No me cansaré de pedir al universo que gire de modo inverso y nos devuelva a ese momento… Aunque no te lo diga a diario y te evite, siempre te quiero.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de junio de 2,018

Escrito #59 de la selección Messieral MMXVIII

Publicación Original: https://messieral.com/2018/06/03/siempre/

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No me cansaré de pedir al universo que gire de modo inverso y nos devuelva a ese momento… Aunque no te lo diga a diario y te evite, siempre te quiero.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de junio de 2,018


A-la-luz-del-día-PGN-24

Siempre Más…

Te miro chiquitita
desnuda sobre la cama,
leyéndome palabras
que sólo suenan bonitas en tu boca.

Te miro preocupada,
la vida trae trampa y maña,
como traemos tú y yo
saliva y alma de muy cerquita.

Eres el sentido de mi vida,
el refugio de mis angustias,
tú tienes el don de hacerme sentir
invencible ante lo que pueda ocurrir.

Eres los besos y el amor
que quiero saborear a diario,
una manta de caricias dulces
diseñadas exclusivas para mi piel.

Te amo, sin miedos, te amo,
con todo mi esqueleto de triunfos,
con todo mi cielo de fracasos.

Te amo y no hay tarde más bella
que la que arde en tu mirada y en tus cejas,
eres el mejor verso que me nombra,
eres todo y siempre más…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de febrero de 2,016

Origen: Siempre Más…

Los Besos de una Noche Para Siempre

Después de hacerte el amor
te escribiré dos canciones,
una hablará del perdón,
rencor sin las soluciones,
y otra dirá que te amo,
como en verdad no te amé,
se escribirán otras constelaciones
en tu taza de café…

Y a lo lejos me perderás de vista
pero la radio te traerá mi voz,
no llorarás, pues lo sabrás,
que hay horizontes que no se deben pisar;
A toda prisa y con la misma emoción
escucharás ladrar a los perros,
gruñir al temblor, poesía sin el dolor.

Sabremos distinguir lo que es real
de lo que inventamos con crueldad,
lloviznará con el ímpetu debido,
nos besaremos a la distancia sin ese abrigo
que producían en los faroles nuestras aceras
y aunque vuelvas a verme, tú, no te calles,
enciende el silencio con voces ausentes,
deja de decir mi nombre para poder volver a verte.

Guarda los besos de una noche para siempre,
no hay amor más eterno que el que contigo aprendí,
todo lo que empieza en octubre se estrella en diciembre,
así que no olvides la historia y diles que no todo pasado es silente.

Y si me ves caer desde el balcón,
no tengas miedo y no me salves,
es mi alma que juguetona
intenta aprender dónde empezó la ilusión…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24/08/2016

Diciendo por Sentir #19: Al Misterio de tu Amor

Pero al misterio de tu amor, atípico y sustancial, es a dónde pertenezco, por siempre, por ahora o tan sólo por un momento más, sin que el tiempo tenga que importar.

Para ti este trocito de mi voz…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 06/06/2016

El Secreto de las Almendras y el Ébano

Una millonésima de segundo
y dos caminos se entrelazaron,
una mirada, un sonido, un minueto,
la taza de café en la mano ya humeando.

Borró la vida el empeño de la distancia,
a veces los corazones se abrazan con más fuerza
que todas las ganas sosegadas…

Y vino una estrella recién nacida
a hablarles de las bondades del alma,
del cielo infinito de posibilidades
que el amor abre a los corazones
que aman con el cuidado de antes,
haciéndolo perdurar ahora y más tarde,
con nieve escarlata y el sol del andén
que nunca y jamás querrá apagarse…

Una millonésima de segundo, se cruzan dos miradas,
si no es amor a primera vista, supongo, que es otra cosa,
una millonésima parte del corazón aún no convencida
se pone curiosa al ver que se acerca el alma gemela
y las aves de purpúreas alas adornan el cuento,
no miento, lo he visto y ahora yo sé que lo siento…

Borró la vida los imposibles con un beso,
con secretos de las almedras y del mismísimo ébano…

Y vino un silencio impecable a rozarles la cara,
un frío hermoso a rodearles el corazón y sus ramas,
me puede decir que ese frío es pura pasión, no puedo callarlo,
pero sí tú te acercas a mí, te juro, no me hace falta un milagro…

Te resumo una historia en tus labios de antorcha,
me arodillo ante tú respiración si ella no me abandona,
te regalo mi mejor amuleto si aprendes a guardar secretos
y le gritas al cielo con toda la boca al comernos el cuerpo,
que eliges mis rumbos para la eternidad de tus mejores recuerdos.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 03/05/2016

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Con Poesía y Tantas Ganas…

Sé que no gustas de la poesía,
que tu alma prefiere otras cosas,
que una seda estampada en tu vida
te da la seguridad de las rosas.

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no escuchas versos perfectos
cuando me ciño con ganas a tu cuerpo.

No te cierres a la posibilidad
de ser la musa que me inspire
los versos y pasos más bellos,
no te guardes para la eternidad
si en la mortalidad quien respire
cerca tuyo sabrá nombrar los recuerdos.

Bésame como si nuestro beso
borrara todos los males del planeta,
bésame con tanta pasión
que si pusieras un poco más explotarías,
bésame como tú sabes que me encanta
con poesía y con tantas ganas…

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no sientes más grande el universo,
si no te pasa como me pasa a mí
que me pongo a cantar con sólo pensar en ti.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

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Con una Historia que Nunca Acabó…

Baila despacio, en círculos sobre mi pecho,
descubre el augurio latente de amor que envolví,
sueña con una historia que nunca acabó,
que siempre empezaba en abril a reír.

Lléname de besos como hace algunos años,
siéntate en el pasto y déjame reconocerte,
no tengas miedo de las tardes, que quiero amarte,
vuelve con cada verano intenso de armonías,
hermosas como aquella uñita de gato que tanto querías.

No me olvides del todo, cuando llega el cumpleaños
de aquel cielo que hicimos tan nuestro, me vuelvo a preguntar
por qué terminamos, si ahora mismo no veo
una razón suficiente para no amarte como antes del vaho.

Vuelve a llover en agosto para mí,
enséñame el diciembre en que me hiciste tan feliz,
escucha al oído el susurro perfecto de mi voz,
vuelve a sonreír con esa hermosura divina y turrón
porque estas tardes de ahora son muy insoportables sin vos.

Dame el collar de reservas, muestra el exacto yin yang, entrevuela,
gústame al momento del primero de los besos, que el segundo sabía mejor,
lluéveme otra vez en agosto, cautívame siempre en abril,
guárdate restos de enero por si un diciembre me empiezo a morir…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016

El Templo de Ptah

Fue en un concierto de rock
donde perdimos cordura,
donde la contemplación y el amor
convertimos en locura.

El estridente sonido imprudente,
las llaves mortales de la depresión,
me gusta el vestido que traes
y tú no me quites la emoción.

Varamos en una estrella muerta,
nos llenamos de sangre las penas,
fabricamos pequeños asesinos
que ahora en el pecho nos dan golpecitos,
como duendes incansables en flor…

Llámame cualquier día, yo estaré para estar,
tendré el hambre dispuesta a tocar,
búscame entre el bolsillo secreto de tu falda,
donde te guardas los modales y el azar,
escúchame en el fuego de aquellos mecheros
y jura por ti que no me vas a olvidar…

Fue en un concierto de rock, el verdadero último beso,
el verdadero último verbo que nos supo cantar,
nos hizo perfectos el tiempo incluido,
nos hizo dichosos el sexo al final,
hoy bebo tus últimos cuatro suspiros
y el abrazo que yo nunca supe apreciar…

Fue en un concierto de rock, fue en el templo de Ptah ,
eres la llaga en mi acorde solito, el epíteto de mi marca dorsal…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016

El Café Suerte Esperanza

Encontrarte en aquel café, entre su aroma exquisito a intimidad, con tus gafas de sol para la sombra y el nudo de tu bufanda marrón. Esquivar tu tono serio y ponerte una sonrisa, de extremo a extremo, entre la boca y el corazón… Es que te juro, por dios, que no recuerdo un mejor sabor.

Quedar al día siguiente en la librería del centro, en la que me hablaron tus ojos del príncipe marciano y tus piernas de su flor, mis manos arremolinadas de aquellos cronopios y famas, mi frente de las cuerdas reflexiones que el amor, ya sabemos, no admite, no por siempre.

Tomar tu mano con la incerteza de lo eterno, posar un beso en tus labios continuos por un camino de lo bello a lo desconocido. Se cortaba el aliento de las horas al verte hablar, pensar en tu siguiente beso y atender a tu necesidad intensa por ser comprendida, mis venas palpitaban al compás de tu hermosura, era un juego cíclico de admiración al cielo y al suelo, sentir amor propio al amarte a ti, sentir completa autoestima al saberte milagro de pies a cabeza, sonreír.

Eran los vértices tan fuertes de una historia común, una etapa tan linda con la brisa y el frío que refresca el alma, promesas tan buenas, un salto mortal que, temporalmente, acababa bien, alejando la pesadilla y yo creando un escenario para verte siempre, para verte bien, querer hacerte feliz como no hice a nadie, llenar de cometas tu habitación y de orgasmos las marquesinas de trofeos bien logrados, desdibujarse así los miedos y correr al encuentro de un amor justificado en sus pormenores, libro abierto de citas que inspiran al héroe de la tarde, a la mujer de mente.

Conocerte, sin duda, algo tenía que ver con mi suerte…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 22/04/2016

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Por Buenos Aires y el Dolor…

Por enseñarme de tangos
y escuchar conmigo a Iván,
por quitarte la ropa y no los lunfardismos,
por el paseo de las cinco menos veintidós,
por saber lo bien que sabes cuando el vino
te hace frente con su lengua jalaife y su mordisco.

Camuñe, te juro que a diario recuerdo tu sonrisa,
no sé cómo pretendes que te olvide, no prometo nada,
pero cuando creo que lo logro siempre resulta que es cinco de septiembre
y me hecho a llorar sin lagrimear, con honores y fernet del malasangre.

Colifato aún por tus piernas, esas highways tan perfectas,
aún me jugaría la vida a los tiros, desde los once pasos, por vos,
y torrar en el sitio baldío, impetuoso y solitario de tu corazón,
pero ya no volteaste la vista hacia mí, fue definitivo y te aplaudo,
dar ese primer paso en dirección contraria a quien te escribe,
es posible que no haya sido tan desacertado…

Por tu sonrisa de diosa y ese cuerpo a cincel,
por los soles de madrugada y las lunas de los lunes,
por aquel paseo en la Plaza de Mayo y el beso,
por los sobrinos de los viernes y su mal de muelas,
por las noches en los telos, por tu aroma de quinoto,
por atar y ser atado, por ladrar y ser ladrado,
por tus verdes y tus rotos, por tu mano y tu portazo,
por el resto de mi vida y tu colchón, por tu huida y aflicción…

Siempre Gracias. Gracias Siempre.

Por Buenos Aires y el dolor…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 11/04/2016

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Talvés es Para Siempre en la Ciudad

Un guiño y cuenta hasta tres,
que sírveme una copa,
me pasas ese barril después,
cometas de neón,
astucia citadina,
no me deja, no me olvida,
pues le gusta mi canción.

Y se calla la boca cuando se la como a besos,
me desmaya el corazón, boca a boca  en aluviones,
tú y yo somos dos canallas, que bonita minifalda,
se me notan en los dientes los amores, no te enojes,
brinda otra vez conmigo, no nos pueden engañar,
tú y yo somos de ciudad y el mundo nuestro bar…

Así que ven, cincuenta pasos a la vez,
desbócate conmigo, que esto no es para siempre
y talvés, cuando menos te lo esperes estaré
en el portal de la casa de tu madre, gritándote a mil voces:
¡Eres la chica de ciudad más guapa que besé!

Así que ven, ochenta y nueve besos, un porqué,
desbócate conmigo, que esto es para siempre
y talvés, cuando menos te lo esperes me iré,
me verás, alguna vez, salir en televisión esbozando una sonrisa leve
cuando algún idiota me pregunte por mi amor.

Y volverás a callarte la boca aunque no esté cerca,
me guardarás un faro de ciudad, veinte pasos en la Catedral,
dos millas de reproches y veinticuatro soles para Navidad.

Llévame en la pulsera que te hiciste
con las cuerdas rotas de mi guitarra, en Alcatraz,
muérdeme los labios una ante-trigésima penúltima vez,
que esto podría no ser para siempre,
podría no dejarlo todo por tu imagen,
podría cansarme del desastre de los autos,
de malos funcionarios y personas conformistas…

Así que ven, doscientas treinta y nueve lunas por volver,
desbócate conmigo, que esto no es para siempre,
podría dejarte atrás para que no te alcance la ruleta de la muerte,
y talvés, cuando menos te lo esperes estaré
frente al bullicio de tu enjambre, haciéndome un sitio,
gritándote a mil voces: ¡Eres la chica de ciudad más guapa que adoré!

Así que ven, quinientas nueve vidas y un vagón de tren,
cuatro antorchas de palizas, una monja que es infiel,
desbócate conmigo, el mundo enloquece y talvés es para siempre,
cuando menos te lo esperes te habré tomado de la mano, invitándote a venir,
supongo que alguien debe responder a las preguntas tontas, en mi lugar,
y quien mejor que la chica de ciudad, más guapa, que siempre me hizo volar…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 11/04/2016

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No Me Hace Falta Perdonarte

Quiero desnudarte de sombras
y observar fijamente tus ojos de cielo,
olvidar el dolor en tu sonrisa,
si es posible olvidar esta mala espina.

Acurrucarme a tu vera, sentir tu canción,
esa que nace en el centro de tu corazón…

Y llover toda angustia desde el centro de mi vida,
cerrar los ojos y reprochar a golpes contra el alma
pero sin hacerte más daño con mis palabras, eso no sirve de nada,
sólo intento matar al recuerdo de lo que fuiste ayer
y el daño irreversible que no te importó cometer.

Cariño, a mí la vida me enseñó a no perdonar…

He de abrir mis ventanas a la promesa de tu amor,
de un nuevo sentimiento, de un nuevo color,
sonreír si sonríes, aguantar toda la presión
del desprecio y sus ganas por salir a mi escena,
pedirle a los vientos del sur que lo desvanezcan…

Dejar que se eclipse esa parte que odio, que un día fuiste,
quedarme con esta mejor versión de ti,
a veces las segundas partes son mejores
sólo si dejas de verlas con ojos de ayer,
a veces me muero de ganas por volverte a sentir
y no puedo, me cuesta, algo nuevo debemos construir.

Dame lo mejor de ti y si dices que darías todo por mí,
ya no quiero que lo digas, simplemente hazlo,
este es el momento, quiero ver de qué estás hecha,
no te angusties por pedirme perdón, yo no puedo perdonarte,
no aprendí y aunque lo intente, resultaría una amorfa y tonta inconstante.

Que a mí no me da la gana perdonarte,
pero tengo las ganas puestas en amarte,
amar de ti esa esencia que no me puedes negar,
amar de ti lo que has prometido llegando a jurar,
si fallas todo estará perdido para siempre,
si aciertas todo estará resuelto para dos,
para nosotros, para el amor y su emoción.

Ojitos de noche, a mí no me da la gana perdonarte,
pero, todavía, tengo las ganas puestas en amarte…

Me sigues o te quedas,
elige tú…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 08/04/2016

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La Blanca más Morena que Besé

Es la blanca más morena que besé,
tenía buenas intenciones, buena suerte,
un rêve bizarre entre sus hermosas manos
y yo todo se lo quise cumplir, quise hacerla feliz.

Tenía la boquita siempre dispuesta a sonreír,
un corazón mecánico que repetitivo vibraba,
su sístole era una  canción de esperanza
y su diástole la promesa de nunca faltar junto a mí.

Le gustaba preguntar oportunamente, se interesaba,
lloraba al ver películas románticas, yo soñaba,
me abrazaba mientras dormía junto a mí, no soltaba,
quería fundir su vida con la mía, yo impaciente me enamoraba.

Le dolía el dolor de otras personas,
yo no lo entendía, me contaba historias,
me buscaba los labios en las madrugadas
y encontraba mis caricias a su cuerpo imantadas.

Nos amamos y llovimos sobre el mundo,
la historia no terminó, cuestión de rumbos,
pero es feliz, me lo han dicho y lo sé,
yo soy un tipo normal que ya no bebe,
que trata de ser feliz y ya no teme…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 26/02/2016

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Te miro chiquitita
desnuda sobre la cama,
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la vida trae trampa y maña,
como traemos tú y yo
saliva y alma de muy cerquita.

Eres el sentido de mi vida,
el refugio de mis angustias,
tú tienes el don de hacerme sentir
invencible ante lo que pueda ocurrir.

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Te amo, sin miedos, te amo,
con todo mi esqueleto de triunfos,
con todo mi cielo de fracasos.

Te amo y no hay tarde más bella
que la que arde en tu mirada y en tus cejas,
eres el mejor verso que me nombra,
eres todo y siempre más…

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Ciudad de Guatemala 16/12/2015

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