Que no Tiene Fin mi Fin de Amarte

Quítate la ropa, está muy claro,
esta noche quiero más de tus manos,
quiero romper los cristales que me atan,
llorar de tanto amor y de tanta voz.

Quítame la vida, guardala en ti,
vuela de mi mano inconsecuente,
llora de tanta esclavitud sin fin,
de tanto amor poco transparente.

Revela mis secretos en las calles,
di que te amo como a los mares,
que no tiene fin mi fin de amarte.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016

Los Ríos de Palabras que Susurras cuando Besas

Terminar la noche así, abrazándote,
dando paso a los colores que hacen cielo en tu humedad,
quiero quedarme a vivir en lo que causan tus manos,
en los ríos de palabras que susurras cuando besas,
piel de canela suavizada con gotas de miel
una oportunidad me basta para saborearte
y comprender que las horas traen gotas de lealtad
si descanso entre tus brazos con una esperanza igual.

Empezar con cautela el último episodio de mi vida,
que en realidad será el primero si me amas tú,
ganarle la batalla a los demonios de infiernos consumidos
y llorar de felicidad, ser guardián de tu ciudad,
vivir tiene significado si me quieren tus pestañas,
pues tus ojos morenos y sinceros me protegerán,
de un recuerdo que extravió mi brújula una vez más.

Terminar la noche así, amándote,
iniciar el verso final, contemplándote
y no dejar que se pierda la magia,
conservar la llama intacta y soñar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 29/05/2016

El Templo de Ptah

Fue en un concierto de rock
donde perdimos cordura,
donde la contemplación y el amor
convertimos en locura.

El estridente sonido imprudente,
las llaves mortales de la depresión,
me gusta el vestido que traes
y tú no me quites la emoción.

Varamos en una estrella muerta,
nos llenamos de sangre las penas,
fabricamos pequeños asesinos
que ahora en el pecho nos dan golpecitos,
como duendes incansables en flor…

Llámame cualquier día, yo estaré para estar,
tendré el hambre dispuesta a tocar,
búscame entre el bolsillo secreto de tu falda,
donde te guardas los modales y el azar,
escúchame en el fuego de aquellos mecheros
y jura por ti que no me vas a olvidar…

Fue en un concierto de rock, el verdadero último beso,
el verdadero último verbo que nos supo cantar,
nos hizo perfectos el tiempo incluido,
nos hizo dichosos el sexo al final,
hoy bebo tus últimos cuatro suspiros
y el abrazo que yo nunca supe apreciar…

Fue en un concierto de rock, fue en el templo de Ptah ,
eres la llaga en mi acorde solito, el epíteto de mi marca dorsal…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/04/2016

Del Abismo a mi Piel…

Soy un sorbo del vino que fui,
a penas migajas que dejaste caer
del mantel, del jodido mantel,
del mantel al abismo a tus pies…

Soy un ascua de todo el incendio que fue,
a penas desastre del triunfador al que hiciste caer
del mantel, del jodido mantel,
del mantel a tus pies, del mantel al abismo,
de acuerdo a tus ganas, al abismo a tus pies…

Quimera herida de muerte,
porque pecado mortal es quererte,
todo me conduce a cadena perpetua sin puente,
encerrado entre el vicio del ser y perderte.

Soy un momento de todo el tiempo que fue,
a penas segundo de la hora que hiciste retroceder
de la risa a lo roto, de lo estúpido a lo absorto,
de la rabia a lo absurdo, de mi ira a tu estorbo,
que no quede un momento fallido de oscuridad
cuando se trate de recuperar la libertad…

Y me mata recordar que te idealicé,
que mentiste a mansalva escondiendo el cuchillo
entre el mantel, el mantel ya prolijo de malas memorias,
a tu conveniencia, que la herida mortal va en mi piel,
solamente en mi piel, del abismo a tus pies,
del abismo a mi ser, del abismo a mi piel…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 29/04/2016

Voy en Calma

Voy en calma
como las olas desprendiendo sus migajas,
como esta noche que presume sus pestañas
porque te he vuelto a ver, me hablabas
y volviste a doler pero salvaste el día otra vez.

Te encontré merodeando mis coordenadas,
ya no sentí mi corazón arder, no en llamas,
manipulé los balances de palabras,
ahora tú eres la respuesta a las semanas,
las semanas de tristeza que rompí con las manos
y la respuesta a la desesperanza que cruzamos.

Me llamaste por mi nombre y con firmeza
tomaste mi mano con la devoción que acostumbrabas,
volví sobre mis pasos y ya no dolió,
volví sobre el recuerdo complicado y ya no acabó,
me he quedado sumergido en pasatiempos del ayer,
pasatiempos que juraba a tus labios y a tu piel.

Voy en calma, ya no precipito las palabras,
estamos bien, estamos muy bien y estaremos mejor,
tú disimula el temblor que yo disimularé el sentido,
las direcciones mal predichas son la mejor aventura
y yo quiero recordarte que alguna vez fuimos parte de esa misma mixtura.

Te regalo cada espacio entre las líneas
del poema infinito que escribí para ti,
te regalo cada beso entredicho que sostuve
por un tiempo limitado a la espera y que perdí,
voy en calma y ya no precipito las palabras,
ya no juro que te amo, ya no me mata tu abrazo,
ahora somos como dos imanes clandestinos,
como dos polaridades que se tejen desiguales,
que se atraen pero que ya no se lo cuentan a nadie…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 26/04/2016

Alas Rumbo a Cádiz

Esa noche me contaron
que tu voz estaba en Cádiz
y yo con ganas de sacarme
las alas de la espalda [Alas Rumbo a Cádiz]
para llegar a ti y contemplarte,
para escapar un poco del desastre,
que supone el estar vivo y no besarte…

Esa noche hubo bandadas de cometas,
no esperaron tantos siglos, convenía
acercarse a toda prisa a tus delicias,
a lo hermoso de tus notas macro astrales.

Que me perdone la vida por no estar cerca
de tus cuerdas tan sublimes y carnales.

Y yo sigo caminando por la misma acera,
recordando que en el agua se refleja
el recuerdo de un amor que se acrecienta,
como oblivion de tristeza amarillenta.

Y yo regresé llorando a aquella plaza,
a la de aquel primer beso esa mañana,
ya no pisas estos suelos, ni sus ramas,
ya no bebes de este mismo agua…

No me olvido de la noche en tus almohadas,
ni del llanto de la niña que observaba
por la rendija de tu corazón, susurrando en baja voz:
¿Será que aún me amas?

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 02/04/2016

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La fotografía: Cádiz en la Noche, es propiedad y arte de Rocío Pardos a quien pueden seguir a través de su Blog: FOTOGRAFÍA ROCÍO PH y también pueden seguirla en su Fan Page de Facebook: UN VIAJE DE DIEZ MIL KILÓMETROS EMPIEZA POR UN SOLO PASO

Me Preguntas Que Por Qué Te Amo

Me preguntas que por qué te amo tanto y yo respondo, sin inhibiciones,
que la razón principal es porque no te pareces a ninguna de las noticias de los diarios,
todas esas sombras y malos presagios desastrosos jamás los he encontrado
en lo posible de tus ojos.

No traes toda esa sangre derramada en vano, ni la tristeza de niños que sufren,
traes un sol y esperanza de un mundo mejor que está a nuestro alcance
y mil sueños por cumplir si me tomo de tus beso firme.

Traes la lluvia a las sequías más severas, la calma a tormentas universales,
eres el refugio de los desterrados y una bandera blanca bidimensional que perdura,
eres el bosque vivo para las aves que aún trinan, el espacio en que no nos derrumbaron,
la fe que no se acaba y una ciudad sin rasgos desempleados.

Eres la oportunidad para el artista, un escenario libre de comercio,
eres los besos igualitarios y el concierto a voluntad de los pequeños,
eres la atención a los versos de poetas fracasados, eres la antesala
de todo lo sagrado y un manto de estrellas no enlatado.

Eres el fin del desprecio, del menosprecio y menoscabo
para con los que piensan y sienten distinto,
eres el final de la indiferencia, de gobiernos que amenazan
con poner precio a nuestro oxígeno.

Eres la sonrisa de los niños, la salvación de personas con casos terminales,
eres mi sueño favorito, en el que crece seguro y sin miedo mi hijo,
eres material que reduce a la nada los misiles y el llanto de civiles
que no tienen nada que ver en los conflictos entre mortales convites.

Me preguntas que por qué te amo y no me atrevo a responder
sin cantarte la igualdad que existe entre tú y la bondad por ley,
me preguntas que por qué te amo y me imagino el universo consumido
si no existiera tu voz y su sonido vivo.

Me preguntas que por qué te amo tanto y yo respondo, sin inhibiciones,
que la razón principal es porque no te pareces a ninguna de las noticias de los diarios,
todas esas injusticias y discriminaciones interraciales, jamás las he encontrado
en lo perfecto de tus vértices dorsales.

Eres la paz del mundo y su verdad,
un desfile de cometas que adornan
ese crepúsculo nupcial que no va a terminar.

Eres el día en el que no vi el noticiero, en el que no abrí el diario,
eres la noche en la que no se contabilizaron matanzas sin sentido,
eres el alimento que quisiera poder dar a los niños desnutridos
y el secreto que ya no guardan las mujeres ofendidas por los siglos de los siglos.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/03/2016

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Éter de Solsticios y Equinoccios

Quedarme contigo es mi fin,
el fin de mi tristeza y ansiedad,
amanecer en besos lentos
y anochecer en tu intensidad.

Esperar junto a ti los solsticios y equinoccios,
éter tendido en el pasto de tu piel,
quedarme contigo será vivir,
vivir en un cuento nuevo cada día,
llenar mis bolsillos de sonrisas
y abanicar con paz mi desnudez.

Quiero ser las velas que inciten tu viento,
un momento eterno en pupila celestial,
quiero ser el día y la noche, tu caso perdido y encontrado,
de tu amor el rojo cometa que te haga vibrar y bailar.

Llevarte en mis brazos a un altar de cerezas,
casarme contigo por las leyes estelares, en su izquierda,
tener de testigos los mares del mundo y sus mareas,
casarme contigo si se trata de silente vino enamorado
y un baile infinito, sudor de alacranes, en pista sin fin.

Llevarte en mis brazos a un altar de moléculas
que al igual que tú y yo conformen el infinito,
ser preciso y sublime éter de solsticios y equinoccios,
ascender al cielo si precisamos nubes de pirotecnia
para hacerle entender al viento el color de nuestro amor.

Mi hogar está en tus calles,
las avenidas de tu piel son mi colchón,
mi descanso lo encuentro en tus pestañas hermosas
y si quieres saber, no me pienso marchar hoy…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 21/03/2016

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SY LIEF (Parte I)

Componente de un indescifrable mundo, caminaba sostenido por el viento, en su cuerpo no quedaban fuerzas, la vio delicada y tendida en el suelo, esa imagen recurrente le debilitaba, estar cerca de la muerte siempre es y será un gran problema para el trocito de sensibilidad que como humanos, aún, guardamos en nuestro interior…

Él la conoció ocho años atrás en la estación de tren, la más grande de la ciudad, ella era una criatura perfecta y hermosa, en medio de todo el tedio de los horarios y boletos, de vagones y mendigos de estación. Ella se llamaba con S, la señorita S, era más que bella, le resbalaba luz por el rostro, parecía de cristal y porcelana al mismo tiempo, cuando sonreía el mundo entero suspiraba aromas de calma. Su cuerpo era una invitación a la contemplación y a la caricia. Él era el joven Y, de suerte trastabillante, de opaco calzado y alma indecisa, modesto y simpático, con la condición de sus prisas.

Se acercó decidido, toda la decisión que antes no tuvo, ahora, le recorría las venas adentrada en su sangre, la miró de frente y aunque nunca antes le había visto, supo que era ella, se precipitó de sobremanera y le prometió que no le haría perder su tiempo, que tenía algo muy importante que decirle, si ella aceptaba acompañarlo a la merienda.

Vino y otras exquisiteces no faltaron en su mesa, la miraba fijamente y luego, le dijo que aunque no le conocía de ningún sitio anterior, al menos no que recordara, quería estar junto a ella hasta el ultimo instante de respiración que su cuerpo le permitiera, que verla ese día, en ese instante, significaba para él empezar a vivir otra vez, le explicó que sin ella, por alguna razón, sabía que no tenía esperanza de ser feliz, prometió que no sería tan insoportable como de costumbre y que cuando lo fuera se disculparía trayéndole una rosa celeste bañada con gotas de manantial.

Ella estaba sola por la vida, con toda esa belleza que ya le pesaba, era tan inteligente que sabía no confiar en los incorrectos, en realidad sabía no confiar en nadie, pero algo indescriptible del joven Y le atrapó como si de un encantamiento sumamente aprehensivo se tratara. No pudo negarse y asintió sin sonreír. Su mente se quedó en blanco y sus ojos estaban fijos en el vaho que la voz del joven Y desprendía de manera tan poco natural.

La tomó de la mano y la guió con mesura al vagón número tres, el tren esperaba próximo a partir, ella se sintió sumamente sorprendida, pensó que él residía en aquella ciudad, al cuestionarlo con dulzura él respondió: Soy extranjero, siempre extranjero, excepto de dos lugares al primero nos dirigimos, el segundo será tu cuerpo.

Durante el viaje ocurrió un incidente, uno de los mozos del tren sintióse mareado perdió el equilibrio y cayó al lado del joven Y, antes de que alguien pudiera comprender lo que ocurría, los puñetazos le desarreglaron aún más el gesto, el joven Y se abalanzó sobre él y comenzó a golpearlo de forma tan intensa, de manera tan salvaje y sorprendente, sus manos no tocaban el cuerpo de su víctima pero aún así cada golpe era sumamente fuerte y calcinante. La señorita S alzó la voz, le imploró que se detuviera, que dejara de golpear y dejó el joven Y de golpear al mozo. Volvió a su asiento sin mencionar palabra alguna, ella no quiso preguntar nada al respecto, sin embargo a todas luces podía comprender que algo no andaba muy bien dentro del corazón del joven Y. Nadie en el vagón se atrevió a mirar ni de reojo al joven mientras bajaba del tren…

Fue por la noche que llegaron a una ciudad casi deshabitada, muy pocas personas podían verse caminando en las calles del lugar, él caminaba con paso firme y sin detenerse, le explicó que a veces se sentía muy incómodo con algunos seres, que aquel mozo no moriría, que se recuperaría y aprendería a no ser tan inepto en lo que hacía. Le contó que una zona lúgubre en su interior a veces le dominaba y que necesitaba de la luz que conoció en ella, desde el primer instante en que la vio, para entender la esencia de esa oscuridad sin quebrarse por completo…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 17/03/2016

Gracias por sus ojos y por pasar a leer.
Próximamente la Segunda Parte de Sy Lief.
Mientras tanto para más historias visita mi sección Historias en Ascuas.

Besos de Azafrán

Despiertas con una expresión tan bonita,
tu boca risueña me cuenta tranquila tus sueños,
me bañan tus ojos de guapa, suspiro despacio,
es el paraíso verte desperezar tu cama sin ropa.

Me cuentan tus dos almohadas que ahora me extrañas,
que quieres tenerme en tus brazos, que extrañas mis luces,
que es tu deseo más recurrente mi cuerpo, entibiando
el estribo al poema del frío, en tu piel, que es mi parnaso.

Yo recuerdo tus besos de noche, como a nanas de oro,
tus pies delicados, como a bases de un universo
que yo he conquistado imprudente con marea imposible
y un trago de antorchas ardiéndome dentro, cual si fueran cometas.

Despiertas bonita con tu candor de guapa,
esbeltos costados protegen tu cuerpo de ámbar,
te invito a compartir ocho vidas continuas con besos de azafrán
y después de esas ocho, el resto con gustos de exquisitas formas.

Tienes el alma sensual de cristales perfectos,
el tacto incomunicado con la traición de humanos,
te extraña el tintero de mi cuerpo que vierte hacia el tuyo
alba savia de noches cómplices acorralados por buena esperanza.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 14/03/2016

Muchas gracias por sus ojos,
les invito también a leer estos poemas:
Quinientas Nubes de Luto y Dos de Gris por si las Dudas…
Insomnia