Luz de Saturno

Tantos silencios que desperdiciar,
una mirada incapaz de desconfiar
y todos esos besos que siempre saben mejor
si amanecen en aquel cuento que sabemos tú y yo.

En el que el sol extingue la falta de sinceridad
y la lluvia promete que ya no promete soledad.

En el que la luna amanece luz propia y de verdad,
en el que la marea siempre sabe alcanzar nuestra libertad.

Tantos silencios que soportar,
una mirada libre de todo antifaz
y todo ese amor que siempre es mejor
si no se frena ante la luz de Saturno y su don…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 18 de noviembre de 2,017

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Aroma a Paraísos

De los límites mortecinos de una despedida,
se quedaron los impulsos mal besados,
estornudos de total melancolía
y unos cuantos siglos de costado.

No es que sea tan difícil salvar el alma
o los labios de aquel ser al que se ama,
no es que sea posible lo imposible
sin retrovisores o acrobacias.

Pero si asoma Saturno, su pecho, un martes de diciembre,
quizás no quede esperanza y sea tan sólo su cadáver
el que ya no se mueve, el que ya no se espanta,
por eso no mires atrás, atrás no está mañana…

De la piel de su dulce mirar,
del bullicio en silencio de su andar
y de su bien escrito en bolsas de té
aprendí que la vida no es ir con sed.

Sacié el hambre de líquidos sueños
al morder su centro de hemisferios clandestinos,
sabía tan bien, lloraba después,
porque su culpa era tan sólo un aroma a paraísos.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 28/06/2016

Lunas de Papel

Me ha conmovido, como nada, verte así,
desnuda y sin prejuicios sobre mi cama,
sin bandera entonando un himno emocionada
y tu nombre bonito que nunca me aprendí.

Dicen que hay fuegos que existen
más allá del entendimiento humano,
dicen que hay llamas que llegan
para quedarse a calentarlo
y que hay secretos también
por encima de las sábanas.

Pero en ti siempre hubo algo más,
el cobijo en tu piel es de respetar,
no conocí una ciudad más bella
que la que traes fija en tus alas
y justo en tus aceras es donde quiero
quedarme a respirar tu oxígeno de invierno.

Lunas de papel añadiste al cielo de tu cuerpo,
eucalipto a la voz de la lluvia y tantos versos,
ese viaje entre cometas fue de lo más sincero,
no he dudado un segundo de tu buen recuerdo
y me sigo quitando la ropa si pasa otro momento
en el que insisto en pensar que volviste a la ciudad,
por una casualidad de acuarela al despertar.

Me ha conmovido tanto recordarte así,
desnuda de piel y motivos sobre mi pecho,
con estrellas decorándote la espalda
y aquel viento de tarde que nadie más escuchaba.

Lunas de papel añadiste a mi fuego,
los días transcurren bellos en Saturno
y yo te sigo queriendo…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 20/06/2016