Paso Silente

Caminará lentamente
por el valle perfecto
de una maquinaria consciente,
deambulará haciendo suyo
el temor de otros ojos fecundos
y no se detendrá aunque su paso sea silente…

Se llevará
lo más valioso que en vida
tendrá su voz,
se esconderá
sobre sus hojas y espigas,
le morderá
como se muerden las rimas…

Y yo estaré
un poco a distancia
pero tan presente,
eclipsaré
esa pequeña lágrima
y la entenderé…

Caminará lentamente
por el mapa perfecto
de una maquinaria inteligente,
deambulará haciendo nuestro
el dolor en un cuerpo en luto
y no se detendrá aunque su paso sea silente…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 28 de diciembre de 2,017

Profecía

Puntual,
cesará la vida
cuando los territorios
de la muerte, que en mí duermen,
se despierten del letargo;
brutal,
caerá la mano
de cada sueño roto
en respuesta a los querubes
que se olvidaron de mis andamios.

Profecía,
1,2,3…

Yo
mismo
quiero…

Siete besos de dragón
y un alma en pena
descansando en una acera
que parezca habitación.

Cuatro niñas tan felices
en la piel de un precipicio
que no da paso al vacío
y sí a cada milagro que les ofreciste.

Dos huesos de la saciedad,
humo experto en regresar
porque de apariencia nunca estuvo hecho el mar…

Puntual,
caerá la tarde en que te amé
sobre los hombros excelsos
de otra chica que me ame
y que entienda mis pasos;
brutal,
caerá la espada de los tristes
impotentes de hojalata
esperando que las lluvias grises
no cercenen cada poro de sus caras…

Profecía,
4,5,6…

Puedes ver
en tu colmena
la vida florecer…

Como yo
vi el milagro
en tus ojos
aquel marzo silente
en el que te besé.

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 21 de febrero de 2,017

Este Descomunal Ir y Venir

Es descomunal este ir y venir,
del principio hacia el final,
correr en ciclos repetidos
que no llevan a ningún lugar
pero que nos devuelven de la tristeza a cantar.

Será la clase que le pongo a la elegancia
o el color de tus ojos rudos la razón,
será que no escucho nunca el móvil sonar
o que no nací programado para contestar.

Voy a seguir cantando a tu recuerdo,
no voy a olvidar tu dirección en Seattle,
ni que le dije a todos que estabas más lejos,
que ya no volverías a esta cruel ciudad.

Me voy a reír de las películas que veías,
de que resultaste ser otra Miss Carrousel,
de tu falda a cuadros sin principio, ni final,
de las promesas que te hice, de no cumplir al menos una,
de cumplirle, al menos cinco, a tu amiga la santina,
de esta ida y vuelta con destino
a nuestro sitio preferido que es ningún lugar.

Es descomunal ser niños y resolver las cosas
con más inteligencia que la de un adulto,
al ser adultos tener ganas de volver a ser niños,
dejar de soñar con Disneylandia, comenzar a entender
que el tiempo vuela y pasa, que la soledad es recurrente,
que ya nadie nos espera en casa,
que debimos quedarnos juntos,
que debimos tantas cosas, debimos y nada.

Voy a seguir cantando a tu risa,
no voy a olvidar tu desnudez en retrato,
tu cuerpo de diosa experta en acrobacias,
que de ti jamás se me han quitado las ganas,
por fin, me voy a beber el Jack Daniels que me regalaste,
lo voy a dejar de esconder en el zaguán de mis desastres.

Me voy a reír de las historias que escribías,
de que resulté ser un extranjero más que se iría,
de tu tierna locura sin principio, ni final,
de las promesas que me hiciste, de tu aderezo de aceitunas,
de la comida francesa que nunca pudiste emular,
de esta ida y vuelta con destino,
sin documentos, caminos o heridas,
a nuestro sitio preferido, aquel silente bar a escondidas.

Es descomunal este ir y venir…
¿Cuándo volverás?

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/04/2016


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La Fotografía: El Viaje de la Vida, es propiedad y arte de Rocío Pardos a quien pueden seguir a través de su Blog: FOTOGRAFÍA ROCÍO PH y también pueden seguirla en su Fan Page de Facebook: UN VIAJE DE DIEZ MIL KILÓMETROS EMPIEZA POR UN SOLO PASO

Silente Acrobacia Perversa

En una acrobacia perversa, hacer el amor, hasta volver a encender estrellas muertas, besar el instinto más intenso, mordida de colmillos formando un tridente. Te cuesta volver a despertar de ese sueño que se derrama, cual lava ardiente, esa noche secreta del tiempo en que todo fue tan presente. Y las sombras aún unidas jadeando con todos los dientes, la espermática luna rozaba el instante celeste, era el vaivén, o el hedonismo, el desastre de hamaca, con besos de boca inclemente o talvés tenerte conmigo… Seguir leyendo “Silente Acrobacia Perversa”