Vas a Penas Despertando

Vas a penas despertando y, yo,
ya te observo con los ojos del forastero explorando
un lugar hermoso que le calma la mañana.

Vas a penas despertando y los rayos de sol
sienten celos de tu brillo, de la luz a que invitas,
del halo de guapura que envuelve tu postura.

Se dibuja una sonrisa  pequeñita en tu mirada
y tus ojos aún sin aperturar ya me encantan,
porque vas a penas despertando y, yo, veo
en tu mirada mi ciudad preferida despeinada.

Te despeinan mis manos al jugar con tu pelo
y es armónico el verbo del amor en tus labios,
tanto que vas a penas despertando y yo me enamoro,
con profunda inspiración, de tu abrazo a cerrojo.

Vas a penas despertando y mi corazón se decanta
por tu leve respiración exacta, por la constelación de lunares que hay en tu espalda.

Vas a penas despertando y mis palabras son odas
a la perfección de tus pestañas siempre hermosas…

Y es que vas a penas despertando y algo en mí empieza a cambiar,
me estás cambiando, me estás llevando a la creencia bella
de mis venas a tu amor, de mis presas a tu sol…

Y, entonces, comienzo a despertarme yo…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/03/2016

Vas a penas despertando por Messieral

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Toda Voluntad

Como un radical
libre al rededor,
una espiral
multicanción;
podré remar
contra toda voluntad
y mi fatídico viaje
de incuestionable libertad.

Porque hubo veces
en que invencible
llegué a rozar la paz
y cuando más cerca estuve
de alcanzar el momento, y el lugar,
pudo más el afán imprevisto;
¿Será que me he empezado a acostumbrar
a las cosas que escribo?

No visitaré tu tumba
ni siquiera cuando más te extrañe,
no es cuestión de rebeldía inoportuna,
son cosas que, en el alma, uno ya trae.

Resumiré con mi vida
la fiebre de la verde amenaza,
consentiré en la esperanza
cualquiera de tus hazañas;
me encontrarás cantando
en la misma ciudad sin prisas,
me leerás en el mismo escenario
y a la misma hora, en la misma vida…

Porque hubo veces
en que indestructible
llegué a rozarte de más
y cuando más cerca de ti estuve
apareció con furia el huracán,
pudo más su fuerza que nuestro brillo;
¿Será que me he empezado a acostumbrar
a las cosas que vivo?

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 20 de febrero de 2,017 

Vas a Penas Despertando

Vas a penas despertando y, yo,
ya te observo con los ojos del forastero explorando
un lugar hermoso que le calma la mañana.

Vas a penas despertando y los rayos de sol
sienten celos de tu brillo, de la luz a que invitas,
del halo de guapura que envuelve tu postura.

Se dibuja una sonrisa  pequeñita en tu mirada
y tus ojos aún sin aperturar ya me encantan,
porque vas a penas despertando y, yo, veo
en tu mirada mi ciudad preferida despeinada.

Te despeinan mis manos al jugar con tu pelo
y es armónico el verbo del amor en tus labios,
tanto que vas a penas despertando y yo me enamoro,
con profunda inspiración, de tu abrazo a cerrojo.

Vas a penas despertando y mi corazón se decanta
por tu leve respiración exacta, por la constelación de lunares que hay en tu espalda.

Vas a penas despertando y mis palabras son odas
a la perfección de tus pestañas siempre hermosas…

Y es que vas a penas despertando y algo en mí empieza a cambiar,
me estás cambiando, me estás llevando a la creencia bella
de mis venas a tu amor, de mis presas a tu sol…

Y, entonces, comienzo a despertarme yo…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/03/2016

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