro conclusivo.

Y aquí estoy, con las manos llenas de ti,
tus sentimientos y cantares son la tinta
que me invita a imaginar que esto no tiene fin,
que es cuestión de sentir y otra vez palpitar
sobre el cuadro precioso de dulces aromas
que siempre te harán recordar.

Así que no te olvides mis versos en un rincón;
a menos de que ese rincón sea secreto
y solo tú puedas acceder, guárdalos donde sólo tú los puedas encontrar,
ya sabes que sería normal en manos ajenas que éstas se puedan lastimar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de diciembre de 2,016

Diciendo Por Sentir #28: Tú Escribes, Yo escribo

Te admiro y te respeto, porque tú escribes por hobby o por necesidad, por el gusto de decir bonito lo que ves. En tanto que a mí, si no lo hiciera, tendrían que cortarme las arterias, el alma y la voz para poder entender, en parte, en la sangre, la lágrima, el grito y el fuego por qué necesito hacerlo.

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24/08/2016

Mi Primer Gran Amor

Mi primer gran amor me dijo escribirás
y un sinfín de libros tuyos en mi librera guardaré,
entraré a las librerías invocando tu nombre, preguntando por ti,
y hallaré tu rostro, de sonrisa gris, inmóvil justo allí.

Me hablaba de la fama, yo me dejaba ir
decantado entre el perfume que desprendía su piel,
su cabello era un tesoro de misterios tricolor,
es posible que aún conserve la caricia que escondí.

Y en cada poema, en cada historia nueva,
sus ojos aún me llaman mentiroso
cuando le niego en voz alta que tanto no me encanta,
me da un beso en la mejilla y se sumerge hasta mi alma,
es posible que algún día sea capaz de dar su nombre a otro verso
para que lo lea alguna vez y se olvide la migraña entre mis cielos.

Celosa y antipática cuando llegaba otro fin de semana,
si no te veo quién te verá por mí, si no me besas en quién pensarás,
así se iban tantas horas amarrados a la línea telefónica
para restar las dudas, para besarnos a distancia, a la claridad.

Cantaba notas tan hermosas, me besaba misteriosa,
el secreto de sus traumas en mis manos descansó
hasta que un buen día un ave nació de ellas,
hasta que un buen día aprendió a ser feliz y emigró.

Ojalá que un día me encuentre en las librerías,
ojalá que se emocione con todo lo que provocó,
que aún me lea entre las líneas, que me bese desmedida,
ojalá pueda encontrarle y decirle que todo es por su hermosa culpa,
que la palabra vino a mí cuando ella estaba aquí,
quisiera abrazarla a mi cuerpo, darle las gracias
y decirle que por ella aún sería capaz
de plantar aquella rosa en la arena blanca del mar…

Yo le dije que la amaba sin saber lo que era amor
y ojalá algo de aquel amor inexperto se conserve para dos
por si el viento nos arrastra, alguna vez,
al pasado, vestido de futuro, que pasó… O que volvió.

Ojalá que yo adorne algún libro con su nombre
para que un día en una librería pregunte por mí
y encuentre nuestros nombres juntos justo allí.

Porque mi primer gran amor me dijo escribirás
y toda nuestra rebeldía nos escribió un quizás…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 11/08/2016

Los Trozos de Piel que me Resten

En el final de mis líneas
que me juzgue la poesía,
si es que a su favor hice bien,
si es que a su favor hice mal,
yo no puedo dejar de escribir
mientras el duende que me habita
siga accionando la maquinaria
que me obliga a latir dentro de estas llamas.

No puede paralizar cosa alguna
la necesidad de amanecer la palabra
en un ser que vive de letras
y canta en todo momento a las brasas.

Lloveré los trozos de piel que me resten
sobre el folio que espera impaciente
por un nuevo verso de amor consecuente
o las penas que no pueda llorar y alimente.

Freirán mis huesos en ascuas intensas como la nieve,
de mis cenizas se hará un dulce collar dibujado
por finas manos de ciento cincuenta mujeres.

No puede paralizar cosa alguna
un alma que vive de historias,
que actúa en su teatro a diario
crueles coincidencias de una vida
absoluta que no quiso descanso.

Si el poeta no deja de respirar
no puede detenerse la línea,
si el poeta no deja de amar
no puede perderse la vida,
a mí un lunar del hombro de una señorita
me enseñó que hasta el último beso nada se marchita.

En el final de mis líneas
que me juzgue la poesía,
si es que a su favor hice bien,
si es que a su favor hice mal,
yo no puedo dejar de escribir
mientras el recuerdo que me habita
siga accionando la maquinaria
que me obliga a evocar dentro aquellas aceras,
en las que rumbo al lago besé aquella boca sincera.

Y yo arderé en mil corazones
que no serán igual al de ella,
y anidaré en ojos brillantes
que no podrán ver en mí
todo lo que al elegirme vio ella,
que me juzgue y me guarde
un trocito de su inocencia,
que me juzgue y me salve
de todo olvido, de toda ausencia.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 20/05/2016

Yo me Dedico a Escribir

Yo me dedico a escribir desde entonces
y aunque ya no sé dónde está con su porte,
sigo creyendo en la palabra y en aquel sentir,
porque me enseñó que estar enamorado es de valientes,
que no siempre te llevas a casa los presentes
y que a veces, entre llorar y reír, puedes elegir escribir…

Yo guardo tanta gratitud a su belleza
y al aroma que a su paso percibía,
que fuera mis ganas de vivir cada mañana,
que me sonriera tan linda y siempre guapa.

Hace tantos años que no la veo
y probablemente nunca más la vuelva a ver,
pero dejó en mí lo mejor que he encontrado,
todas estas ganas de, a diario, escribir.

Yo me dedico a escribir desde entonces,
yo me dedico a escribir desde ella
y aunque todo cambió,
y el tiempo es un cometa
inhóspito y desobediente…

Yo sigo escribiendo gracias a ella…

Ella guardó mis escritos cual tesoros,
se alejó con normalidad, como nos alejamos todos,
nunca pudimos ser pareja o serlo todo,
simplemente, yo, un total admirador,
desde mi juventud y apasionado sol,
de su luna actriz, un día después de mí…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 09/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar,
para leer más de mis poemas visita mi sección: Poesía

Si me dejas, voy a escribir nuestro amor en todas las paredes de la ciudad, del mundo, hasta que el mundo entero te reconozca y te haga saber que la mala eres tú, que no esperes más y vuelvas…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Citas
Ciudad de Guatemala 14/02/2016