Quererte Infinito

Para describir la locura con que te amo,
preciso de un poema y dos abrazos,
para entregarte otra vez cada promesa
y en tu boca grabar toda esencia,
de lo sentido a experimento adherido,
necesito el momento indicado a la luz del amor,
llorando de rabia por no amarnos bien, antes de
comprobar que efectivamente no nos dejaremos de querer.

Te voy a dar el poco o suficiente amor que me nace,
el resto lo harán surgir tus manos de mi piel,
lloverán pancartas con nuestros nombres
jurando que existe el Edén, allí donde se amen dos,
donde se amen cuatro o se amen cien, aquí tú y yo.

Para conquistarte me basta quererte infinito,
hacer que la lluvia escampe por ti
y construirte con mis propias manos un sitio
en el que tú seas la única reina de mí.

Te voy a sacar a bailar con el dulce,
dolido y naciente, sincero y discreto
marrón, del horizonte, que veo desde mi ciudad
y si no te basta, te juro mi niña que no te dejaré de besar.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 06/06/2016

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Diciendo por Sentir #19: Al Misterio de tu Amor

Pero al misterio de tu amor, atípico y sustancial, es a dónde pertenezco, por siempre, por ahora o tan sólo por un momento más, sin que el tiempo tenga que importar.

Para ti este trocito de mi voz…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 06/06/2016

Serenata a la Luz del Amor

Una serenata bonita sólo para ti,
un canto de voz barítono que nace de mí,
unos besos de luz y un torrente de sal,
promesas desvanecidas por la realidad,
seis lunas con sabor a diciembre y su temporal,
un trocito de mar, un silente maullido de sirena
que se resiste a callar, que se resiste a flotar.

Dos colibríes se abrazan de frente,
no hay dudas, es lo que se siente,
yo quiero quedarme a vivir en tu risa,
hacer de tu vida mi cruel herida,
quedarme no porque quiero
sino porque, por más que lo intento,
no puedo escapar, no sé escapar
y aunque lo he deseado no te dejo de amar.

Pero también sé que nadie en el mundo me ama como tú,
que nadie es tan tonta como para herirme, sólo tú,
pero tienes tu gracia cuando te desnudas el alma
y perjuras que es la última vez, que serás la mejor de las damas,
si eres daga, igual, no habrá manera de saberlo si se va a desangrar.

Pero también sé que nadie en el mundo me ama como tú,
que nadie es tan lista como para hacerme feliz, sólo tú,
y aunque tienes desgracia en las pupilas que me miran así,
yo te juro que a ninguna le hice el amor como a ti,
otras fueron mejores que tú, pero yo quiero ser el mejor sólo aquí.

Bésame y escucha esta serenata a la luz del amor,
no tengo miedo de decir lo que siento como lo siento,
no tengo miedo de dejarme amar por la estampida
que supone saberme perdido en tus manos de niña,
tú no tengas miedo de dejarte arrancar toda vida
anterior, que lejos de mí te hizo ser desdichada,
porque quiero hacerte feliz y hacerte reír, dejarte la mecha encendida
y explosionarte el corazón con cada beso, con cada lunar de caricia…

Una serenata bonita sólo para ti,
un canto de voz barítono que nace de mí,
dos amantes que siempre, que antes, que hoy
y no quiero pensar que esto no te lo doy,
eres una abejita dorada, la belleza de una maravilla rajada,
dos gotitas de miel derramadas, en el abecedé perdí otra vez,
eres rama, raíz, un enjambre y cuarenta mil maneras de mejorarlas…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 05/06/2016

Diciendo por Sentir #8: Norte Celeste

Ana, quizás el mundo sea un poema y tus manos una alianza, entre el dolor más sublime y una sobredosis de esperanza. Quizás yo habito un planeta del que tú serás la principal de todas las estrellas y tu boca el norte celeste, de todo mensaje, descorchado en la palabra…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/05/2016

El viento a favor o en contra mecerá las mareas, nos llevará con fuerza aunque no sepamos hacia qué lugar será. Lo único que sé es que antes de zarpar, en busca de la verdad, te quiero ver feliz.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 21/05/2016

Ecos de Canciones Tristes

Tengo en mis huesos marcado a fuego tu nombre,
traigo entre mis cabellos escondidos tus recuerdos,
a veces, desde muy lejos se escuchan ecos de canciones tristes,
pero son ellos… Tus recuerdos deslizándose en mis oídos
como arena en el reloj… Y es el tiempo tan infinito como tu voz.
No hay otros caminos, no existe otro destino,

hay clavadas agujas en cada punto cardinal de mi cuerpo,
imagíname como el mapa de tu planeta, y los sitios marcados en mi piel,
los lugares por descubrir, esos que aunque aún no lo sepas, guardan tesoros para ti…
No hay otros caminos y la brújula de mi corazón lo sabe más que yo.

Avanzo a cuenta gotas por placeres de mi ayer,
en los que me acompañaste, fuimos parte de ese tren,
suicida por encargo es mi pasado, duele fuerte este desorden
que me habita la memoria que no duerme en neceser.

No hay libertad en los remansos, los mares ya no aplauden a mi paso,
me agobia la rutina si se trata de no ser yo, me mata tu distante
tono mortecino, y es secreto a mil oídos el daño cometido.

Yo me escondo entre el guiso de tu cuerpo desnudito,
me deleito con el vino de tu vientre cosidito
a mi sexo asesino, de aburridos días clandestinos.

Encontramos entre tu piel y mi piel un momento a solas,
para ahondarnos en las profundidades de nuestro propio ser,
yo te descubro siendo un ave de majestuosos plumajes,
tú me descubres siendo constelación de estrellas salvajes,
las que se encienden de lujuria y desenfreno cayendo sobre tu cuerpo.

Van las penas a asomarse entre la rendija de los ayeres,
y sin embargo conocerás que días mejores están por amanecernos,
no es otro gramo de paciencia el derramado en vano,
retenme entre tus brazos, apriétame contra tu pecho,
cuando me desarmes y me hagas parte de ti otra vez, no te quedarán dudas.

Por que vivir no es la insatisfacción,
lo es algo que huele a formol,
a muertas flores silvestres
y a caerse para siempre.

Un sonido de amor nos puede salvar,
un punto de fuga y la ebullición
de las tormentas inauditas que nos gritan.

El punto de quiebre será siempre el que nos divida,
baja la guardia, desnúdate de prisa, trae la merienda,
esta noche no negaremos por tercera vez a la estrella,
ni venderemos la mejilla salpicada por su esperma.

Porque vivir no es la insatisfacción,
vivir no lo es, lo es su depresión,
caída libre hacia un vacío sin color,
berenjenas y hortalizas sin sabor,
que vivir no es la insatisfacción,
porque vivir no es la insatisfacción,
es creer en el futuro sin sanar de una vez,
es vivir mendigando lo que fue, y llover,
llover pasado de tristeza y perecer,
pero vivir no es la insatisfacción,
vivir no es la insatisfacción, esta vez no…

Esta vez, quédate a vivirme,
en esta, la primera de todas nuestras mejores noches,
y mañana, al primer sol del florecido alba,
verás mi vida que a puntos se ha cosido a tu espalda,
que este hambre no sólo es de piel, sino también del corazón
y del sabor de los besos que nos damos, siempre con más ardor…
Quédate a vivirme y desnúdame hasta la sombra…

Porque vivir no es la insatisfacción,
vivir no lo es, lo es su depresión…


Este poema es resultado de una colaboración con Ana Isabel, del blog versos en tu piel
Les invito a visitar su blog y a seguirla.


© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ana Isabel – Versos en tu piel
Ciudad de Guatemala 07/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar,
para leer más de mis poemas visita mi sección: Colaboraciones



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Dulce Sol de Mi Poniente

Que cada boca besada me perdone la vida
por tomar la tuya como única y primera,
y cada cuerpo, llevado al extasiado nirvana,
por tomar el tuyo como exclusivo y primero.

Que me perdonen la vida las decenas
porque creo que la unidad me satisface más,
que me perdone la vida aquel instante
en el que creí irrepetible todo aquello que sentí…

Que cada piel acariciada con magia y candor
me perdone la vida por hacer único tu calor,
por no pensar en más piel, ni en corazón,
ni en un color que no sea el de tus ojos…

Que me perdonen la vida los diecisiete
mejores orgasmos de toda mi vida,
por no recordar lo que vino después,
por arrebatarles corona y reinado,
por sólo recordar que después del amor
lo único que quiero es dormir a tu lado…

Que me perdonen la vida los cientos de te quiero
y los pocos te amo que alguna vez pronuncié,
la eternidad que una vez prometí y olvidé,
porque todas esas palabras absurdas borré
y si las he llegado a decir muy sinceramente
ha sido a ti dulce sol de mi poniente…

Que cada amor incompleto de anteayer
me perdone la vida por tener un único amor,
que me perdonen la vida todas esas noches elegantes
y aquel rubí Merlot intenso en boca de tres…

Que me perdonen tantas horas sublimes,
los besos hermosos y hoy decapitados,
que me perdone la vida mi pasado
por el presente y futuro
que quiero elegir para mí…

Que me perdonen la vida
porque la única que quiero eres tú…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/03/2016

Muchas gracias por estar y por pasar a leerme.
Para leer más de mis poemas visita  mi sección Poesía.

Mi Instante de Calma

Manos sobre el roído rostro del tiempo,
una esperanza saborizada con besos,
el sobrante de los materiales de la creación
Dios los utilizó para darte la respiración.

Guarda mis secretos en lo más interno de tu voz,
que nadie sepa que te amo como te amo,
imagina los niveles de envidia disparados contra ti,
que nadie sepa la manera en la que te miro,
ni lo que me causa tenerte desnuda en mi cama,
que nadie se entere de nuestros incendios de magia.

Me gusta tu forma de andar, tu trapecio de migas de pan,
el solsticio impregnando la bendición de tus venas,
y la esdrújula en tu almohada cuando respiro en tu espalda.

No eres más hermosa, sólo porque no te da la gana,
pero a mis ojos, divina, cada día te haces más ara,
yo me quito el sombrero de rodillas si a caso usted pasa,
me sacudo el alma gastada si ocurres en mi instante de calma.

Me inspiras los versos más sensatos y educados,
me inspiras los actos más intensos de mi abecedario,
yo tengo una meta en la vida que lleva tu nombre
y doscientas razones de sobra para no dejar de amarte…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 14/03/2016

Gracias por sus ojos y por estar,
también les invito a leer estos otros poemas:
Besos de Azafrán
Quinientas Nubes de Luto y Dos de Gris por si las Dudas…

Mundo Nuestro (Nuestro Mundo)

Vivo aquí, en un mundo nuestro, a través de una webcam te cuido mientras duermes, lo disfruto porque es algo temporal, algo que te recordaré hasta el cansancio cuando nuestras manos se cansen de todo, menos de entrelazarse entre sí, menos de los paseos por el jardín, menos del -Buenos días amor, es curioso que mi mano te siga buscando con el mismo miedo de que no estés, como en aquellos días cuando me escondías en tu cuarto y nos besábamos la piel.-

Vivo aquí contigo, sólo contigo, y quiero vivir siempre así, junto a ti, demostrándote al final de mis días respirando, que todo lo que dije era cierto, que sólo me gustabas tú, que mis besos ya eran para siempre solamente tuyos, y que mi cuerpo, y que mi amor, y que mi sexo, y que mi ternura, y que mi verdad, que no quise nunca a nadie más en mi vida, que nací ese día en el que sin necesidad de decirlo me dijiste -Sí, a todo sí-
Camino muy rápido, pero a tu lado he decidido ir siempre a tu ritmo, cuidarte siempre, ser sólo tuyo, aunque rebaje en diez de estatus el arrabal del gato que te conquista día con día, no importa, porque mi hogar lo he encontrado en ti, y el lugar más seguro entre tus brazos, y entre tus piernas, mientras la vida me bendiga con ese placer de inmortalidad, de resurrección de cada célula mía que quiere poseer a cada célula tuya…
Sé que desde ya, podemos estar seguros y vivir felices así, soltando todo pasado que no tuvo que ver con nosotros, en proceso de la eternidad de nuestro amor, no existió nadie más, no intentes ni siquiera recordar, porque al mínimo intento ahí estará la imagen y sensaciones de mi boca en tu cuello, mi mano entre tu ropa interior y mi corazón rendido a tus pasos, con las manos afiladas, pues eres mía, y lo has sido siempre, nacimos para encontrarnos, descubrirnos y amarnos siempre, y no hay cabida para mínimo recuerdo de tu pasado, y no hay recuerdo mínimo de mi pasado en mí, el único pasado que conozco es el de tu labio por mi piel, y ¡Vaya que ha pasado…!
Te amo como ni yo mismo sé que te amo, daría mi vida por ti, y hasta el último latido de mi corazón ten por cierto que estaré enamorado de ti y planeando la mejor de mis caras serias para enamorarte desde el cristal del traje de astillas, pero para eso queda mucho tiempo, y claro que sería más sexy largarnos juntos, como quiero que acostumbremos, incluso de esta vida, para juntos llegar a la que venga. (En ese caso ambos sabremos enamorarnos, porque estar serios y con los ojos cerrados ya nos ha enamorado, a ti de mi cuando me has visto dormir a tu lado, a mí de ti cuando te he visto dormir a mi lado) (¿Qué si habrá erección también? Bueno, lo intentaré…)
Si algún día llegas a dudar de si soy el indicado para ti, el mejor, sólo recuerda la vez en la que te pregunté si te hacía sentir cosquillas en el clítoris… Si dudas de lo que sientes, seguro no dudarás de las ganas que tienes de mi lengua en ti, así que vendrás a mí de todas formas y algo lindo haré ese mismo día o al siguiente para enamorarte de nuevo, para que vuelvas a despertar a ese amor que se distrajo, aunque si no lo dudas mejor, porque no pienso dejar de conquistarte y enamorarte nunca, como no quiero que dejes de hacerlo tú, y porque no vas a encontrar a nadie mejor, como sé que no existe para mí nadie mejor que tú. ( Y no pienso dejar de hacerte sentir esas cosquillas)
Tengo la experiencia de un gato sin soberbia, en esto de vivir, nula, la verdad es que ya no me ocupo tanto de preocuparme de las cosas sociales, culturales, vivenciales, gramaticales, políticas y pendejistas, yo vivo si usted respira cerquita mío pensando: -Que bien me besa y me hace el amor este loco, se nota que lo enloquezco, que le encanto y que por eso lo hace tan bien.- (Somos gatos, vale la soberbia en tarros)
Vale tanto que espero no se pierda la hermosa costumbre, ni se pierdan los mortales que fisgonean las redes sociales en busca de algo diferente, el hecho de que algunas de las frases de tus cartas y poemas vayan a dar a mis publicaciones, y que algunas de las frases de estas manos que te encienden con su voz, vayan a dar a tus publicaciones en redes sociales, al oxígeno acelerado en tu respiración, al sístole bravo de tu acelerado corazón, y por qué no, una que otra en húmedos besos bajo tu ropa interior.
Soy el hombre más afortunado de la existencia, nací demente, canalla, vago, vendedor de flores sin aroma, guitarrista de guitarra sin cuerdas, cantante afinado en G de Gato, nocturno, gruñón, bribón, loco,  soberbio, insurrecto, sin ganas de agradar, sin ganas de tantas cosas, incluso de dormir, y aún así me amas con todas tus fuerzas y mucho más, y lo de la lista o lo has resuelto para restaurarme, o lo compartes y disfrutas a mi lado, soy tan afortunado que me besas los labios y el cielo mismo me cuenta que está hecho de.
© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 22/04/2015

Ese Amor Incivilizado que Tanto Esperabas, Soy Yo…

Ese rojo intenso de la constelación de la que vengo no es casualidad y mi intensidad ahora está en donde debe, en ti. No hay otro lugar, no hay otro hogar para mí. Eres la luz clara del astro más brillante en el universo, esa que predestinada para mí llegó a iluminarme, a marcarme el camino correcto, luego de haberme perdido por mano propia tantos años.

 

Hay dentro mío un rebelde, inconforme con las costumbres obsoletas, enardecido y vivo para con lo extraordinario, y sí, yo fui el que se partió de risa cuando el sacerdote dijo que Jesús nunca se hubiera atrevido a posar una mano sobre la piel de la Magdalena, con malas intenciones, porque jamás he creído que el amor y el sexo consciente sean una mala intención. Sí, yo partí el retrovisor de la patrulla de policía, de antebrazo como copiloto de aquella motocicleta roja, luego de su intento de mordida y extorsión, y sí, yo  me enamoré de ti hace muchísimos años, y a la distancia te hice mía. Sí, yo continué gustando de ti, sí, me importó muy poco quien estuviera a tu lado, porque en realidad tu dueño siempre he sido yo. Y la dueña de mis atenciones, de mi lucha infinita, de mis cursilerías, de mi pensamiento, de mis ganas y emociones más profundas siempre has sido tú.
 
El concepto que tienes de mí, es más amplio, incluso, que el que yo podría tener de mí, eso me reta a ser cada día y cada momento mejor para ti, nunca voy a dejar de ser lo que en esencia soy, este terco e incansable Luis Eduardo que te adora obsesivamente, tanto que tras diez años llegó a tu puerta vestido de extranjero, tal como lo prometió y perjuró, para quedarse por siempre contigo, para reclamarte como suya y sólo suya. Decidido e inconforme con la mediocridad, quiero que seas la princesa rebelde que se escape conmigo, a como dé lugar, vamos a ser libres, vamos a estar juntos, en nuestro propio universo y constelación, esa exclusiva para este amor valiente, reservada para nosotros, para ti y para mí, para nadie más.
 
Voy a luchar codo a codo y alma a alma contigo, eres mi razón y causa, sé que el resto de mi vida no lo quiero compartir con nadie más que contigo, sé que eres la mujer a quien quiero amar, seducir, enamorar, conquistar y cautivar a diario por el resto de mis horas infinitas. 
 
Quiero vivir contigo y no sólo vivir en un espacio físico, sino hacer del universo entero nuestro hogar, todo nos pertenece, tanta grandeza sólo puede pertenecer a un amor así de inmenso como el nuestro, cada ventisca, cada gota de rocío, cada estrella nacida en el cielo y cada ciudad del mundo son sólo decoraciones para que vivamos este amor, inmensamente, intenso como nos plazca.
 
 -Las cosas no tienen que ser como todo el mundo dice que son-
 
No somos amantes de promesas rotas e inconclusas, somos amantes de pactos tangibles, de amor real y natural, de libertad conquistada con valor y corazones fortalecidos.
 
Eres todas las canciones que me erizan la piel, eres cada paisaje que resalto con mi mirada fija en él, eres cada mar en el que quiero adentrarme, cada verano y cada nota futura nacida de mis manos, mi mente y mi voz. Eres cada letra de mi poesía, cada rabieta de mi rebeldía, cada sonrisa insumisa de mi viveza, mi sol de las cinco, y la brisa fresca, todo, el alma, el sentido, cada sentido, cada poro de estrella, cada cabello de luna, uno a uno los ojos del tiempo, mi tiempo…
 
Cada nudillo de mis manos, toda la fuerza de mis brazos, toda desembocadura de mi valentía, el infinito de ébano en mis ojos, mi culto secreto a lo extremo, mi devoción a la lluvia a destiempo, a lo inesperado, a las curvas peligrosas y a derrapar… Todo, todo, en tu cuerpecito e inocencia, todo, eres para mí. Todo cuanto necesito y requiero para ser feliz y libre por completo.
 
Y todo eso que no imaginaste nunca querer tanto contigo, eso soy, todo eso que sobre pasa las barreras de cualquier cosa que pudiste desear exclusivamente para ti, eso soy, ese amor incivilizado que tanto esperabas, soy yo…
© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 10/01/2016