Te vi entrando por la puerta principal de los suspiros, con ese baile que amainaba mi cadencia; y una tarde nuestros labios dieron la razón a la esperanza, resucitando aquel sabor hermoso que trae la constancia…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de agosto de 2,017

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Entre las Líneas de tus Labios

Despertar a la sombra de tu amor,
como interpretando un sueño para dos;
ruido abyecto que nos quiere invadir
y todo lo resuelven tus ganas de mí.

Porque el silencio sabe a desnudez
y la oscuridad sabrá obedecer;
así, a besos se va creando un camino
que no pienso cruzar si no es contigo.

Despertar entre las líneas de tus labios,
saborear el júbilo precioso del amor;
nacer con un corazón enamorado cada vez
que mis ojos detenidamente te vuelven a ver.

Y sentir que tu guerra es la paz de mis arterias,
aprender de la sabiduría que traen tus  ideas;
yo no sabía nada de la vida hasta que te vi
y todo lo resolvieron mis ganas de ti…

©®Messieral | messieral.commessieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de agosto de 2,017

El Desfile

Frente a la hoguera
en que se extinguen
los mejores y los peores
años de mi vida;
espero con impaciencia
el desfile de quienes
en esta vida juraron amarme;
en mi presencia o a escondidas.

Y sólo veo al viento pasar,
no queda nadie a quien amar,
se van diluyendo las noches
en las que junto a ellas hice mía la ciudad;
me alegro y reservo mi energía
para levantarme y caminar.

Caminar, caminar,
de nuevo volver a empezar;
sé que el tiempo no me favorecerá
pero hay recuerdos de labios desiertos
que quisiera volver a besar.

Continuar, continuar,
en el cielo nadie pronunció mi vida,
en la tierra se queda la herida
y yo sólo quiero esa sonrisa
que cada día me ayuda a volar.

Volar, volar,
no ceder a los miedos
ni uno sólo de mis abrazos;
hay mujeres que pidieron cambios
y de ese mal trago no me han dejado ni el vaso…

Frente a la hoguera
en que se extinguen
los mejores y los peores
años de una vida;
espero con importancia
el desfile de quienes
en esta vida juraron olvidarme
y apareces tú tan guapa, tan linda,
con un disfraz de timidez
que me avisa de tu empresa fallida…

Y volver, y alejar,
es nuestro juego bonito
que yo aún no comprendo
pero en silencio te beso a los gritos;
quizás el tiempo nos llene de vicios
con nuestros nombres en ellos escritos;
sin fecha de caducidad
y así atrevernos a mostrar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 14 de enero de 2,017

 

La Suerte de Nuestras Manos

Frente a ti
en un recorrido más,
la evasiva del milagro desapareció,
la suerte de nuestros labios, en el beso,
esta noche van dibujando algo mejor.

Entre tus dedos siempre hubo amor,
la era de la moderna mentira nos cegó
pero abrir los ojos y verte junto a mí
resuelve todo misterio, el de las auroras boreales,
el de las dimensiones sacro occipitales,
el de mis nudillos sembrando paz en los muros
y el de la sombra extorsionista en el cuarto oscuro.

Aprisióname entre tu cuerpo,
aún no me dejes rendirme,
que hay muchas canciones que cantarte
y mañanas para tu siempre amable
dulzura, ingenua, capaz de enamorar.

Entre mis venas siempre hubo explosión,
la era cavernícola del amor nos ladró
pero abrir los labios y saborearte a mi lado
resuelve toda guerra mal escrita,
el eterno problema de los verboides encinta,
la caricia áspera de mis palabras frustradas
en el rosa irremediable de tus dramas…

Aprisióname en tus piernas,
en la suerte de nuestras manos,
deja ya de hablar de amor,
préstame tus sueños
y llévame más lejos…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 29/08/2016

Mi Puerto Inicial

Es tan duro volver a escribir tu nombre en papel,
cristalizar cada letra con tinta que hiere su piel
y cada vez que el horizonte deletrea cada nube,
es posible que piense en ti mi buen desastre de octubre.

No es posible olvidar una voz que besa tan bien,
ni esos pechos dulces que encajaban a tono
con la oscuridad necesaria para tu timidez,
lloverán aguas un poco más claras, nueces para mi calabaza,
yo no pienso quitarme del pecho el sabor exquisito de tu mirada.

Es tan duro volver a firmar cartas para ti,
cuando sé que no voy a enviarte una sola,
esperaré intranquilo el instante feliz
en el que vuelva a abrazarme a tu dulce costa.

Pero puede el porte de la luna cantarte
el verso apagado de mi voz que se ha ido a dormir,
los mismos besos de aquella cruel noche,
cometa sanando el dolor celestial,
inocente y bonita, serena y amante,
divinura esmeralda, mi puerto inicial…

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 12/07/2016

Tarde de Exposición

Tarde de exposición, vitrina de récords,
en la marquesina el pasado que más disfruté,
no me ha dado tiempo elegir los momentos
y vino mi antiguo hogar a dar cuentas por mí.

Todo iba tan bien, tanta felicidad, tanto amor propio,
tanta preciosidad, para ser tan joven se vivió tanto,
para ser tan descuidado puse tanto empeño en esos labios
y así transcurrían mis pasos por esa mañana de exposición,
de azúcar lo menos, salado prefiero y si no te interesa
para qué rayos pides, si sabes que no la daré, esa otra explicación.

Tarde de exposición, los primeros mil besos,
después el primer millón, el primer millón,
el planeta creado a propósito de escribir
y una lluvia de días bonitos firmados por mí.

Un duende nocturno amo y señor de la noche,
experto en Merlot y Buchanas Red Seal,
en París distante y yo nunca me quiero ir de aquí.

Todo trascurría delante de mí, era una emoción impecable,
los arándanos, aquellas Andrés Sardá, escarlata, olvidadas en mi almohada,
luego de mi sonrisa nadie podía jurar que mi sangre se iba a detener y a congelar,
al encontrar en plena marquesina aquel bello amor que no me supo olvidar…

Tantas vidas en una, música y poesía,
pasó por aquí la más hermosa femme fatale,
gustos varios, la rotunda caída,
resurgir y continuar, siempre continuar,
rendirse como forma de autorrespeto
y aquel tan lejano catorce de febrero.

Tarde de exposición, vitrina de récords,
de las ocho de la mañana a las cuatro de la tarde,
casi todos los días aislados en marte,
fueron más de cien, pocas un desastre,
hoy me planto sin fe a la orilla de un claro de luna
a jugar a las escondidas con tu exclusiva belleza y locura.

[Vida]

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 09/06/2016

Horizonte Presente

El horizonte está desganado,
le desgranaron la esperanza,
siente entre su cuerpo sorbo intacto
y una herida en su cruel balanza.

Las gaviotas yacen muertas
a la sombra del llanto de mar,
es tarde y saber gran cosa
no nos otorgará un mejor final.

Baila suavemente el rizo de las veces
en que incienso humeante elevó mi mente,
porque hay un presente que defender,
el pasado y el futuro están heridos de muerte.

Y no me beses si no eres suficiente,
no te entregues al azar independiente
de la zona predilecta que te hiere,
sueña y lucha, ya no me molestes,
si vas a amarme ama, si vas a mentir vete,
porque hay una sombra a la luz de la tarde
que no deja de rondar mi cabeza, que es fuerte,
y que no se desvanece por culpa del esmalte
que tú misma utilizaste para decorarle.

Deja que llueva amargura un catorce de febrero,
aprieta fuerte las sábanas con cada embestida
porque no pienso detenerme si me cedes este vuelo.

Además, es necesario que sepas, de antemano,
que hay un presente en el que me importa defenderte,
nuestro pasado y nuestro futuro están condenados a muerte.

Deja que bese tus labios y que cobre mi venganza,
con amor inagotable e incansable sobre las llamas,
deja que te ame a mi manera, con mis verdades,
no conviertas en tonterías las razones
que encontré una vez para amarte…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 07/06/2016

Línea Sideral Acrobáticamente Guapa

De todas las cosas que en la vida
nunca lograré terminar de comprender,
allí estás tú, otra vez tan cerca, enviando mensajes del pasado
al buzón de mis nostalgias para hacer acto de presencia en un recuerdo,
uno que no se diluyó, ni se diluirá hasta que fuerza intensa
sea capaz de borrarlo por completo de mi nueva apuesta.

Es tan recurrente el deseo hermoso de querer besarte,
de volver a aquella luna que hiciste infinita al desnudarte,
con tus pechos tan sublimes y esos ojos bellos de octubre,
que son trece los días de un mes en los que se alinean los instantes,
que son ya cuatro veces que te lo vuelvo a decir, que vuelvo a recordarte
y es que es tan difícil olvidar la razón por la que fuiste más feliz,
cuando comparas y el presente trae hiel en su adrenalina poco sutil.

Y aunque en mi corazón aún se habla de tus sabores,
y aunque en cada suspiro que me brota aún te saboreo,
me puede un poco la razón a cuatro años de ese año,
de esas lunas y la cama de ese hotel, de la tormenta,
de la azotea sin la guitarra, del no está bien y sortilegio
en tu cuerpo desnudo que trajo un Dios bajo tus lienzos,
el único en el que aún creo, pero que como todos yace lejos,
así que me he puesto a pensar si volver a verte como propones
sería una idea tan sensata como aseguras o disparatada como supongo.

De qué serviría volver a sonreírte de frente
si tu sonrisa no amanecerá junto a mí a diario,
de qué serviría volver a besarte frente al lago
si no volveremos nunca más, si no habrá nueva vez,
de qué demonios serviría volver a surcar tu cuerpo
si no podría acompañarte siempre, juntos hasta la vejez.

Probablemente no quiero volver a besar tus labios
si no habrá próxima vez, si no volveré a verlos,
si en Europa morarían mis más grandes anhelos,
y yo tan lejos, y tan propio de la ciudad de la que huimos,
de la ciudad a la que has regresado un breve tiempo,
como el agua a la arena sólo para remojarla,
quizás llueva fuerte mañana también en nuestra plaza.

No habrá un último round pelirroja de diadema blanca,
no habrá un hotel que pueda abarcar tanto deseo, tantas ganas,
no habrá un lago capaz de soportar todo el sudor que emana del amor
que hasta ahora prometes y tienes, cual si fuese posible uno y dos, o trece.

La tormenta ha escampado, y sonrío cuando te pienso,
ya no duele y el recuerdo más hermoso serán tus labios,
la perfección de tu sexo, la marca en tu tan simétrica espalda,
los ángulos pluviales de tus hogueras, las cincuenta dudas por si acaso,
esa noche y todas las tardes, las mañanas bajo el árbol, las huidas del mes de marzo…

La tormenta ha escampado y sonrío al desearte,
porque no hay deseo mayor, no hay fuerza más grande,
pero echarte de menos quizás sea más hermoso que volver a perderte,
que volver a pedirte que te alejes, que volver a aceptar la caída del vendaje
y sentir que no sana la herida de tener que dejarte,
y sentir que mi voz se incendia sólo si está de tu parte…

No habrá un último round pelirroja de diadema blanca,
no habrá un hotel que pueda abarcar tanto deseo, tantas ganas,
ni un instante en el que olvide tu historia, tus besos
y aquella canción que Fernando, aquel día, tantas veces nos cantó…

Hasta Ti Mudanza,
Hasta Tu Mañana,
Línea Sideral Acrobáticamente Guapa.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 03/06/2016
(De Fondo Fredi Leis Cantaba -Siempre Quiero Verte-)

Tintes Rojos

Después de estas cuatro estaciones
sobreviviendo sin ella cerca,
me limito a dar explicaciones acordadas,
a la prensa qué le importan las historias verdaderas,
a la gente de ornamenta qué le importan aquellas horas
en las que nos besamos, en las que no dejamos
un sólo espacio de piel sin armonizar…

Nuestro secreto aún vive en paz entre mis labios,
sé que aquel lunar visible en tu espalda
no podrá olvidar la angustia de vivir vacío,
sin mi beso seductor que tanto prometía,
sin mi beso suficiente capaz de sanar heridas.

Junio tiene tintes rojos por la sangre de unos cuantos
soles tristes, que se agotan cada lunes sin nosotros…

Me recordarás en el tacto de las ascuas que resoplan en el viento,
te recordaré en el tacto de las flores carnívoras, por su dialecto,
y nos volveremos a cruzar bajo la sombra de aquel árbol
que varias veces protegió los besos, dentro de aquel automóvil blanco.

La mejor bebida sin duda la he saboreado en tus labios
y aunque el tiempo trajo labios con tallos equivocados,
te confieso que el sabor exclusivo de tu amor no he olvidado.

Y es que junio tiene tintes rojos, por la sangre de unos cuantos
soles tristes que se embriagan, bajo la lluvia, pero sin nosotros…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 02/06/2016

Diciendo por Sentir #15: Aquel Mayo

Aquel mayo en el que renací, la lluvia inundó mi ciudad y aquel par de manos hermosamente diminutas mi corazón. Aquel año en que nació, una canción se grabó con cincel a mis labios, y desde entonces, dentro me viene goteando un amor que más claro no podría verse y ser.

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Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016

 

Cartas para el Agua de Parte del Fuego

Espiral magnética multicolor,
espacio breve que sabe de amor,
infinitos vitrales conservando
el secreto peor guardado,
huracanes absolutos que no entienden
de culpas intolerantes y cobardes inocentes.

Rascacielos presagiando un nuevo inicio,
mares mortecinos y un sendero que no es,
cartas para el agua de parte del fuego
y un ratito más durmiendo en tus labios, si es que quedan vuelos.

La vida es una espiral incomprensible e indescifrable,
si tus besos son el cielo para qué creo en tantos cuentos,
si el oxígeno me vive para qué me centro en otros cielos.

A la deriva o en caída libre
nos acostumbramos a la ciencia,
en la superstición hallar la fuerza
que nos debilite hasta llegar la extinción.

Aguaceros y erupciones volcánicas,
nos acostumbraron a la paciencia,
en la desesperación hallar constancia
que nos frena hasta llegar la devoción.

Apocalipsis en espiral, todos los días es el fin del mundo,
vórtice maligno y cruel, a dónde nos quieres llevar,
apocalipsis inmaterial, todos los días hay cuatro jinetes
que se montan en el mundo hasta hacerlo sangrar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016

Diciendo por Sentir #4: Quiebra sin Esperanza

Después del paso de esta lluvia sin pasteurizar, te escribo con los ecos remanentes del café que no me bebí, quizás te parezca mentira pero ahora que por fin nos despedimos mi vida entera se ha ido a la quiebra, facturan las penas.

Sin los besos que sólo el cajero automático de tus labios dispensaba, seguramente estaré con la vista fija en el suelo, con tal de no mirar la esperanza.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 21/05/2016

Carta con Destino a Berlín

Ich weiß, Berlin, Ich werde euch vergeben, Ich fand mich…

Conoceré Berlín te lo aseguro, el frío me hará un espacio en el centro de su corazón y un abismo de dudas se disipará, dejando pasar la claridad a la orilla de mi alma.

Sentiré el viento helando los murciélagos antiguos y cada mal recuerdo de dolores artesanos, habré olvidado, porque es tan fuerte el deseo de cumplir un sueño único, que podría olvidarme incluso de los vidrios que pisé hace lunas, con tal de librarme del suplicio que supone mal vivir.

En los días posteriores coseré mi corazón con el hilo de mi aprendizaje, sabré amar en idiomas distintos, ya no me preocuparé por la razón de mi existencia pero sí por existir de la mejor manera, aunque parezca mentira, surtiré la alacena de mi alma con las formas de perdón más sinceras y viviré con la paz que ahora mismo no tengo.

Lloraré, si es preciso, a los pies de la montaña del romance prematuro, quizás entonces pueda verte detrás de la puerta grande, por el centro del pasillo sonreír de maneras tan hermosas que incluso la aurora sienta celos de ti. Me quitaré el sombrero a tu paso y aplaudiré a los contornos de tu cuerpo, por su hermosa excelsitud, por el recuerdo encamillado de mis manos en tus bordes, de mis labios en las noches, encerrados, en la cama más intensa de cada bocanada.

Conoceré Berlín y entonces me habré encontrado, entenderé cada acto y cada paso que di hasta encontrarle, entenderé los porqués salteados del desastre, de la pérdida y falta de tiempo a la que siempre aludimos en forma de excusa inconsonante.

La cerveza, el chocolate, pero avistar nuevo plumaje, toda cortesía obtenida por sabores clandestinos venideros, talvés lluevan canciones en el centro de mi cuerpo, y un tatuaje con las iniciales de la que siempre amé aparezca o desaparezca, depende tanto del clima mi gana de sentir, depende tanto del viento mi gana de escribir.

Conoceré Berlín, en algún momento, te habré perdonado ya por el tiempo, que me hiciste anteponer a lo hermoso de vivir, por estarte queriendo…

Te veo en Berlín o no te veo más, de cualquier modo, supongo, que será conveniente sonreír.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/05/2016

Patria y Hogar en la Cama que Estés

El breve recuerdo de tu cuerpo
es infinito e incorpóreo lamento
por dejarte marchar con el viento,
mismo viento socavando los cimientos
de un verano que no volverá a vernos,
de un verano del que hicimos vino y versos,
de un vino más añejo de lo que sería nuestro amor,
de unos versos en piel de posible que ya se me olvidó…

Y hoy respiro bajito sentado a la vera del mismo camino,
recordando el calibre que disparaban tus ojitos dormidos,
tus uñas pintadas de rojo aferrándose a cada motivo
que me hizo querer hacer patria y hogar en ese mismo lugar,
en esa misma cama adornada por tu cuerpo bonito…

Porque verte acostada y desnuda a mi lado
era más bello que encontrar un manantial inagotable de oro,
valía más susurrarte despacio, motivos de fuertes palacios,
para dejar descansar a la Diosa que anida, sutil, tu regazo.

Llámame cualquier tarde de enero
si me quieres invitar a escapar,
lo dejaría todo por ti, como ayer
te dejé por ir a buscar todo, sin más,
si acaso no quieres volver
sólo invítame a un último instante
posado en tus hermosos labios pluviales.

Porque verte acostada en la cama de nuevo
podría ser la respuesta final a mis inquietudes,
quizás el horizonte avanzaría constante si vuelves
en una barca de dulces cerezas cansadas
devolviendo el sabor a mi triste boca ordinaria…

Y haré patria y hogar en la cama que estés,
serán para mí, el mejor cuadro de Octavio Ocampo
tus desnudos soles y los mejores versos de Sabines
tus constantes sonrisas bemoles.

Haré patria y hogar, te lo juro,
en la cama en que reposes tu orgullo
y vuelvas a abrazarme con tus piernas, despacio,
dejando indeleble el amor al centro sereno
de nuestro desnudo e imperfecto paisaje impetuoso…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016

El Templo de Ptah

Fue en un concierto de rock
donde perdimos cordura,
donde la contemplación y el amor
convertimos en locura.

El estridente sonido imprudente,
las llaves mortales de la depresión,
me gusta el vestido que traes
y tú no me quites la emoción.

Varamos en una estrella muerta,
nos llenamos de sangre las penas,
fabricamos pequeños asesinos
que ahora en el pecho nos dan golpecitos,
como duendes incansables en flor…

Llámame cualquier día, yo estaré para estar,
tendré el hambre dispuesta a tocar,
búscame entre el bolsillo secreto de tu falda,
donde te guardas los modales y el azar,
escúchame en el fuego de aquellos mecheros
y jura por ti que no me vas a olvidar…

Fue en un concierto de rock, el verdadero último beso,
el verdadero último verbo que nos supo cantar,
nos hizo perfectos el tiempo incluido,
nos hizo dichosos el sexo al final,
hoy bebo tus últimos cuatro suspiros
y el abrazo que yo nunca supe apreciar…

Fue en un concierto de rock, fue en el templo de Ptah ,
eres la llaga en mi acorde solito, el epíteto de mi marca dorsal…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016