En la Caída Libre de un Copo de Nieve

En la caída libre de un copo de nieve
yo intenté refugiar su anarquista manera
de enfrentarse a sí misma y a la incansable marea.

Su letra era un centro de gravedad,
en el que toda la fuerza del mundo convergía
para rozarme la cara con su voluntad.

Y yo quise creer que el infinito empezaba en su piel,
que en las estrellas del firmamento era ella quién se escondía,
así que seguí con el honor y la valentía de una gelatina de naranja
que vio de frente el mar y se puso a temblar.

Pero como toda playa siempre tiene su huracán,
nuestra historia se la llevó una corriente intensa
de viento y lluvias, de estruendos y golpes
que daban de frente al sabor vencido del alquitrán.

Y cesó la nieve, ahora viene en forma de luces
que se elevan hasta el cielo desde el centro del mar,
el fuego ha incendiado el bosque que me prometió,
fue sólo un sueño, tan sólo un invento de su mirar.

Y ya no quise creer que el infinito acababa a sus pies,
que en las lágrimas de la luna era ella quien se reía,
así que seguí con la tristeza y con la hegemonía de un rayo de luz,
me hinqué a orillas del río de fuego y en sus complejos me callé…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 08/06/2016

Anuncios

MOR en Caída

Una pócima en receta, para el mal de ti,
una mezcla mágica de salitre y alquitrán,
los dos últimos besos de tu engaño,
una pizca de tu desnudez para embriagar…

Un copo de nieve deshecho a tiros,
los nueve estigmas de prestidigitador,
un león sin dientes de armonio ni sexo,
no te das cuenta pero algo está ocurriendo.

Eclipse de vida con sangre azul arterial,
cremación de un mal amor antojadizo y cruel,
materia oscura de un corazón en decadencia,
al final no es tan especial este MOR en caída.

Prometiste tantas cosas, me quedó la insatisfacción
de una maga tonta con Jolly Jokers escondidos en las mangas
y saben las espadas que atraviesan corazones que me voy,
que no se vuelve a morir ya muerto, devastado y sin color.

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 06/03/2016

Muchas gracias por sus ojos,
también les invito a leer estos poemas:
Cincuenta besos, dos amantes y una misma soledad
Elegir(te)
Al pan, pan y albino vino
La Blanca más Morena que Besé
Yo Escribo Para Usted